Las cuentas pendientes en Educación que Ayuso no ha solucionado: “Los colegios e institutos son una olla a presión” | Noticias de Madrid
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha sellado la tregua con los rectores de las universidades públicas al firmar un plan de financiación plurianual, aunque algunos sindicatos lamentan que la nueva consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, todavía no les haya contactado para conocer la situación en los centros educativos de Primaria y Secundaria desde su nombramiento el 16 de febrero. “Está muy bien que se preocupe por los campus, pero también tiene que prestar atención a los colegios e institutos”, expresa el responsable de CSIF Educación, Miguel Ángel González. “Son una olla a presión”, resume la secretaria general de la Federación de Enseñanza de Comisiones Obreras, Aida San Millán. Exigen que resuelva con celeridad las cuentas pendientes que deja Emilio Viciana, su antecesor en el cargo. Y no son pocas.
Entre los problemas con la comunidad educativa que hereda Zarzalejo se encuentran la falta de personal, las constantes incidencias en las infraestructuras de los centros educativos, la ausencia de un plan para climatizar las aulas, la división de la etapa de educación secundaria obligatoria (ESO) en dos centros, la escasez de plazas públicas en Formación Profesional (FP) y la dificultad para realizar prácticas en este modelo formativo, la jornada partida, las becas para estudiar en el modelo de enseñanza privado o el déficit de comedores escolares en los institutos. Además, los profesores piden mejoras en sus condiciones laborales y salariales, una petición que viene de lejos.
Este miércoles fueron a la huelga los trabajadores de dos institutos de Móstoles, el Miguel de Cervantes y el Rayuela. Denuncian falta de personal, suciedad y deficiencias en sus infraestructuras. “Nos hemos cansado de trabajar en condiciones deplorables”, señalan desde la Asamblea de Docentes de este municipio. Reportan abandono institucional tras meses informando de goteras, aulas inutilizadas, fallos eléctricos y escasez de limpiadores, secretarios y conserjes.
La presidenta de la Asociación de Directores de Institutos Públicos de Madrid (Adimad), Rosa Rocha, espera que Zarzalejo pueda abordar a la mayor brevedad posible diversos asuntos que dificultan el adecuado funcionamiento de los centros educativos. Considera especialmente urgente la cobertura de todas las plazas de personal de administración y servicios que se viene solicitando desde el inicio del presente curso escolar.
“La insuficiencia de estos profesionales está generando disfunciones relevantes en la organización y gestión diaria. Esta situación se agrava de manera particular en el caso de la falta de auxiliares de secretaría, precisamente cuando el proceso de admisión de alumnado se iniciará el próximo 11 de marzo, un periodo de especial carga administrativa en el que estos trabajadores resultan esenciales”, advierte. Demanda, además, enfermeras en todos los institutos, con independencia de si hay alumnos diabéticos o no. Además, solicita psicólogos en los centros, que cada vez tienen más alumnos con problemas de salud mental.
La representante de los directores traslada también su preocupación por la medida adoptada por el anterior consejero de Educación para mantener al alumnado del primer y segundo curso de la ESO en los colegios de primaria. “A nuestro juicio, esta decisión debería ser objeto de reconsideración. La fragmentación de esta etapa puede dificultar la adecuada integración del alumnado cuando se incorpore a los institutos en el tercer curso, así como complicar la necesaria orientación académica en el segundo, afectando a la coherencia pedagógica y organizativa propia del periodo completo”, indica.
Considera que los centros de secundaria cuentan con una trayectoria consolidada en la gestión de la convivencia y con equipos de orientación especializados que desempeñan un papel esencial en el acompañamiento del alumnado más joven, especialmente en situaciones de vulnerabilidad social, dificultades personales o problemas relacionados con la salud mental.
Estima imprescindible que se oferten suficientes plazas de FP en la enseñanza pública, con un ajuste a la demanda real del alumnado, y que se garantice la existencia de un adecuado número de empresas colaboradoras para que todos los estudiantes puedan realizar su periodo formativo en condiciones óptimas. Lamenta la falta de recursos y convenios con el tejido productivo. Sugiere, además, que el máster del profesorado sea más práctico. “El primer año de los docentes en los institutos es muy complicado”, reconoce.
