La direccin del PP cambia de estrategia y ahora s participar en las negociaciones de Extremadura y Aragn tras pactar con Vox un nuevo “marco”
Giro de guion. La direccin del PP participar en las negociaciones con Vox en Extremadura y Aragn “para facilitar los acuerdos”, para “garantizar que se ajustan a las negociaciones del partido” y para “velar por la coherencia” de los acuerdos entre ellos. Despus de cuatro aos en los que Alberto Nez Feijo dio manos libres a sus presidentes autonmicos para llevar ellos las conversaciones con la formacin de Santiago Abascal, ahora el presidente del principal partido de la oposicin quiere pilotarlas y tutelarlas.
“Queremos trabajar desde esa participacin en facilitar los acuerdos. No vamos a permanecer impasibles ante la posibilidad de repeticin electoral”, ha asegurado la vicesecretaria general de Regeneracin Institucional del PP, Cuca Gamarra.
A nadie se le escapa que la gran china en el zapato de Gnova es Extremadura. All, Mara Guardiola no logra desbloquear las negociaciones y hay riesgo real de repeticin electoral. En ese sentido, y justo siete das despus de reprenderla en pblico por su manera de negociar, el equipo de Feijo ha decidido tutelar a Guardiola.
Fuentes del PP han confirmado despus que ha sido la direccin de Gnova la que se lo ha planteado a Guardiola y a Jorge Azcn (Aragn), y ambos lo han aceptado.
Se abre as una nueva fase, que llega tras las conversaciones mantenidas en privado entre las direcciones nacionales de PP y Vox en las ltimas horas. Segn trasladan fuentes de los de Abascal, los dos partidos han acordado resetear las negociaciones en Extremadura y Aragn con un nuevo marco -Gamarra no ha querido aclarar si ha sido un pacto fraguado entre ambas direcciones-. El objetivo, en palabras del secretario general de Vox, Ignacio Garriga, es el de “romper” el “clima de desconfianza” en el que se han venido desarrollando las conversaciones para la formacin de gobiernos en las comunidades autnomas.
El golpe de efecto se produce dos meses despus de que arrancaran las conversaciones en Extremadura; dos meses que han venido marcados por el cruce de reproches y acusaciones pblicas entre PP y Vox, que han llevado a la negociacin a encallar, sin avances notables en los ltimos das. A ello se suma ahora el escenario aragons, donde los contactos apenas se han iniciado. Los partidos de la derecha no quieren tirar la toalla y, as, se disponen ahora a resetear la situacin.
El nuevo “marco y formato negociador” que Garriga ha comunicado a los equipos negociadores de su partido consta de dos fases. En una primera, “primordial” a juicio del nmero dos de Abascal, se buscar llegar a un acuerdo “detallado”, a un plan de gobierno con “medidas concretas”. “No valen los grandes lemas, ni las grandes proclamas ni los verbos futuribles”.
Garriga ha reconocido que pactar ese “plan” conllevar “cesiones de ambos lados” y ha asegurado que lo que se acuerde se har pblico. Adems, ha sealado que se hablar sobre las “garantas” para que las medidas se cumplan.
Para Gamarra, el pacto “tiene que ser coherente y proporcional con los resultados” de las urnas. “Es nuestro deber y somos perfectamente conscientes de que representamos una alternativa reconocible para ese cambio que quiere la mayora de los espaoles, as que vamos a trabajar con toda la disposicin que requiere el acuerdo”.
“En segundo lugar, debemos confirmar que los acuerdos se ajustan al marco fijado a nivel nacional. Y tercero, garantizar que los acuerdos son todos coherentes entre s. A partir de ah, a seguir trabajando”, ha zanjado Gamarra.
En una segunda fase, y una vez cerrado el acuerdo programtico, se hablar de las responsabilidades de gobierno, de quin ocupar cada consejera. Un asunto que Vox insiste en dejar al margen por ahora. “No vamos a hablar ni de puestos ni responsabilidades, primero hay que hablar del qu, y luego veremos quin va a hacer ese qu y con qu garantas nosotros vamos a corroborar que eso se va a llevar a cabo”, ha sealado Garriga. “Ahora estamos en plasmar las ideas que queremos impulsar desde esos gobiernos que tienen que salir despus de un pleno de investidura”, ha insistido.
A cambio, el PP pide perfil bajo: “No participaremos del intercambio de tuits y la poltica de titulares. Somos un partido serio que va a priorizar la responsabilidad”, ha dicho Gamarra.

