Miriam Gonzlez Durntez denuncia que las empresas espaolas no quisieron financiar un sondeo sobre los jvenes espaoles “por miedo a perder sus contratos y licencias” con el Estado


“Tiene cojones!” As, con signos de exclamacin. Acaso el titular de la portada de la revista dominical del reputado diario conservador britnico The Times sorprenda a quien todava tenga en un pedestal a la prensa anglosajona, mxime cuando acompaando tan castiza expresin se encuentra la fotografa de la abogada Miriam Gonzlez Durntez, de 57 aos, natural del pueblo de Olmedo, en la provincia de Valladolid. Por si ese apellido le dice poco al lector, debajo del nombre se encuentra el motivo por el que Gonzlez es famosa, con un breve titular: “La apuesta por el poder de Espaa de la esposa de Nick Clegg“.

Nick Clegg alcanz el puesto de viceprimer ministro en 2010, cuando se convirti en el miembro del Partido Liberal-Demcrata con un puesto ms alto en la Historia del Reino Unido. Sali del poder cuando sus socios de coalicin, los conservadores, lograron la mayora absoluta en las elecciones de 2015, en las que los Libdems – como se denomina coloquialmente a los liberal-demcratas – sufrieron una brutal derrota en las urnas que hizo que el propio Clegg perdiera su escao.

El ex viceprimer ministro hizo las maletas y se fue a Silicon Valley, donde trabaj para el gigante de internet Meta (Facebook, Instagram, WhatsApp…) desde 2018 hasta 2025, encargndose de las relaciones de la empresa con los Gobiernos de todo el mundo. All, jug un papel controvertido. Los republicanos le acusan de haber ordenado que el algoritmo de Facebook hiciera difcil de encontrar algunas de las teoras conspiratorias sobre Joe Biden. Y su mentalidad britnica jams encaj en la cultura de Silicon Valley, lo que se tradujo en una progresiva prdida de poder dentro de la compaa propiedad de Mark Zuckerberg. En ese periodo, se embols 100 millones de libras esterlinas (115 millones de euros), segn el Times. Aunque la pareja, que tiene tres hijos de edades que van de los 16 a los 25, ha ocupado siempre puestos de alto nivel y muy bien remunerados. De hecho, Gonzlez ganaba medio milln de libras (575.000 euros) anuales, cuatro veces el salario de su esposo como nmero dos del Gobierno britnico.

Clegg dej el cargo en enero del ao pasado, cuando Trump lleg a la Casa Blanca, y fue reemplazado por Joel Kaplan, un destacado partidario del actual presidente de EEUU. En las pginas del Times, Gonzlez dice que “no he conocido al presidente Trump, pero creo que dejamos Estados Unidos en el momento adecuado”. Tambin expresa su oposicin a que se limite el acceso de los menores de 16 aos a las redes sociales, una medida que est ganando traccin en una amplia lista de pases, desde el propio Reino Unido hasta India, pasando por Espaa y Australia.

En 2023, cuando Clegg todava trabajaba en Meta, lady Clegg, como la llama normalmente la prensa britnica, cre las organizaciones sin nimo de lucro Espaa Mejor y Inspiring Girls, en Espaa y en el Reino Unido, respectivamente. Desde entonces, los rumores de la entrada de Gonzlez en la poltica espaola, que ella nunca ha desmentido, han sido una constante, en especial a raz de su libro Devulveme el poder: por qu urge una reforma liberal en Espaa. Gonzlez, que mantiene la nacionalidad espaola y, que se sepa, nunca ha tenido la britnica, no se haba involucrado nunca en cuestiones polticas espaolas, ni siquiera cuando se produjo el referndum inconstitucional para la independencia de Catalua en 2018. En aquella poca su esposo ya estaba en Meta. En el reportaje del Times, significativamente, la abogada se refiere a Espaa Mejor como “este movimiento”, una expresin que la autora del reportaje, la veterana Alice Thompson, utiliza en cinco ocasiones.

La posicin de Gonzlez en la poltica espaola sera una continuacin del centrismo liberal de Ciudadanos. Aunque en las pginas del Times, una vez ms, ella se cie al guion que lleva siguiendo desde que se empez a plantear seriamente esa posibilidad: ni s ni no, sino todo lo contrario. Lady Clegg no se pronuncia sobre nada concreto. Se limita a decir que “ahora es el momento de devolver a Espaa” lo que le ha dado, y sostiene que “haber estado fuera del pas me ha dado mucha libertad. Si fuera una funcionaria [espaola] me habran hecho callar”, aunque no explica qu quiere decir con eso.

En el artculo, sin embargo, s hay una denuncia rotunda: el boicot de su movimiento del que Gonzlez acusa a las grandes empresas espaolas. Como explica la periodista, “su movimiento [sic] realiz recientemente una encuesta entre 11.000 jvenes para escuchar sus puntos de vista”, pero la financiacin del proyecto choc con la oposicin de las empresas, aparentemente temerosas de perder favores de las Administraciones, en lo que insina un caso de, por usar una expresin inglesa, crony capitalism, o sea, capitalismo de amiguetes. “Pero las empresas dijeron que no nos lo iban a patrocinar. Tenan miedo de perder sus licencias y contratos, as que fue Microsoft el que lo hizo”, afirma Gonzlez, que declara que “claramente, deben desaparecer” los “privilegios legales de los polticos y algunos altos cargos”.

Cuando Thompson preguntan a Gonzlez sobre el temor a sufrir misoginia, responde hablando de Luis Rubiales y su famoso beso a Jenni Hermoso: “Tuvimos al expresidente de la Federacin Espaola de Ftbol, Luis Rubiales, dndole un beso en los labios a la fuerza a una jugadora tras la victoria de los Mundiales de 2023, y [las mujeres espaolas] todava estamos en la fase del “qu suerte que puedo ir a trabajar”, mientras que algunas estadounidenses dicen “quiero ser un ama de casa””. Sin embargo, niega que las mujeres sean por definicin ms empticas que los hombres, y cita para refrendar esa tesis a la primera ministra britnica que menos tiempo estuvo en el cargo, Liz Truss. Igualmente contundente es su comentario de la afirmacin de la presidenta del Banco Central Europeo (BCE) y ex ministra de Finanzas de Francia, Christine Lagarde, de que la crisis de las ‘hipotecas basura’ no hubiera pasado si las mujeres hubieran estado al mando: “Eso es ridculo”.





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