Snchez ahonda su minora absoluta sin los votos de Junts y balos
Esta vez no hubo sorpresas ni negociaciones frenticas hasta el ltimo minuto ni giros de guion a cambio de cesiones. Como se anunciaba desde hace semanas, el Congreso evidenci ayer que el Gobierno ha perdido la confianza de la mayora, que los pilares de barro sobre los que se ha venido asentando en los ltimos meses se han desmoronado y que la legislatura, ms all del empeo de Pedro Snchez por resistir, no tiene futuro.
El Gobierno ha quedado en minora absoluta y ante esta situacin inevitable el propio presidente opt por no tomarse siquiera la molestia de acudir a votar la senda de estabilidad diseada por su vicepresidenta primera como antesala del proyecto de Presupuestos. l fue uno de los tres diputados, junto a Jos Luis balos, que ayer entr en prisin, y Ana Vidal (Sumar), que no participaron en un escrutinio clave para la continuidad del mandato.
Al final, 178 noes y cinco abstenciones frente a 164 ses cerraron la primera puerta a al proyecto de Presupuestos que el Gobierno se ha comprometido a presentar para el ejercicio 2026. Todo indica que el portazo a la senda de estabilidad, los objetivos de deuda y dficit y el techo de gasto es definitivo y que las prometidas Cuentas del Estado, que seran las primeras de la legislatura, estn condenadas a morir antes siquiera de nacer.
La trascendencia de la votacin que ayer se celebr en el Congreso es enorme y no slo porque los Presupuestos son la ley ms importante para cualquier Ejecutivo por cuanto constituyen la expresin en cifras del proyecto poltico, de la hoja de ruta, que el Gobierno tiene para la nacin, sino tambin y sobre todo porque pone de manifiesto la solidez gubernamental y el respaldo con el que cuenta por parte de los representantes de la ciudadana que son, al fin y al cabo, los que le otorgan la legitimidad.
Lo que se evidenci en la Cmara es que ese bloque que hace dos aos respald la investidura de Snchez se ha ido desmembrando poco a poco y lo que queda ya no es suficiente para mantener en pie al Gobierno con margen de maniobra, capacidad para tomar decisiones importantes y, en definitiva, en condiciones de impulsar el pas.
El rechazo del bloque original de oposicin –PP, Vox y UPN, con 171 escaos- se daba por descontado; nunca los partidos de la oposicin han aprobado el proyecto de Presupuestos del Gobierno. La diferencia ahora es que a ese muro se ha sumado Junts, el grupo parlamentario que con sus siete diputados fue decisivo en 2023 para reabrirle a Snchez las puertas de La Moncloa.
El malestar de los de Puigdemont ante lo que consideran incumplimiento reiterado de las promesas que el presidente les hizo ha ido en aumento desde el pasado verano, cuando la legislatura lleg a su ecuador, y finalmente ha desembocado en una ruptura total, anunciada hace un mes, y confirmada ahora sin paliativos.
La ruptura de Junts es clave porque, tras la prdida del voto de Jos Luis balos, al Gobierno slo puede insuflarle vida el apoyo expreso de este grupo independentista. Todo lo que no sea un s claro de Junts implicar tumbar las iniciativas gubernamentales. Y los de Puigdemont ya han dejado claro que con ellos Snchez no puede contar.
Mriam Nogueras y Josep Mara Cruset (Junts) conversan durante la sesin plenaria del Congreso.EUROPA PRESS
El diputado JosepMara Cruset no se anduvo con rodeos: Todo el mundo sabe que no tendrn Presupuestos (…) Todo el mundo ha visto cmo su soberbia poltica, la de su Gobierno, ha bloqueado la legislatura y dejar un ao ms a su pas sin Presupuestos. Y para rematar aadi dirigindose a Mara Jess Montero: Desde que usted es ministra de Hacienda, el Estado espaol ha funcionado sin Presupuestos los aos 2019, 2020, 2024, 2025 y, previsiblemente, 2026. En ocho aos slo ha aprobado tres. Cualquier ministro que hubiera fracasado as presentara la dimisin. La nica razn por la cual se mantiene en el cargo es que no se juega sus dineros, sino los de los ciudadanos.
A esta arremetida se sum, adems, el desenganche de los cuatro diputados de Podemos y el de la representante de Ms-Comproms, quienes con su abstencin no hicieron sino restar apoyos al Ejecutivo.
La portavoz de los morados, Ione Belarra, dio por hecho que el objetivo de Snchez no es sacar adelante las cuentas del Estado sino utilizar el anticipado fracaso de las mismas como bandera de su campaa electoral. Y gueda Mic, de Comproms, explic su abstencin aludiendo a la ya histrica infrafinanciacin de la Comunidad Valenciana.
Es cierto que aun cuando estos cinco escaos -Podemos y Comproms- se hubieran mantenidos fieles a Snchez, no habran podido evitar el batacazo gubernamental pero su decisin de abstenerse sirvi para constatar que en torno al Gobierno slo hay ya una minora absoluta.
La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda se esforz en un intento vano de convencer in extremis a los discrepantes con el argumento de que su propuesta supondra para las CCAA, la mayora de ellas gobernadas por el PP, unos recursos extra de 5.485 millones. Pero no tuvo xito. Ella lo saba desde el principio y an as trat de lanzar el mensaje de que no todo est perdido porque el Gobierno, con apoyos o sin ellos, seguir adelante remitiendo a la Cmara un proyecto de Presupuestos.
Para los populares, como seal su portavoz econmico, Juan Bravo, un Gobierno inestable no puede pedir estabilidad. Bravo hizo hincapi en el reproche del infierno fiscal y defendi que el dinero est mejor en el bolsillo de los ciudadanos que en el de Montero o en el de Snchez.
Por su parte, el diputado de Vox, Jos Mara Figaredo, acus al Gobierno de trabajar con datos de PIB manipulados por la anterior vicepresidenta, Nadia Calvio y tambin de malgastar el dinero: Ustedes reparten el dinero de los espaoles, cada martes en el Consejo de Ministros, en infinitas mierdas que no redundan en el beneficio de los ciudadanos y eso se tiene que acabar.
Teresa Jord, de ERC, un grupo que s apoy al Gobierno, reivindic para Catalua el mximo de recursos posibles y la financiacin singular pactada bilateralmente y EH Bildu reclam ms impuestos a la banca, subir las pensiones y el salario mnimo y convertir la vivienda en un derecho aplicable. Todo ello en opinin de la formacin abertzale sera posible con el techo de gasto de 212.000 millones que propona el Gobierno. Por su parte, el diputado de UPN, Alberto Cataln, emple su tiempo en reclamar al Gobierno elecciones ya.


