Un joven peruano con una discapacidad intelectual del 71% gana la batalla legal para ser espaol
Un pareja de emigrantes peruanos residentes en Fuerteventura ha conseguido ganar la batalla legal para que Espaa conceda la nacionalidad a su hijo mayor sin exigirle el examen de conocimiento poltico y cultural del pas, un requisito habitual para estos casos, pero que pareca infranqueable para un joven con un 71% de discapacidad intelectual.
“Soy ciudadano espaol peruano!”. Por los pasillos de la notara de Puerto del Rosario donde acaba de jurar la Constitucin, Jess, de 35 aos, no para de sonrer y de dar las gracias a todo el que se encuentra. Tambin sonren sus padres, Jess y Nancy, dos emigrantes peruanos que se mudaron de Lima a Espaa hace dos dcadas.
Entonces, se subieron al avin con la nica intencin de garantizar un futuro para sus tres hijos, entre ellos Jess, un muchacho que al poco de nacer sufri una meningitis que le produjo secuelas fsicas y un retraso mental.
Jess lleg a Fuerteventura el 6 de diciembre de 2014, con sus padres ya instalados en la isla. Desde entonces, su madre no ha parado de luchar para que obtenga la nacionalidad espaola.
“Traerlo fue ya librar una gran batalla”, contaba a Efe la mujer hace justo un ao. Viaj primero con Csar, el hijo pequeo, pero cuando lo intent con Jess se top con que los ingresos del hogar, donde solo entraba una nmina, no daban para reagrupar a la familia.
Con el tiempo, Nancy empez a abrirse camino en Espaa: logr un contrato de trabajo, el permiso de residencia y, aos ms tarde, la nacionalidad. El ltimo paso fue que Jess viajara a Canarias.
Solicitaron la nacionalidad tambin para l, pero el Ministerio de Justicia les comunic en marzo de 2024 que no le dispensaba de someterse al examen de Conocimientos Constitucionales y Socioculturales de Espaa que realiza el Instituto Cervantes, porque consideraba que su discapacidad “no es causa suficiente”.
Ese examen, de 25 preguntas, sondea si el candidato a la nacionalidad est ya tan integrado en el sistema poltico y la cultura del pas como para saber, por ejemplo, que en Espaa son legales los matrimonios del mismo sexo, as como para asociar acueducto con Segovia o chirigota con carnavales de Cdiz.
Pero tambin hay otras muchas preguntas menos obvias para quien llega de fuera, como estas: “Cuntas provincias tiene Espaa? Quin compuso El amor brujo? Cuntas firmas, como mnimo, deben recoger los ciudadanos para poder presentar una proposicin de ley?
En todo este tiempo, Nancy ha contado con el asesoramiento de la asociacin Entre Mares. La tcnica del Servicio de Atencin e Informacin a las personas Migrantes de Fuerteventura, Mara Greco, explica cmo, tras denegar la dispensa del examen, se le traslad la posibilidad de “acceder a las pruebas adaptadas que el Instituto Cervantes tiene para las personas con algn tipo de discapacidad, como sordomudas, ciegas y analfabetas de origen”.
Jess (d) con sus padres, Jess (i) y Nancy (c), en la notara de Fuerteventura.
Sin embargo, entre las situaciones excepcionales reconocidas por la normativa no aparece la discapacidad intelectual, por lo que Entre Mares elev una queja al Defensor del Pueblo y recurri.
La medida surti efecto y Jess qued exonerado de pasar por el examen, pero “eso no significaba que le dieran la nacionalidad, porque el expediente sigui su tramitacin”. Ha sido ahora, el 13 de febrero, cuando Jess ha recibido la notificacin de que se le concede la nacionalidad espaola por residencia.
Un mes despus de recibir la resolucin del Ministerio de Justicia, Jess juraba la nacionalidad espaola en una notara de Puerto del Rosario junto a sus padres. Esa maana Nancy se despert “con mucha alegra” y empez a cocinar arroz con pollo y papas a la huancana, un plato tpico de Per y el favorito de Jess.
Minutos antes de entrar al notario, Nancy reconoca a Efe que el camino hasta llegar a este momento ha sido muy duro: “Me he sentido nerviosa y preocupada. Haba perdido la esperanza porque pensaba que no se iba a lograr despus de hacer varias apelaciones y ver que no nos contestaban”.
Lo ms duro, asegura, “ha sido la incertidumbre y el temor de que nos pudiera pasar cualquier cosa a los padres y no saber qu poda ocurrir con Jess”. “Ahora, su situacin va a cambiar porque podremos hacer todos los trmites para que est protegido”, dice aliviada.
Jess trabaja desde 2018 en el Complejo Ambiental de Zurita, en Fuerteventura, a travs de la asociacin Adisfuer.
“Para m es un sueo cumplido, me siento contento y feliz”, asegura el joven, mientras rememora las dificultades y escollos que ha tenido que sortear hasta llegar a este momento. “Quiero ser majorero toda la vida”, dice.