La paz no llega a los campus madrileños, pese a la tregua que Ayuso firmó con los rectores | Noticias de Madrid


Este lunes hubo fumata blanca en la Puerta del Sol. Los rectores de las universidades públicas y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, firmaron por fin el nuevo modelo de financiación elaborado por el Gobierno regional, que prevé 14.790,7 millones de euros entre 2026 y 2031 , de los que el Ejecutivo autonómico financiará un 83%. Ambas partes calificaron de “histórico” el plan plurianual. Sin embargo, mientras las autoridades académicas sellaban la tregua institucional, la paz no llegaba a los campus. “La asfixia económica se consolida a seis años vista”, advierten las seis Plataformas de las Universidades Públicas de Madrid. Consideran que el pacto es la “crónica de una estafa anunciada” escenificada “en un teatro bochornoso”, en referencia a la reunión celebrada.

“A través de abultadísimas cifras y a golpe de titulares vacíos, nos han intentado engañar”, señalan este miércoles en un comunicado en el que se muestran decepcionados con la representante de la Conferencia de Rectores de las Universidades Públicas de Madrid (CRUMA), Amaia Mendikoetexea: “Ha hecho una oda al Gobierno de Ayuso como si la misma que ha incendiado nuestros campus estuviese ahora salvándonos del fuego”. Sienten que la presidenta de la Comunidad de Madrid ha anunciado un mar de cifras para desviar el foco del impacto real del modelo financiero. “El dato clave es que la inversión universitaria seguirá en torno al 0,4% o 0,45% del Producto Interior Bruto (PIB), muy lejos del 1%“, lamentan.

La Ley estatal del Sistema Universitario (LOSU) establece el objetivo de que la dotación pública de los campus alcance al menos el 1% del PIB hacia el año 2030. “Aunque la financiación pública aumenta en términos absolutos, en términos relativos al crecimiento esperado de la economía esto supone un estancamiento claro, que además se cronifica a seis años vista”, lamentan desde las seis plataformas.

Se sienten engañados e insisten en la importancia de no dejarse abrumar por los datos anunciados. “Tenemos la costumbre de leer cifras anuales, pero en este caso nos han presentado cifras lógicamente mayores porque se refieren a un periodo de seis años y agregadas para el conjunto de las universidades, donde además han incluido como si fuese inversión pública de la Comunidad de Madrid lo que son ingresos por otros conceptos”, apuntan.

Los 14.790 millones de euros representan el presupuesto total con el que contarán las universidades. De esa cantidad, 12.294 millones corresponden al ámbito autonómico e incorporan también el capítulo III, es decir, los recursos procedentes de precios públicos y tasas universitarias, así como los fondos destinados a programas de Ciencia, Consejos Sociales y becas. Pero esta partida constituye ya un porcentaje significativo de la financiación de las universidades. Las seis plataformas muestran su enfado tras asegurar que en la reunión que este lunes por la tarde mantuvieron con la CRUMA se les negó el acceso al acuerdo firmado, un síntoma claro de desconfianza, a su juicio.

Sin tener en cuenta los fondos comunes, relativos a la financiación por objetivos o la específica para inversiones, entre otros, la Universidad Complutense recibirá de la Comunidad de Madrid en seis años 2.914,2 millones de euros; la Autónoma, 1.260,5 millones; la Universidad de Alcalá, 763 millones; la Carlos III, 850,1 millones; la Politécnica, 1.676,3 millones, y la Rey Juan Carlos, 971,9 millones. Al margen de que el PIB previsiblemente crecerá durante esos seis años —lo que hará que el incremento proporcional sea menor—, la inversión aumentará del 0,4% del PIB a algo más del 0,5%.

Estas cifras no permitirán paliar el déficit acumulado de años anteriores, ni garantizar una financiación estructural suficiente para cumplir con objetivos mínimos, según las seis plataformas. “Lo que implica este plan de financiación plurianual es que los fuertes recortes que ya se han comenzado a implementar en algunas universidades se van a seguir aplicando durante los próximos años. Si no se produce un incremento mucho mayor de la transferencia nominativa por parte de la Comunidad de Madrid, no queda otra alternativa que recortar gastos (principalmente de personal), pedir prestado, o suspender pagos”, advierten.

