Snchez agudiza su alejamiento de los lderes de la UE con el ‘no’ a la disuasin nuclear y la exclusin de Meloni y Merz: “Presenta unos valores que no estn de moda”


Actualizado

El presidente del Gobierno de Espaa est cada vez ms alejado de las prioridades de los lderes europeos. Pedro Snchez est cada vez ms aislado. Y esta situacin se ha agudizado de manera muy notable en los ltimos das. Primero, al quedar excluido el jueves de la reunin clave que de manera previa al Consejo Europeo organizaron el canciller alemn, Friedrich Merz, y la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y a la que tambin acudi el presidente de Francia, Emmanuel Macron. Despus, al rechazar el sbado la disuasin nuclear que tanto Francia como Alemania ya estn negociando y que tambin ha apuntado, por ejemplo, la alta representante de la Unin para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas.

Su exclusin de la reunin responde, segn explican fuentes diplomticas de algunos de los 19 pases que s formaron parte de la cita, por motivos polticos e ideolgicos. “La posicin del Gobierno de Espaa influye en la ausencia de Snchez, claro“, sostienen desde una de estas naciones. Entre los organizadores aseguran que la no invitacin de Snchez fue totalmente consciente, a pesar de que el primer ministro de Blgica, Bart de Wever, quiso suavizar el mensaje el jueves por la noche. Y el ataque del Ejecutivo espaol a Italia no hace ms que reafirmarlo.

Desde un segundo pas participante aaden que la reunin surgi como continuacin de un formato que ya se emple antes de la cumbre de octubre, y que inicialmente contaba con Alemania e Italia, claro, adems de Blgica, Pases Bajos y Luxemburgo. En diciembre no se produjo este encuentro porque De Wever tena que comparecer en el Parlamento belga, y para el retiro sobre competitividad de la pasada semana se retom. “Dada la importancia del asunto otros lderes se autoinvitaron y rpidamente se convirti en una reunin multitudinaria”, aaden fuentes diplomticas de esta nacin. Con Snchez no se cont en ningn momento, ya que lo que se buscaba, especialmente Merz y Meloni, eran pases con afinidad poltica o, al menos, que no pusiesen trabas imposibles que impidiesen llegar a posiciones comunes. Y uno de los puntos que se trat fue “la simplificacin regulatoria y reduccin de los precios de la energa”, y esto pasa necesariamente por frenar la transicin verde. Justo lo contrario de lo que defiende el presidente espaol.

Lo mismo ocurre con el dogmatismo antinuclear del Gobierno. El Ejecutivo ha activado ya el cierre de las centrales nucleares en Espaa, por lo que su negativa a la disuasin planteada con Macron y Merz no hace ms que ir en esa misma lnea. “Nuestros padres y abuelos se dieron cuenta de que la disuasin nuclear es demasiado costosa y peligrosa porque en determinadas ocasiones los errores tcnicos y humanos nos acercaron a una guerra que hubiese llevado a la humanidad al borde de la extincin”, asegur el sbado en la Conferencia de Seguridad de Mnich.

“La socialdemocracia que queda”

Pero en Europa se est asentando la idea de que para defenderse de Rusia es imprescindible avanzar en la disuasin nuclear. Otro debate que se aleja de Snchez y le deja en una posicin de minora y debilidad. “El presidente presenta unos valores y una manera de entender el mundo que ahora no est de moda“, es una idea que tienen muy presente y trasladan desde su equipo cuando se les pregunta por este asunto. De ah que el lder del Ejecutivo haya asumido el empeo de querer ser la “brjula” progresista en el mundo.

Somos la socialdemocracia que queda“, repiten en La Moncloa. A nivel internacional busca escenificar tambin esa oposicin a que lderes y pases conservadores o de ultraderecha marquen el rumbo de la UE. Una estrategia que tiene su mxima expresin en el antagonismo que cultiva frente a Donald Trump. Un planteamiento para afianzar su posicin de referente socialdemcrata, sabedor de que aunque ahora lderes como Meloni gocen de fuerza y protagonismo, los conservadores no pueden ignorar del todo a la izquierda, sobre todo en materias de calado.

El malestar y la crtica del Gobierno al cnclave de este jueves, considerando que estas citas socavan los principios de la UE, no fue casual. Existe la conviccin de que la colaboracin entre la derecha y la ultraderecha mina la estabilidad de Europa y la debilita. Y que ceder y dar protagonismo a la extrema derecha, como creen que se est haciendo en debates estratgicos, lleva a una merma de la competitividad europea.

Fuentes socialistas admiten que hace unos aos Espaa estaba “en el grupo motor, liderando grandes iniciativas”, pero que el giro hacia la derecha provoca que los debates e iniciativas no converjan ni respondan a los intereses y propsitos de Espaa. Las conclusiones y debates sobre cambio climtico, defensa, inmigracin, defensa de las minoras… transitan ahora por derroteros muchas veces alejados de los que defiende La Moncloa. Hay victorias, s, como que la vivienda haya escalado a asunto de debate entre los 27, pero ahora no es la norma. Ello provoca que, por ejemplo, haya ms afinidad y Snchez pueda estar ms en su salsa cuando acude a reuniones con lderes latinoamericanos como Lula da Silva.





Source link