“No nos da miedo el coste electoral”: Vox asume el riesgo de entrar en los gobiernos tras ganar 1,5 millones de votos desde fuera
Ayer en la sede de la calle Bamb rememoraban aquel 11 de julio de 2024 en el que Vox decidi abandonar todos los gobiernos autonmicos que comparta con el PP. Una opcin que encontr voces a favor y en contra en la cpula del partido, pero que termin siendo la elegida y cuyas posibles consecuencias Santiago Abascal “asumi”. Un ao y medio -exacto- ha transcurrido desde aquello; 18 meses que han catapultado a Vox demoscpicamente. Si entonces aglutinaba, segn los sondeos de Sigma Dos, el 10,9% del apoyo, ahora rene el 17,2%: son 1.555.350 los electores que se suben al barco de Abascal -si votara el mismo nmero de personas que en las elecciones de 2023-.
Pero la estrategia de condicionar los ejecutivos populares desde fuera parece cerca de su final. La presidenta de Extremadura en funciones, Mara Guardiola, tiene previsto ofrecer a Vox asientos en el gobierno que conforme para esta legislatura, y los de Abascal los aceptarn, siempre que antes se cierre un pacto programtico que recoja las polticas del partido ms conservador.
En estos meses desde su ruptura autonmica con el PP, Vox ha presumido de que formar parte de los ejecutivos no era su prioridad, no era una condicin sine qua non. Que los “sillones” no eran lo importante para ellos. En este ao y medio, el partido de Abascal ha venido condicionando las polticas que ejecutaban los populares sin integrarse en sus gabinetes, una posicin desde la que han podido “influir ms”, argumentaban voces del partido. Adems, desde fuera, han esquivado el desgaste que va aparejado al mando.
Pero en Vox niegan que mantener este planteamiento fuera su intencin: “Nuestra idea siempre ha sido que somos un partido de gobierno, que queremos gobernar”, defendi ayer el portavoz de la formacin, Jos Antonio Fster. Y por eso, con los resultados de las primeras urnas del ciclo electoral en la mano, creen que es el momento de volver al poder ejecutivo. “No nos da miedo el coste electoral”, escribi Abascal en sus redes, y repetan ayer otras voces del partido.
As, ocupar asientos en el gobierno ha pasado a ser una condicin indispensable para que Vox apoye la investidura de Guardiola. “Exigiremos, lgicamente, que haya polticas, que haya presupuesto, una vicepresidencia y consejeras para que esas polticas se implementen”, dijo Fster, ahondando en la postura que Abascal haba expuesto el da anterior.
“Queremos entrar porque queremos asegurar que las polticas se cumplan”, explican fuentes de la formacin, que ponen as el foco en las medidas que exigirn acordar y sobre las que Vox reclamar competencias para ejecutar. “Si se pactan polticas no hay que tener miedo a que los partidos que tienen estas polticas las quieran llevar a cabo dentro del gobierno, con presupuesto y con unas vicepresidencias que controlen que sus consejeras cumplen con lo acordado”, defendi Fster.
Vox rechaza as que su reclamacin a Guardiola vaya a versar sobre asientos vacos de contenido, sino que mantiene como prioridad pactar las polticas que conformen la hoja de ruta de la legislatura. Y, una vez eso est cerrado, pide competencias para hacer que se cumpla -y “presupuesto” para que sea posible-. Ayer en Vox no quisieron adelantar en qu consejeras estn pensando, aunque Fster s desliz algunas de sus prioridades programticas: impulso del campo y la industria, cuestiones de “seguridad” -incluyendo inmigracin- y la educacin, sobre la que el portavoz cree que ha habido “40 aos de adoctrinamiento”.
Vox asume as el riesgo de pretender volver al poder ejecutivo, y confa en que el resultado de las coaliciones de gobierno con el PP sea esta vez distinto. “Hay otro reparto de fuerzas y ellos ya saben a qu jugamos nosotros”, sealan fuentes de la formacin. Eso s, niegan que esta decisin vaya a ser una pauta para el resto de autonomas que afrontarn comicios.

