Podemos ensea los dientes al PSOE para evitar que le traicione en el decreto mnibus
El juego del sogatira es un clsico de los campamentos espaoles. Un equipo agarra la cuerda por un extremo y un segundo por el otro y los dos compiten por ver quin tira con ms fuerza y se lleva el pauelo a su lado de la raya. Entonces gana. El smil sirve para describir la situacin que vive Pedro Snchez con sus socios ms indomables en el Congreso: Junts y Podemos. Las posiciones de partida aqu estn muy claras. Carles Puigdemont se pone en la derecha y Ione Belarra en la izquierda. Los dos tiran para su lado y la cuerda, que es el Gobierno, se tensa. A veces tanto que, como pas el mircoles, se rompe en forma de votacin en la Cmara Baja.
Conciliar polticas de derechas y de izquierdas con dos aliados que tiran para su lado, y que han hecho de la amenaza o el ultimtum su nuevo modus operandi, deja al descubierto las dificultades del Gobierno para mantener el equilibrio. En el decreto mnibus no pudo, y aunque en el caso de Junts operan muchas circunstancias que tienen que ver sobre todo con la relacin entre las partes, tambin hay razones de ndole poltico que no encajan.
Y eso es un problema con el que ahora tiene que lidiar el Gobierno para encontrar la solucin. Porque por mucho que Snchez aspire a presentar el mismo texto, tiene que ver cmo resuelve la oposicin de Junts a asuntos como la suspensin de los desahucios -tambin los de okupacin- o la subida de impuestos -IRPF y en el IVA de los alimentos bsicos que vuelve al 21%-.
El equipo morado y el neoconvergente aprietan los puos y tiran con fuerza de la cuerda. Podemos avisa al Ejecutivo de que el llamado escudo social se tiene que aprobar de forma integral y rechaza la tentacin de trocear algunas partes para conseguir aprobar pensiones, dana o transporte pblico. Porque teme, y con razn, que aspectos como la suspensin de los desahucios pueda quedarse tirada con los votos en contra de la derecha.
No estamos dispuestos a renunciar, advierten tajantes desde el partido morado. Y no slo por ser es una cuestin de principios, es que el Gobierno se est jugando en este punto incumplir con Podemos uno de sus compromisos ms importantes que tiene con Belarra. Lo que implicara ahondar en una crisis con los morados que ya tiene lo suyo, porque la otra gran promesa del PSOE, que era extender el impuesto a las energticas, ha acabado yndose por el sumidero.
Si eso ya ha provocado que sea realmente difcil abordar una negociacin presupuestaria con Podemos, que dice que hasta que eso no est no se va a sentar a negociar, incumplir lo relativo a desahucios envalentonara an ms a los morados, que no garantizan un apoyo estable al Ejecutivo. Negociamos iniciativa a iniciativa y con el propsito de hacer valer los votos en cada votacin, asegura el partido.
Los desahucios tienen dos derivadas. Extender la suspensin para las familias vulnerables y una nueva que favorece a los okupas que usurpen viviendas de particulares. Ambas cosas se pactaron con Flix Bolaos a cambio de salvar la ley estrella del ministro de Justicia a finales de diciembre. La negociadora Irene Montero le arranc dejar sin efecto durante un ao la agilizacin de los desahucios por okupacin. Un asunto que logr meter el PNV en dicha ley y que luego el Ejecutivo se comprometi con Podemos a dejar sin efecto en 2025 y deshacerlo con la primera ley que pueda.
Sacar este asunto del decreto mnibus implicara que el PP, Junts, PNV y Vox lo tumbaran de inmediato. Por tanto, Podemos presiona en pblico y en privado al Gobierno para que Snchez no se le ocurra trocear las medidas, porque lo pact con ellos. Y no slo el contenido, tambin la forma de presentarlo. De ah que los de Belarra conminen al PSOE a negociar ms porque si la votacin ha fallado es porque ha hecho mal las cosas. Margen tiene -opina el partido- para convencer a Junts con otras cosas. No necesariamente de los decretos, sino de los muchos temas que tienen pendientes de rematar con Puigdemont.
Podemos evita anticiparse a un escenario de incumplimiento con el PSOE. Si ocurre seran dos muy sonados en apenas unos das -el otro es la cada definitiva del impuesto a las energticas-. La consecuencia en la actitud de Podemos podra ser demoledora para Snchez.