Desde el Ejecutivo autonómico indican que para 2031, las universidades públicas recibirán 549 millones de euros adicionales, con un incremento del 41 % en fondos específicos (480 millones más). “El modelo incluye financiación para programas de Ciencia, Consejos Sociales y becas, y se estima que las universidades puedan generar otros ingresos propios cercanos a 2.500 millones de euros durante los años del plan”, señalan. El plan está orientado a objetivos. Cada universidad deberá presentar anualmente una memoria justificativa del uso de los fondos y contar con contabilidad analítica operativa antes de 2028.

“Además, se contemplan fondos extraordinarios adaptados a las necesidades de cada institución: uno de Convergencia para corregir desequilibrios y déficit, y otro adicional para compensar efectos del nuevo modelo y financiar proyectos singulares que aumenten la competitividad universitaria”, explican desde la Comunidad de Madrid.

Son cifras claramente insuficientes para la oposición. “La inversión pública debe alcanzar el 1% del PIB madrileño en 2031 y el acuerdo firmado se queda muy por debajo”, señala la portavoz de Más Madrid en la Asamblea, Manuela Bergerot. “Este acuerdo no resuelve ni de lejos el boquete que tienen las universidades y el déficit estructural de los campus públicos madrileños, que son además los peores financiados de todo el país y están a años luz de las capitales europeas. Es la constelación de un fracaso”, dice la portavoz del PSOE en la Asamblea, Mar Espinar. Considera que la negociación se ha llevado a cabo en una posición de desventaja para los rectores, asfixiados y pidiendo créditos para pagar nóminas: “Les han hecho elegir entre susto o muerte”.

La CRUMA valora de forma positiva el pacto

Sin embargo, la CRUMA valora positivamente la firma del acuerdo de financiación plurianual. Las autoridades académicas consideran que permite abordar la doble urgencia, estratégica y financiera, a la que se enfrentan los campus públicos. Al mismo tiempo, subrayan que la construcción de un sistema universitario plenamente fortalecido es una tarea acumulativa que exige continuidad en el esfuerzo y coherencia en el tiempo.

Amaya Mendikoetxea ha afirmado en su discurso que el texto del acuerdo califica a las universidades públicas madrileñas como “un activo estratégico esencial para el desarrollo económico, científico, social y cultural de la región”. En este punto, ha destacado que el modelo de financiación tiene como objetivo permitir a los “desempeñar plenamente sus funciones, planificar inversiones de largo alcance y reforzar la corresponsabilidad institucional”.

Los rectores valoran especialmente cuatro elementos fundamentales de este modelo: el esfuerzo económico que supone una planificación a seis años; el carácter plurianual que permite visualizar la evolución hasta 2031, la adaptación a la realidad de cada universidad, mediante dos fondos adicionales y la evolución progresiva hacia un mayor peso de los fondos comunes, vinculados a objetivos y necesidades estratégicas, reforzando así la orientación a resultados y la corresponsabilidad.

La CRUMA considera que el pacto introduce horizonte y certidumbre para las seis universidades públicas de la región: “Este acuerdo no cierra una etapa, inaugura una nueva fase de crecimiento responsable, cooperación institucional y ambición compartida”. A su juicio, Madrid tiene la oportunidad de situarse entre los grandes referentes europeos en educación superior, investigación e innovación, y los rectores sienten que este acuerdo les acerca a ese objetivo.

Movilizaciones

Las seis Plataformas de las Universidades Públicas de Madrid se sienten orgullosas de los logros conseguidos: “Solo con las movilizaciones del año 2025 hemos provocado una crisis en el Gobierno de la Comunidad de Madrid y la paralización temporal de la Ley de Enseñanzas Superiores, Universidades y Ciencia. Hemos demostrado que el castillo de Ayuso no es inexpugnable”. Tras la caída de los pocholos, creen que ahora, con “una burda escenificación”, se pretende acabar con la movilización de la comunidad universitaria. Pero, según advierten, “la asfixia sigue sin revertirse en sus tendencias fundamentales”.

De momento, siguen con su hoja de ruta y llaman a apoyar cualquier iniciativa en defensa de la educación pública tras anunciar una manifestación para el próximo 19 de abril y posibles huelgas en aras de revertir el proceso de privatización. “¿Cómo nos relacionamos ahora con los rectores cuando han firmado un acuerdo en el que no hemos participado y que ni siquiera nos quieren enseñar?“, se preguntan.



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