Un preso bajo los efectos de las drogas agrede brutalmente a su compaero de celda en la crcel de Valdemoro
Esta madrugada, un interno ha atacado a su compaero de celda en uno de los mdulos de respeto de la prisin de Madrid III, en Valdemoro. La vctima, que presentaba mltiples golpes y cortes, tuvo que ser trasladada al Hospital 12 de Octubre.
El agresor, identificado por sus iniciales P. S. C., es de origen canario y destaca por su corpulencia: pesa cerca de 150 kilos. Segn fuentes penitenciarias consultadas por este diario, acumula varios ingresos previos en prisin, aunque nunca haba protagonizado incidentes de gravedad. S cuenta con antecedentes por consumo de drogas.
Sin motivo aparente, P. S. C. comenz a golpear y apualar a R. P. G. con un palo de escoba roto, adems de propinarle varios puetazos. Las fuentes aseguran que el interno se encontraba bajo los efectos de sustancias alucingenas y sospechan que pudo haber consumido fentanilo mezclado con cocana u otros estupefacientes. «No sera un caso aislado. Estamos empezando a detectar un problema con el fentanilo. Es una droga barata, fcil de ocultar y de introducir», explican.
Entrada del centro penitenciario de Madrid III.
Cuando los funcionarios llegaron al mdulo, el agresor mostraba un estado de extrema alteracin y pareca ajeno a lo que ocurra a su alrededor. Tras separarlo, mantuvo una actitud violenta: se golpeaba, se morda y llegaba a romperse la ropa con la boca. «De no haber intervenido a tiempo, podramos estar hablando de consecuencias irreparables, incluso de la prdida de vidas», advierten las mismas fuentes.
Desde ACAIP-UGT, el sindicato mayoritario en Instituciones Penitenciarias, denuncian que la falta de mdicos es ya un problema estructural en las crceles espaolas. «En situaciones como esta es imprescindible la actuacin inmediata de un facultativo para medicar a un interno con claros sntomas de intoxicacin». Y aaden: «Ante la ausencia de mdico en el centro, hubo que recurrir al Servicio de Urgencias 112, cuyo facultativo tuvo que administrar finalmente el tranquilizante necesario para controlar al interno».
El dficit de mdicos en las prisiones dependientes de la Secretara General de Instituciones Penitenciarias supera el 70%. En la crcel de Valdemoro, de los 11 puestos recogidos en la Relacin de Puestos de Trabajo, solo tres estn cubiertos. Este grave suceso vuelve a poner de relieve la situacin lmite que se vive en los centros penitenciarios.


