Un «ultimtum» de Junts empuj a la lite empresarial catalana a abandonar a Illa con la financiacin: «Hemos ganado»
La maniobra de Junts para arrastrar a la lite empresarial catalana a una posicin crtica con la nueva financiacin autonmica acordada a tres bandas entre el PSOE, el PSC y ERC est surtiendo efecto.
El pasado jueves, el denominado G8 -un foro empresarial formado por el Cercle d’Economia, Fira de Barcelona, el Collegi d’Economistes, Pimec, RACC, Barcelona Global, la Cambra de Comer y FemCat– estamp su firma junto a la principal patronal catalana, Foment, en una nota de opinin conjunta que reduca la nueva propuesta de financiacin autonmica a la condicin de punto de partida y subrayaba que no es suficiente para dar respuesta a las reclamaciones que histricamente se han hecho desde Catalua.
Los integrantes del G8 haban manifestado inicialmente una postura complaciente con el nuevo modelo, influidos por el Govern, y muy especialmente por la consellera de Economa, Alcia Romero, quien les haba expresado la necesidad de promocionar el acuerdo con ERC como positivo para Catalua con el objetivo de presionar a Junts para que permitiera su aprobacin en el Congreso con su crucial voto favorable.
Slo Foment resisti a la coercin del Ejecutivo liderado por Salvador Illa y el viernes 9 de enero -un da despus de que el presidente del Gobierno, Pedro Snchez, y el de ERC, Oriol Junqueras, acordaran la nueva financiacin en una reunin en La Moncloa- lanz un comunicado en el que calificaba el modelo de claramente insuficiente y subrayaba que no solventaba una cuestin central: el dficit inversor que lastra a Catalua y que, segn los clculos de la patronal presidida por Josep Snchez Llibre, asciende a 42.500 millones, aproximadamente el equivalente a los Presupuestos de la Generalitat.
Ese posicionamiento soliviant a Illa, que ese mismo viernes llam personalmente a Snchez Llibre para recriminarle sus crticas al modelo pactado con ERC, quedando la relacin entre el president del Govern y el de Foment al borde de la ruptura, segn reconocen fuentes del Ejecutivo cataln.
Pero, lejos de recular, Snchez Llibre se mantuvo firme y acab logrando la adhesin del G8 a sus postulados. La nota de opinin conjunta con el resto de representantes del empresariado cataln incluye dos conclusiones irrenunciables para Foment: subrayar como no suficiente la nueva financiacin e insistir en que la situacin de las infraestructuras catalanas es crtica, como es de actualidad [por el caos de Rodalies], poniendo en evidencia un dficit acumulado por un valor similar al del Presupuesto anual de la Generalitat.
La crisis de Rodalies, tambin clave
En conclusin. Lo que inicialmente defendi en solitario Foment, para enorme disgusto de Illa, ya lo defiende actualmente todo el empresariado cataln. Y no casualmente. La intercesin de Junts ha sido determinante para desembocar en este escenario desfavorable para los intereses del Gobierno, del Govern y de ERC. Como tambin lo ha sido la crisis sostenida de Rodalies, y el descrdito sufrido, a resultas, por el Ejecutivo cataln y el central. Cmo seguir aplaudiendo con fervor una financiacin que no resuelve uno de los problemas ms acuciantes para la sociedad catalana y que ha sido ideada por los responsables del desastre?
La cpula de los neoconvergentes se reuni el pasado lunes 26 de enero con los miembros del G8 en la sede de la Cambra de Comer de Barcelona. El secretario general de Junts, Jordi Turull, y dos de los vicepresidentes del partido, Mriam Nogueras y Antoni Castell, lanzaron un ultimtum a los miembros del foro empresarial y les afearon su seguidismo al Govern con relacin a la nueva financiacin, al entender que se estaban conformando con una mejora menor que queda muy lejos del concierto econmico que defiende Junts.
«Sintona» de Snchez Llibre y Puigdemont
Esa misma tarde, Snchez Llibre cenaba con el presidente de la formacin independentista, Carles Puigdemont, en Bruselas para certificarle que no pretenda aflojar en su oposicin a la financiacin diseada entre Snchez, Illa y Junqueras, a pesar del descontento del president de la Generalitat, y que comprenda y comparta la negativa de Junts a respaldarla. La sintona fue total, aseguran fuentes conocedoras de la cita. Los neoconvergentes presentarn una enmienda a la totalidad del acuerdo de financiacin con una propuesta alternativa consistente en alcanzar la plena soberana fiscal a travs de un cupo similar al vasco, que conlleve la salida de Catalua del rgimen comn de financiacin.
Los encuentros entre el presidente de Foment y Puigdemont en el extranjero son habituales desde que Snchez Llibre se reuniera con el fugado de la Justicia espaola en el sur de Francia en la precampaa de las ltimas elecciones autonmicas catalanas para rehabilitar polticamente a Puigdemont a las puertas de los comicios que acab ganando Illa.
Slo tres das despus de los dos encuentros de la direccin de Junts con los principales representantes del empresariado cataln, el G8 consensuaba con Foment una posicin unitaria y crtica con el modelo de financiacin del PSOE, el PSC y ERC.
Hemos ganado, constatan fuentes de Foment en conversacin con EL MUNDO, incidiendo en que el comunicado compartido con el G8 incluye sus dos preceptos innegociables: la insuficiencia del modelo de financiacin y el irresuelto dficit inversor. La nota tambin hace referencia a uno de los acuerdos del Gobierno y Junts que permanecen incumplidos, al sealar la importancia de que el Estado publique peridicamente las balanzas fiscales con las CCAA con datos oficiales y metodologas contrastadas.
«Mucha tensin» en el Cercle d’Economia
En el trnsito del G8 hacia la oposicin al nuevo modelo de financiacin en sus trminos actuales tuvo una importancia capital el nuevo presidente de la patronal FemCat, el fundador de Mediapro, Tatxo Benet. Figura cercana a Puigdemont -el presidente de Junts le ha ofrecido ser su candidato a la Alcalda de Barcelona-, Benet defenda una postura ms radical contra la nueva financiacin, al contrario que otro de los integrantes del foro, como el Cercle d’Economia, cuya nueva presidenta, Teresa Garcia-Mil, era ms partidaria de apoyar al PSC.
Segn fuentes empresariales, el cambio de posicionamiento del G8 ha generado mucha incomodidad en el Cercle d’Economia. Ha existido mucha tensin entre la presidenta y los diferentes agentes que forman el organismo, sostienen las mismas fuentes. Esas voces advierten de que tambin existi tensin en el seno de la Cambra de Comer de Barcelona, otro miembro destacado del G8. Pero, en este caso, porque muchos de sus miembros vean demasiado blanda la postura con la financiacin de Snchez, Illa y Junqueras. Ahora estn ms conformes al haber progresado hacia la posicin crtica de Foment.

