Junts vuelve a triturar impasible los planes de Snchez: «Ni objetivos (de dficit) hoy ni Presupuestos maana»
El Gobierno cercado por los casos de corrupcin y los escndalos de ndole sexual en el seno del socialismo trata de aferrarse con urgencia a la legislatura con un paquete de medidas dirigido a amplios colectivos, capaces de sumar cantidades importantes de voto, y cesiones exprs a Junts. El ltimo pleno del Congreso ha puesto de manifiesto la agilidad sobrevenida del Ejecutivo cuando la presin amenaza con reventar la olla, pero tambin la inutilidad de este esfuerzo: la Cmara ha tumbado por segunda vez la pretensin de Snchez de conseguir, Presupuestos mediante, un pasaporte para llegar hasta 2027. PP, Vox, UPN y Junts vontando en contra y Podemos y Comproms abstenindose han vuelto a tumbar la senda de estabilidad y el techo de gasto propuesto por el Gobierno.
La subida del sueldo de los funcionarios, la ley de atencin a la clientela en las lenguas cooficiales, las ayudas complementarias a los afectados por el volcn de La Palma o el permiso a las entidades locales para hacer uso de parte de su supervit para inversiones sostenibles y, de paso, reconocer a la Generalitat de Catalua la competencia para aprobar la oferta pblica de empleo y la seleccin de los funcionarios, son algunas de las iniciativas que salen adelante y con las que el PSOE intenta demostrar a duras penas que hay partido.
Por el contrario, el Congreso ha tumbado en segunda vuelta el paso previo a la tramitacin de un proyecto de Presupuestos Generales del Estado. Junts, con sus siete votos imprescindibles, ha vuelto a darle la espalda: «Ni objetivos hoy, ni Presupuestos maana», afirm su portavoz Josep Maria Cruset dando de facto carpetazo definitivo al debate. Ahora, tras este tropiezo que ha naufragado por los votos en contra de las dos fuerzas de la derecha a las que se suman los diputados de Puigdemont, obliga al Gobierno a remitir a las Cortes, en su caso y en plazo an desconocido, un plan de cuentas nacionales acomodado a un lmite de gasto antiguo.
En un clima de desconfianza, en algunos casos abiertamente declarada y, en otros, impostada, transcurri la ltima sesin del ao del Pleno del Congreso que pretende abrir un largo periodo vacacional hasta mediados de febrero. Un plazo que previsiblemente slo se ver interrumpido por la convocatoria en enero, a peticin del PP, de una diputacin permanente, el retn parlamentario entre periodos de sesiones.
Ser esta una etapa que en La Moncloa ansan para alejarse en la medida de lo posible del rosario de escndalos que le afectan de lleno. El parntesis intentan que empiece de inmediato: Snchez tiene previsto ofrecer la rueda de prensa habitual de fin de ao el prximo lunes da 15, antes de las elecciones en Extremadura que pronostican un muy mal resultado para los socialistas y a partir de ah, nada hasta como mnimo la segunda semana de enero.
No obstante, cuando tras el periodo navideo empiece a recuperarse lentamente la actividad, el Ejecutivo seguir teniendo sobre la mesa el problema de la falta de Presupuestos. Afrontar el tercer ao de legislatura con unas cuentas prorrogadas diseadas por otro Gobierno y aprobadas por otro Parlamento. Nunca haba sucedido algo as. Y a ello se sumarn los casos judiciales que afrontan quienes formaron parte del ncleo ms prximo a Pedro Snchez.
La ministra de Hacienda, Mara Jess Montero, volvi a dedicarse con ahnco y extensin a defender sus objetivos de dficit y su pretensin de aportar ms dinero a las Comunidades Autnomas y a la Seguridad Social. «Lo que votamos hoy», dijo, «es esto; no se puede explicar que haya partidos que voten en contra sin tener en cuenta el perjuicio que pueden causar a las autonomas». Segn Montero «sube el gasto porque aumenta el bienestar de los ciudadanos» y como ejemplo cita el incremento del sueldo de los funcionarios como clave para «fortalecer la democracia»
Para la vicepresidenta primera es falso que el Gobierno sea «inestable». En su opinin la prueba est en el dato de crecimiento, en la creacin de empleo y en el nivel de la prima de riesgo. «Lo que al PP le molesta es que Espaa funcione y progrese sin ellos», insiste. «La derecha sigue atrapada en un bucle en el que cada da es peor», recalca.
El PP no perdi la oportunidad de recordarle a Montero que todas las personas de su confianza estn hoy imputadas o detenidas. Y que lo que presentaba -la senda de estabilidad y el techo de gasto- se saltaba los procedimientos. «La culpa de no tener Presupuestos es slo de usted, ustedes decidieron sus socios y nosotros no estamos aqu para salvarles a ustedes», lanz el portavoz de los populares Juan Bravo.


