Garca Ortiz queda visto para sentencia en cuatro frentes: los investigadores, la vctima, una nueva filtracin y el enfado de la Abogaca
Entre el audiencia pblica de la maana del 3 de noviembre y el visto para sentencia de la tarde del 13, por el Tribunal Supremo pasaron 40 testigos para intentar aclarar la comisin o no de un delito de revelacin de secretos por parte del fiscal general del Estado, lvaro Garca Ortiz. No todos haban sido solicitados por acusaciones y defensas y no todos tuvieron, a la vista del desarrollo de los interrogatorios, igual relevancia. Para dictar sentencia, los siete magistrados deliberarn sobre varios elementos que han focalizado el juicio: esas testificales de mayor enjundia y la nota de prensa impulsada por el acusado, que con el avance de la vista fue ganando alcance y acab teniendo amplio reflejo en los informes finales de las acusaciones.
Teniente coronel de la UCO
lvaro Garca Ortiz se sent en su silla de acusado el pasado mircoles tras haber escuchado esa maana las declaraciones ms comprometidas para l, las de los miembros de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO) autores de los informes que le sealaban como responsable de la filtracin. Ellos no eran un presunto delincuente (Gonzlez Amador) ni una fiscal supuestamente hostil (Almudena Lastra). Eran funcionarios pblicos comisionados por el juez sin parte en el asunto hasta que se les encomend investigarlo. En la Sala se escuch por qu haban sealado a Garca Ortiz: era el fiscal general del Estado el que haba tenido el dominio de todo lo que suceda esa noche en el trasiego de informacin sobre las negociaciones para una conformidad.
Quin tiene esa informacin? La tiene la Fiscala General. Todo lo que se ha filtrado textualmente antes estaba en manos de la Fiscala General del Estado, afirm el teniente coronel Antonio Balas. Si algn paso lo haba dado otra persona de su equipo, era reprochable a l: Lo que haga esa Fiscala General no lo va a hacer sin conocimiento ni dominio del fiscal general.
Los agentes le responsabilizaron de la filtracin del correo clave y de la elaboracin de la nota de prensa por la que tambin se le acusa. Es el fiscal general quien dice y quien mueve esa nota de prensa y quien tiene la urgencia de darla, afirm el alto mando de la UCO. Quien sabe cmo va a salir la nota es la Fiscala General del Estado. Lo sabe la Fiscala General y el periodista de la Ser porque apunta que la nota saldr ‘en las prximas horas’. Se ve que hay una comunicacin con quien sabe, con quien tiene en dominio, detall.
Los investigadores rechazaron los reproches de la defensa por no haber investigado a otras personas que podran haber filtrado el correo clave. Nosotros no hacemos investigaciones prospectivas, le respondi el teniente coronel. Las investigaciones se centran en personas sobre la que hay indicios, sospechas de propsito, oportunidad… Ya le he dicho que haba un elenco de personas [investigadas, en referencia a otros tres fiscales que estuvieron imputados] y que se fue decantando a una persona […] Lo que usted dice s es una investigacin prospectiva imposible de realizar. Yo solo llevo investigando desde 1999….
El dao a Gonzlez Amador
La vctima ms directa de la filtracin -las leyes indican que tambin lo es la Administracin de Justicia– ofreci en su comparecencia del da 4 una intensa declaracin que reflej el perjuicio que le supuso que se aireara el mensaje de su abogado a la Fiscala en el que reconoca la comisin de dos delitos fiscales. Yo pas a ser el delincuente confeso del Reino de Espaa. Estaba muerto. El seor Garca Ortiz, el fiscal general del Estado, me haba matado pblicamente, me haba destrozado por completo, afirm Alberto Gonzlez Amador frente a los siete miembros del tribunal y girndose hacia el asiento que el acusado ocupaba en estrados.
