Moncloa justifica el retraso en el decreto del embargo de armas a Israel por su “complejidad tcnica”
Hace una semana, Pedro Snchez compareci de manera solemne en las escalinatas de La Moncloa para anunciar nuevas medidas “contra el genocidio en Gaza“. Entre ellas, la primera y una de las ms importantes, la aprobacin por parte del Consejo de Ministros de un real decreto para consolidar jurdicamente el embargo de armas a Israel. Sin embargo, ni la semana pasada ni sta se ha aprobado en la reunin del gabinete, provocando la queja y el malestar en Sumar, su socio de coalicin. Desde La Moncloa explican el retraso en la “complejidad tcnica” de armar un texto que no colisione con otros decretos, leyes o normas internacionales que estn en vigor.
“El compromiso del Gobierno es llevarlo adelante, pero las cosas hay que hacerlas bien”, ha explicado Pilar Alegra, portavoz del Ejecutivo, tras la reunin del Consejo de Ministros. Fuentes oficiales de Sumar subrayan que el real decreto ley “debe estar listo cuanto antes e incluirse en el orden del da del prximo Consejo de Ministros sin mayor dilacin”. De lo contrario, estas fuentes recalcan que el PSOE estara incumpliendo de manera “flagrante” el acuerdo entre los dos socios. El propsito que trasladan en La Moncloa es poder tenerlo listo en esa fecha, que adems coincidira con la celebracin de la Asamblea General de Naciones Unidas.
“Es complejo de llevar adelante. Queremos traerlo lo antes posible, la semana que viene”, exponen en el sector socialista del Gobierno. La “aprobacin urgente de un Real Decreto ley que consolide jurdicamente el embargo de armas a Israel, que venimos aplicando ya de facto desde octubre del ao 2023 y que establezca la prohibicin legal y permanente de comprar y vender armamento, municin y equipamiento militar a Israel”, fue el anuncio que hizo el presidente del Gobierno hace un ao.
“Es una mera cuestin de redaccin, no hay fantasmas”, dicen fuentes gubernamentales. En La Moncloa inciden que pese a la presin que est haciendo Sumar detrs de esta iniciativa est todo el Gobierno. “No es de una parte, es de todos”, exponen, en un intento de hacer ver, como han deslizado sus socios de coalicin, que puedan existir ministros socialistas reacios a que esta medida se ponga en marcha.