Para María Carmen Morillas, presidenta de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado Francisco Giner de los Ríos (FAPA), la prioridad es la climatización de los centros educativos, asunto que en septiembre llegó al pleno de la Asamblea con la presentación de una iniciativa legislativa popular para paliar las temperaturas extremas, que afectan a más de un centenar de centros, según asegura. Pero el PP y Vox se posicionaron en contra del texto y la medida no salió adelante, pese a que la propuesta ciudadana fue apoyada con más de 72.000 firmas, superando las 50.000 exigidas.
Muchos colegios rebasan en verano los límites de temperatura establecidos, entre los 17 y los 27 grados, y otros no los alcanzan en invierno. “En diciembre, Viciana nos dijo que estaba avanzando en un grupo de trabajo para presentar un plan al respecto. No sabemos si ahora esto tendrá continuidad”, dice Morillas preocupada. “Las familias recibimos notificaciones de las escuelas infantiles en las que nos aconsejan que no llevemos a los más pequeños en los días que hace mucho sol. Asusta tener que conciliar con el miedo de que a nuestros bebés les pueda dar un golpe de calor”.
La presidenta de la FAPA solicita, además, el servicio de comedor escolar en los institutos públicos de secundaria. “Menos de una veintena de centros lo ofrecen en la Comunidad de Madrid”, alerta. En caso de no tener infraestructura para ello, propone que los adolescentes puedan ser acogidos en los colegios de primaria durante la hora de la comida. ”Viciana se comprometió a regularlo, es una etapa educativa obligatoria. Muchos niños pierden el derecho a solicitar una beca de comedor que, en muchos casos, les permitiría realizar el único menú completo y equilibrado del día“, insiste.

Morillas se posiciona “en contra de los cheques para guarderías, bachillerato y FP en la educación privada”. Le parece un despropósito, cree que este dinero debe destinarse a la creación de más plazas públicas. “Hay familias pagando tasas para que sus hijos estudien un ciclo en la pública”, recuerda. Precisamente, este jueves la Comunidad de Madrid ha comunicado 774 renuncias de los beneficiarios de becas para la escolarización en el primer ciclo de educación infantil en centros de titularidad privada para el curso 2025-2026 por un importe total de más de 1,5 millones. “Esto también pasa porque se abonan las ayudas con meses de retraso y hay padres que optan por desescolarizar a sus hijos al no poder hacer frente a los pagos”, señala.
Le preocupa la falta de plazas en los centros de educación especial, solo hay dos públicos en la Dirección de Área Territorial Norte. “El Vicente Ferrer está al doble de su capacidad”, indica. Por otra parte, exige recibir informes evaluadores de las unidades de educación especial instauradas en los centros ordinarios y pide personal formado para atender a niños con diferentes diagnósticos durante las rutas de transporte escolar.
Mejora de las condiciones laborales
El responsable de CSIF Educación reclama mejoras retributivas para los docentes, entre ellas la creación del sexto sexenio. Demanda, además, una inminente reducción de su jornada lectiva, de 19 a 18 horas semanales. A su juicio, el descenso de ratios de alumnos por profesor es muy lento: “Exigimos 20 niños por aula en primaria y 25 en secundaria”. Denuncia que los docentes se exponen a una burocracia que los desborda. Por ello, San Millán recalca la importancia de paliar la falta de personal administrativo en los centros. González solicita que sea la Administración la que gestione las prácticas en empresas de los alumnos de FP en vez de los profesores, “que cada vez tienen menos tiempo para dedicar a este asunto”.
Se posiciona, además, en contra de la jornada partida, aprobada en diciembre por la Comunidad de Madrid en los colegios públicos. “No hay ningún estudio que asegure que es mejor que la continua”, insiste. Cada vez se percibe más desazón entre el profesorado, según Millán: “Se preguntan para qué luchar si este Gobierno autonómico no los deja de ahogar”.

