La nueva alianza de las izquierdas fulmina el plan de Podemos de «dividir» a Sumar con la desercin de IU y Comunes para acabar con Yolanda Daz


«Somos como una pareja que estamos anunciando que vamos a seguir juntos. Puede sorprender porque nadie saba que nos podamos separar, pero haba una crisis». Con este smil, fuentes de la nueva alianza de las izquierdas subrayan el significado del acto del 21 de febrero, en el que IU, Movimiento Sumar, Ms Madrid y Comunes presentarn el compromiso de continuar unidos para las prximas elecciones generales. A simple vista son las mismas organizaciones de Sumar que ya estn en el Gobierno, efectivamente, pero que se levante una nueva coalicin certifica que se dan por superadas tensiones pasadas y que se quiere construir juntos una nueva etapa aprendiendo de los «errores» anteriores.

Quien conoca muy bien esa crisis de pareja dentro de Sumar era Podemos, que se ha tirado mucho tiempo hurgando en ese descontento y tocando por detrs a dirigentes y figuras de IU y Comunes para que rompieran con Yolanda Daz y se fueran con ellos. El anuncio de la nueva alianza implica fulminar la estrategia de los morados de «intentar dividir». se era su plan: despojar a la vicepresidenta segunda de sus dos grandes pilares para dejar a Sumar agonizando con Ms Madrid. Acabar con ella, aislndola.

Por eso, fuentes de una de las organizaciones tanteadas celebran que el anuncio de su pacto significa tambin acabar con esas maniobras de Podemos. Ahora Ione Belarra e Irene Montero saben perfectamente que no habr deserciones en Sumar y que tienen dos opciones: unirse a la confluencia -como se les pide- o quedarse solas.

IU era el principal objetivo de Podemos, por ser indispensable para Daz. Es la formacin inmersa en Sumar que tiene ms militantes, la nica que est implantada en todo el territorio nacional, destacando sobremanera en Andaluca y Asturias, y cuenta con numerosos cuadros con experiencia. Un movimiento de Antonio Mallo para ir con Podemos hubiera sido como una ficha de domin que hubiera desencadenado la cada de otros partidos territoriales o de menor tamao. Hubiera implicado la reconstruccin de Unidas Podemos y hubiera arrastrado con ellos la etiqueta de la «unidad de la izquierda».

Basta con mirar lo que est sucediendo en el actual ciclo electoral para valorar el peso de IU en el espacio de la izquierda alternativa al PSOE. Es quien monta y lidera las candidaturas en Aragn, Castilla y Len y Andaluca. Y en Extremadura, donde se dio continuidad a la alianza con Podemos porque estaba consolidada desde hace dos legislaturas, cuatro de los siete diputados que se sacaron en las urnas proceden de IU.

Por primera vez no se construye en torno a un hiperliderazgo

Los Comunes eran tambin fundamentales para Podemos y su pluralidad interna ofreca espacios en los que hurgar. Los catalanes llevan en el cuadro de mando de Sumar desde la creacin del proyecto y su influencia interna era ms relevante que la de IU hasta que se equilibr en el ltimo ao. Ah est Ernest Urtasun, pero no hay que olvidar que Josep Vendrell y otras personas fueron los arquitectos el proyecto de Daz.

Irene Montero y Ione Belarra, en un acto de Podemos por la campa

Irene Montero y Ione Belarra, en un acto de Podemos por la campaa electoral en Aragn.Toni GalnEfe

La presentacin del pacto el da 21 desmantela por tanto la operacin de Podemos con IU y Comunes. A lo largo de los prximos meses y hasta que se convoquen las elecciones se irn uniendo a la nueva alianza ms fuerzas polticas territoriales y pequeas, cada una a su ritmo y bajo su propio relato de entrada. Todo esto obligar al partido morado a abrir una reflexin crucial para su futuro. Ir a la confrontacin y jugarse su supervivencia en un espacio electoral fracturado en dos candidaturas, siendo la suya la parte dbil, o atender los llamamientos para unirse a la nueva alianza.

La posicin que ha defendido esta semana Ione Belarra implica la primera opcin: enfrentarse en las urnas a la nueva candidatura, que no se llamar Sumar y que no se sabe si liderar Daz u otra persona. La secretaria general de los morados justifica que su tarea poltica es «poner en pie a la izquierda» y que Podemos no puede integrarse en un proyecto sumiso y subyugado a los intereses del PSOE y que acepta sus «lmites».