El empresario acusado de fraude fiscal, que hasta el juicio no haba hecho declaraciones pblicas, lament haber salido del anonimato que pretendi mantener incluso siendo pareja de la presidenta madrilea, Isabel Daz Ayuso. Esta es una cuestin personal ma. Ella va a seguir en Madrid ganando elecciones. Snchez puede seguir en su sitio, el fiscal general del Estado sigue aqu, de hecho. A m es al que han destrozado la vida. […] El punto de inflexin es la nota de prensa que saca el fiscal general. Es el origen, es la raz por la cual yo estoy indefenso, sin presuncin de inocencia y muerto jurdicamente, socialmente y econmicamente. Cerr la intervencin reflejando de forma breve su situacin: O me voy de Espaa o me suicido.
El delito por el que piden condenar todas las acusaciones -entre tres y seis meses de prisin, segn el caso- es el de violacin de secretos del artculo 417.2 del Cdigo Penal, que castiga a la autoridad o funcionario pblico que revelare secretos o informaciones de los que tenga conocimiento por razn de su oficio o cargo y que no deban ser divulgados. Cuando se trata de secretos de un particular, las penas son de dos a cuatro aos de prisin, multa de 12 a 18 meses y suspensin de empleo o cargo pblico por tiempo de uno a tres aos.
La nota de prensa tambin se filtr
La vista oral desvel hasta ahora un hecho que haba pasado inadvertido a lo largo de la instruccin y que fue incorporado por las acusaciones en sus calificaciones definitivas. La nota de la Fiscala General del Estado, con los pormenores de las conversaciones entre el fiscal de Delitos Econmicos de Madrid y el letrado de Gonzlez Amador, el fiscalista Carlos Neira, tambin fue filtrada antes de ser enviada por el conducto oficial -el gabinete de prensa de la Fiscala Superior de Madrid- a los medios de comunicacin a las 10.22 horas del 14 de marzo de 2024.
Durante su comparecencia, la directora de Comunicacin de lvaro Garca Ortiz, Mar Hedo, lo admiti a preguntas del abogado Gabriel Rodrguez-Ramos, en representacin de Gonzlez Amador. La nota fue publicada en primer lugar por el diario El Pas. En concreto, a las 07.14 horas del da 14 de marzo. Es decir, varias horas antes de que fuera distribuida al resto de medios de comunicacin.
El magistrado ngel Hurtado, instructor de la causa, decidi que la filtracin del correo de la confesin de Gonzlez Amador -donde se expona que ciertamente se han cometido dos delitos contra la Hacienda Pblica- y la emisin de la nota de prensa de la Fiscala General constituan una unidad de acto y que, por lo tanto, Garca Ortiz deba ser juzgado por ambos hechos, aunque las defensas, apoyndose en el auto de admisin de la exposicin razonada contra el fiscal general, han tratado de dejar el comunicado fuera del ncleo decisorio de la sentencia.
La Abogaca estalla contra la Fiscala
Desde un punto de vista institucional, y como prueba de la actuacin sin precedentes que supuso la actuacin de la Fiscala, el testimonio durante el juicio del decano del Ilustre Colegio de la Abogaca de Madrid (ICAM), Eugenio Ribn, fue muy revelador. El ICAM fue el organismo que decidi querellarse en primer lugar contra miembros del Ministerio Fiscal por estos hechos en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Durante su comparecencia, Ribn subray que las conversaciones entre abogado y Fiscala en aras de alcanzar un acuerdo de conformidad son absolutamente confidenciales. Sin confidencialidad no es posible una defensa libre (…) Sin abogados libres no hay justicia, abund el decano del ICAM. Nunca habamos vivido una situacin que fracturara de esa manera el derecho de defensa, asever adems Eugenio Ribn.
Y de nuevo otorg a la nota de prensa un protagonismo que ha salido a relucir durante todo el juicio. Uno de los puntos clave que puso en pie de guerra al Colegio de la Abogaca de Madrid fue la transcripcin literal del contenido de los correos y el sealamiento de hora, minuto y todos los detalles, declar. No era preciso revelar el contenido literal de aquellos correos, concluy el decano.

