Snchez acelera las cesiones a Puigdemont para cortocircuitar el acercamiento del PP a Junts
Los ministros fueron desterrados. Tuvieron que irse con el caf a otra parte. La sala en la que departen todos los martes antes de la reunin del Consejo de Ministros mud en un set de televisin, en el que Pedro Snchez acaparaba foco para tratar de reconducir la relacin con Junts. El presidente del Gobierno est decidido a intentar abrir un escenario de segunda parte de la legislatura, justo cuando la trama corrupta que oper en su Gobierno vuelve al presente con la entrada en prisin de Jos Luis balos y Koldo Garca. El jefe del Ejecutivo mantiene su empeo de llegar hasta 2027 y eso pasa por reconstruir la convivencia con Carles Puigdemont, que a principios de noviembre escenific una ruptura de relaciones: La legislatura queda bloqueada.
Para ello, el Gobierno asume el relato de los independentistas de incumplimiento de lo acordado -hasta ahora defendan el Gobierno cumple-, acelera nuevas concesiones y busca cortocircuitar el acercamiento de Alberto Nez Feijo con esta formacin, manifestado este lunes con la peticin de apoyo a la patronal catalana para que Junts se sume a una mocin de censura. Este diario inform ayer de que tras ese mensaje, Feijo trat de calmar al PP cataln ante una mocin de censura con Junts: Sus condiciones son inaceptables. O lo que es lo mismo, que conoce sus condiciones. Aunque desde La Moncloa siguen viendo inviable una mocin de censura que necesite de Vox, prestan atencin y escuchan.
El presidente del Gobierno en persona baj al mundo de las entrevistas para vender un real decreto ley que supone dar salida a tres compromisos con Junts de una tacada y por la va rpida: facilitar y flexibilizar inversiones financieramente sostenibles a los ayuntamientos y entes locales; ampliar un ao el plazo a las empresas para impulsar y promover la digitalizacin de los procesos de facturacin; y devolver a Catalua la gestin integral de los funcionarios de la administracin local con habilitacin estatal: secretarios, interventores y tesoreros municipales -ya la tuvo entre 2007 y 2013-. La premura por exhibir gestos se aprecia en la ltima medida. PSOE y Junts la pactaron en mayo en el marco de la negociacin parlamentaria de la Ley de funcin pblica del Estado, pero ante los tiempos ms lentos del Congreso, y ante la urgencia de guios, entra ya en vigor.
La ruptura de Junts o la entrada en prisin de balos no hacen alterar, al menos de manera pblica, la hoja de ruta en La Moncloa. La legislatura est igual de complicada que estaba, explican los miembros del Ejecutivo. Sin embargo, se traslada este mensaje que cambia el rol del Gobierno de cumplidor a incumplidor un mes despus de que Junts escenificara el fin de la relacin. Y lo hace Snchez, evidenciando la importancia del momento y de lo que se quiere trasladar. Asumo los incumplimientos y tambin los retrasos en algunos de estos incumplimientos; Asumo esos incumplimientos y mi voluntad de cumplir con ellos; Es verdad que no hemos cumplido con todo, yo lo asumo, dijo en varias ocasiones en las entrevistas que concedi a RAC1 y TVE. An queda mucho por hacer para cumplir con todos los acuerdos, insisti Flix Bolaos, ministro de la Presidencia.
Una puesta en escena de reseteo para la recta final, aunque fuentes gubernamentales admiten que se ejecut sin saber si hay agua en la piscina. Esto es, sin tener la certeza de que era una mano que Junts iba a coger porque el dilogo, los cauces de negociacin que tenamos estn rotos. De hecho, aunque hoy la portavoz en el Congreso, Miram Nogueras, dar respuesta al envite de Snchez, la puerta no parece que se abra: Hasta que los temas gordos pendientes no se arreglen, no cambiaremos de discurso, sealan a este diario fuentes de la direccin de Junts. Ya veremos, dicen fuentes del Gobierno sobre si habr cambio de rumbo.
El movimiento de Snchez se produce despus de las exigencias de Junts de cumplir, pero tambin del mensaje de Feijo a Josep Snchez Llibre, presidente de la patronal catalana, pidiendo apoyo con Junts ante un posible entendimiento -No me faltan ganas, me faltan votos- y al ataque constante a partidos como Junts o el PNV, a los que el lder del PP reta a no seguir tragando porque esto va de vergenza o dignidad. Snchez sale en persona a echar un capote a los independentistas plasmando que no tragan, sino que con l logran rditos polticos, medidas.


