Rufin lanza su plan de frente comn de las izquierdas: repartirse las provincias por partidos para ganar a Vox
Aclamados y saludando como estrellas, a veces con el puo al aire, a veces con la manos. As han irrumpido en escena Gabriel Rufin y Emilio Delgado en su charla para presentar la propuesta que ha puesto patas arriba a la izquierda alternativa al PSOE: un frente comn de todas las fuerzas del espacio, incluidas las independentistas, para frenar a PP y Vox. Las formaciones aludidas son reacias o se niegan, como ERC, Bildu, BNG y Podemos; o marcan distancias, como IU, Sumar o Ms Madrid; pero ellos, que “hablan muy claro”, lanzan su llamamiento a esa unidad con una idea que, por primera vez, se concreta en una frmula: que los partidos polticos lleguen a un gran acuerdo para renunciar a competir entre s y que se repartan las provincias en funcin de su arraigo territorial para que slo se presente uno. Y a travs de este “orden, eficacia y mtodo”, ganar a Vox “provincia a provincia”. Despus de las elecciones, que todos estos partidos acten coordinados en el Congreso de los Diputados con una misma lnea de accin poltica.
“Qu sentido tiene que 14 izquierdas representando lo mismo nos presentemos en el mismo sitio?”, se ha preguntado Rufin, “porque si no, nos van a fusilar polticamente por separado”.
El portavoz de ERC en el Congreso ha reclamado la frmula de la “especializacin” a travs del arraigo para este reparto de partidos. Sentarse a discutir provincia por provincia cul es el partido que tiene que presentarse por cada lugar. “Yo no le pido a nadie que renuncie a sus siglas, a lo que es o a lo que defiende. Lo nico que pido es que por primera vez en nuestra historia haya orden, eficacia y mtodo”, ha dicho. Y as ganar escaos a Vox, “provincia a provincia” y “a dos carrillos”.
“Cada uno en su casa y antifascismo, derecho a la autodeterminacin y dignificacin de las condiciones de vida en las de todos. Y grupo interparlamentario coordinado en comn”, ha ahondado Rufin en la explicacin de su propuesta. Esto significa actuar de manera unitaria en el Congreso, con una misma lnea de actuacin. “Tenemos mucho ms nos une de lo que nos separa y luego programa, programa, programa, que es vivienda, vivienda y vivienda”, ha subrayado emulando a Julio Anguita.
Al acto, celebrado en la sala Galileo Galilei, han asistido alrededor de 40 cargos y ex cargos polticos del universo de la izquierda as como medio centenar de personas como pblico, dejando abarrotado este emblemtico local de conciertos de la capital, que se ha quedado muy pequeo. Las entradas se agotaron en cuestin de minutos para escuchar a dos de las figuras de moda en el espacio, recordando un poder de convocatoria y de expectacin que se haba perdido por completo desde hace al menos dos aos en la izquierda alternativa al PSOE y que ha recuperado el sabor de los primeros aos de Podemos y Sumar.
Han acudido diputados y cuadros medios de ERC y Ms Madrid, los partidos a los que pertenecen Rufin y Delgado, a pesar de que sus organizaciones no respaldan la propuesta que estn impulsando. Entre los que han asistido destacan, por parte de los catalanes, Ias diputadas Ins Granollers y Etna Estrems, y, por parte del partido madrileo, la diputada nacional Alda Recas y los parlamentarios autonmicos Jorge Moruno, Antonio Snchez, Esther Rodrguez, Emilia Snchez-Pantoja y Marta Carmona, as como Eduardo Rubio, nmero dos de MM en el Ayuntamiento de Madrid.
Asimismo, han acudido representantes de muchos de los partidos interpelados por Rufin para ese frente comn de las izquierdas, como IU, Sumar, Comunes, Comproms o Chunta, aunque no lo ha hecho ningn ministro o primer espada del espacio. Destacan nombres como Lara Hernndez y Lander Martnez (Movimiento Sumar); Carolina Cordero (IU), Gerardo Pisarello (Comunes) y Alberto Ibez (Comproms). Tambin ha estado el candidato de la Chunta a la Presidencia de Aragn, Jorge Pueyo, y el diputado del PSC Arnau Ramrez.
Por la Galileo Galilei no se ha acercado nadie de Podemos. La direccin de los morados no ha querido enviar a nadie y marcan distancias. No obstante, han ido ex cargos que ya estn fuera de sus filas como Gloria Elizo, Roberto Sotomayor o Carolina Alonso.
Entre los invitados vip de Rufin y Delgado han estado Antonio Lobato, Antonio Maestre, Fernando Tejero, Ramoncn o Aln Barroso.
Rufin, camiseta blanca, y Delgado, chaqueta clara, sin colores ni simbologa que recuerde a sus partidos, han defendido una reaccin de la izquierda para combatir a PP y Vox. El cataln ha ahondado mucho en el “cmo”, mientras que el madrileo ha hecho ms hincapi en el discurso, y en la necesidad de que la izquierda hable para sectores como los jvenes de los barrios o las personas del campo o entre en debates como la seguridad o el “reto” de la inmigracin.
“Yo tengo miedo porque soy muy consciente de lo que viene, que no es lo de siempre, no es la alternancia de siempre… No. Lo que viene es salvaje, imitadores baratos de Milei y Trump“, ha dicho. Por eso Rufin ha rechazado que la izquierda siga en la idea de “quin es ms puro” o “quin lo hace mejor”, porque “vienen ilegalizaciones, encarcelamientos y un sufrimiento terrible” con un PP y Vox con una expectativa de coto de “200 diputados”. “Yo no slo quiero ilusionar, yo quiero ganar. Exige ciencia, mtodo y orden”, ha sealado, y ha pedido “hacer algo diferente”.
Rufin ha subrayado que en este frente comn tiene que estar Podemos. “Es y ser imprescindible”, ha dicho. Y ha defendido a Pablo Iglesias, Irene Montero o Ione Belarra como partes necesarias. “Yo les quiero en todo esto, quien crea que esta gente sobra se equivoca”. Una reflexin que ha levantado algn grito de rechazo entre el pblico.
Las reflexiones de Delgado para vencer a la ultraderecha han ido por otro carril complementario al de Rufin, ms centrado en combatir a Vox a travs de ganar los votantes que hoy abrazan a los de Abascal por no verse reflejados en los discursos de los dirigentes de la izquierda.
En este sentido, el diputado de Ms Madrid ha hurgado en el “problema de alcance serio” que tiene la izquierda para permear en esos sectores sociales y ha citado expresamente a los “chavales jvenes de los barrios” o las personas que trabajan en el campo. Ha opinado que la izquierda tiene que hablarles a ellos y cambiar discursos para penetrar en esos sectores porque se est perdiendo a la gente de la “periferia” o los perdedores de la desindustrializacin.
“Que estn estos chavales dentro de es fundamental para la izquierda, tanto como la cantidad de partidos que est en la misma caja”, ha alertado. Su reflexin es sa, que da igual si todos juntos llegan al 15% porque eso “da lo mismo”. Lo relevante, ha recalcado, es ampliar las bases sociales y “no regalar” a Vox a determinados sectores sociales.

