Snchez busca su ‘no a la guerra’ ante el abandono de sus socios: «Est en un momento difcil»
El otoo era la estacin en la que, despus de sus trgicas vsperas de verano, el presidente del Gobierno pretenda restaurar la confianza con los partidos de la investidura para alcanzar el ao 2026 y llegar a 2027, que es su verdadera meta.
La restauracin de la confianza con Podemos y los partidos independentistas -Junts y tambin ERC- no va por buen camino. Puigdemont le ha vuelto a dar calabazas al ex presidente Zapatero, enviado de Snchez, Podemos ser protagonista esta semana cuando tumbe el pacto sobre inmigracin Gobierno-Junts, y ERC se niega a negociar los Presupuestos hasta que Hacienda no d va libre a la «financiacin singular» de Catalua, tal y como fue pactada con el PSC.
Ante este abandono por parte de sus tres aliados parlamentarios, el presidente del Gobierno se ha refugiado en la poltica exterior abanderando la respuesta mundial al «genocidio» de Netanyahu contra la poblacin palestina y situndose en la vanguardia del combate contra el avance de la extrema derecha en Europa.
«El presidente tiene en su cabeza completar la legislatura, sus planes son a dos aos vista. El problema de la oposicin es que cada da se levantan pensando en la convocatoria de las elecciones generales, sea porque los jueces toman alguna decisin sobre las causas judiciales abiertas, o porque Puigdemont va a romper definitivamente con el Gobierno. Estamos en un momento difcil, es verdad, pero mucho mejor de lo que llegamos al verano. Y nunca imaginamos que el PP nos iba a echar una mano, llevan cuatro semanas descolocados y lo ms inexplicable es que no hayan sido capaces de fijar una posicin clara sobre Gaza. Un genocidio cometido en directo. Los ciudadanos lo estn viendo en directo en televisin. El error que est cometiendo Feijo es difcil de entender», sealan fuentes de Moncloa.
Los peligros
Los colaboradores del presidente y el resto de los dirigentes del PSOE estn plenamente seguros de que han logrado una «victoria poltica» sobre Feijo, al encerrarle en la disyuntiva «genocidio si, genocidio no». El lder del PP endureci su discurso en la sesin de control -calificando de «masacre» la destruccin de Gaza-, pero la voz discordante de Isabel Daz Ayuso con una defensa cerrada de Netanyahu se elev unos cuantos decibelios por encima de la del presidente nacional del partido y de las del resto de los barones autonmicos del PP.
«Los espaoles contemplan con miedo qu clase de personalidades estn poniendo el mundo que conocemos en peligro, Trump, Putin, Netanyahu. No situarse claramente frente a ese peligro en el pas del ‘No a la guerra’ es un error grave», concluyen en Moncloa. Por ese camino de defensa del pueblo palestino y el ucraniano seguir esta semana el jefe del Gobierno en la Asamblea General de la ONU.
La obvia soledad parlamentaria del Gobierno de coalicin no altera los planes de Snchez, ni el fracaso de las reuniones con Puigdemont es analizado en trminos de ruptura, ni tampoco los desplantes de Podemos un da si y otro tambin hacen mella en el discurso oficial. Fuentes socialistas sealan que la confianza con Puigdemont y sus fieles ha sufrido un revs con la desaparicin de la escena de Santos Cerdn, encarcelado en Soto del Real. «De alguna manera, Santos haba logrado una cierta relacin de amistad tanto con Junts, como con Bildu. Para ellos, tambin fue una decepcin escuchar las grabaciones. El mtodo de dilogo y negociacin funcionaba. Ahora el nuevo mtodo est por construir. La reunin de Zapatero con Puigdemont no era para negociar los Presupuestos. Slo para poner el termmetro a la situacin y buscar elementos de distensin para restaurar esa confianza».
El portazo del lder de Junts, que nuevamente amenaza con romper con Snchez por no cumplir sus pactos sobre amnista, el cataln en Europa o las competencias de inmigracin, no es considerada ms que la pequea molestia de cada pleno. Tampoco la anunciada negativa de Junts, ERC y Podemos a sentarse a hablar de Presupuestos impide que Snchez y los ministros anuncien que estn en marcha las negociaciones para aprobar las cuentas pblicas.
La posicin que expresan en pblico Junts, Podemos y ERC es «pura tctica poltica», segn el Gobierno, «de cara a su electorado». «En otoo pasarn cosas que no han pasado hasta ahora». La amenaza de Puigdemont sigue en pie. Este lunes se volver a reunir con sus fieles para decidir que «cosas» pasarn. Ms all de las palabras, en Moncloa lo tienen claro. La nica posibilidad real que tiene Puigdemont de tumbar a Snchez y reventar la legislatura es una mocin de censura con el PP y Vox. La direccin socialista tiene el diagnstico muy claro: «La mocin de censura es inverosmil, Junts sufrira un castigo brutal en las urnas, as que paciencia y a seguir hablando con ellos».