Resultados autonmicos como los de las elecciones de Aragn aumentarn la presin externa sobre Podemos para pactar. Y seguramente tambin la interna, porque ya est sucediendo. El partido morado tuvo el domingo un 0,9% de los votos. Una de las consecuencias fue que en Andaluca, que votar antes del verano, se desat el pnico. La coordinadora regional del partido, Raquel Martnez, desafo a Belarra y reclam «la unidad de la izquierda» para esa cita, donde una parte de la formacin empuja para pactar con ir con IU y Sumar. «La extrema derecha avanza, juntas somos ms fuertes», dijo, reafirmndose en un manifiesto pro unidad que firm en agosto. Tambin recuper una declaraciones de Irene de Miguel, la candidata del espacio en Extremadura, donde la noche electoral advirti: «Quien piense que las elecciones autonmicas son un mero trmite para enfrentarse a unas elecciones estatales, est profundamente equivocado».

No es slo la lder andaluza. La principal figura al alza de Podemos en Andaluca, el diputado autonmico Jos Manuel Jurado, dimiti hace meses como portavoz del partido por el rechazo de Belarra al pacto con IU. Esta semana ha aparecido en un vdeo junto Antonio Mallo, el candidato de Por Andaluca.

Los territorios ganan ms peso en las listas electorales

De vuelta a la nueva alianza, distintas fuentes consultadas relatan cmo ha sido el proceso de construccin hasta el anuncio. Las elecciones europeas de 2024 generaron unas fortsimas tensiones internas en Sumar que propiciaron el desmantelamiento del modo en el que estaba funcionando. Qu bsicamente era el ordeno y mando de Daz. Los socios se rebelan, ganan el pulso y ese modelo se da por agotado. Arranca una reinvencin de la coalicin para ser un espacio ms «democrtico» e «igualitario» entre los distintos socios. Ahora, por ejemplo, ellos tambin acuden a las reuniones de seguimiento del pacto con el PSOE o influyen en la toma de las posiciones de Sumar.

Comienzan a partir de ah las conversaciones. Para arreglar lo que existe bajo el nombre de Sumar y, vinculado a esto, demostrar que con esos cambios se van dando las condiciones para que el futuro siga siendo compartido. Hay que recordar que Podemos anda por detrs enredando. Cuando estalla del caso Cerdn los partidos ya estn negociando, no obstante, la vuelta del verano propicia que los trabajos sean ms intensos. Hasta culminar ahora.
Por primera vez, la alianza de las izquierdas alternativas al PSOE se construye desde las organizaciones y no en torno a un hiperliderazgo (Pablo Iglesias, 2016 y 2019; Yolanda Daz, 2023) o un partido (Podemos). Este es un giro que puede parecer menor pero que subrayan los actores implicados como una de las grandes novedades de esta alianza.

Todava quedan muchos temas por cerrar pero en lo que coinciden varios de los partidos implicados es que se va a consolidar una estructura y unas reglas de funcionamiento que permiten «institucionalizar» el espacio y que, ahora s, todo el mundo est a gusto. Habr una direccin de los partidos al margen del grupo parlamentario del Congreso. Dos espacios diferenciados. En el primero se hablar de listas y cuestiones que tengan que ver con la alianza y en el segundo se dedicarn en exclusiva a la vida parlamentaria.

Precisamente sobre listas electorales, que siempre son un foco de conflicto, hay consenso en que las fuerzas territoriales ganen mucho ms peso a la hora de confeccionar las candidaturas en sus comunidades. Tienen su arraigo y en muchos casos son hegemnicas en el espacio poltico. En todo caso, IU y Movimiento Sumar, que son fuerzas estatales, rechazan entregarlas en exclusiva a estos partidos, porque ellos tambin existen en esos territorios y quieren verse reflejados, aunque asumirn que lleven la voz cantante.

Este factor va a ser esencial para negociar la incorporacin de Comproms, Chunta o Ms, entre otros, que pese a presentarse con Sumar no quisieron meterse en el Gobierno de coalicin con el PSOE. Por ese motivo no estn en el equipo promotor de la alianza. Su entrada, como la de otros partidos como Los Verdes, se establece en un segundo proceso de dilogo que se dar de manera natural a lo largo de los prximos meses.





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