Feijo y Abascal conversan por telfono para abordar el futuro de la Comunidad Valenciana, pero «sin nombres sobre la mesa»
El presidente del Partido Popular, Alberto Nez Feijo, ha conversado en la maana de este martes con el lder de Vox, Santiago Abascal, «acerca del contexto poltico de la Comunidad Valenciana», en busca de una solucin que evite la convocatoria de elecciones tras la dimisin de Carlos Mazn. As lo confirman fuentes oficiales de la direccin de Gnova. «Ambos han coincidido en la necesidad de dar estabilidad a un territorio que sigue inmerso en un complejo y doloroso proceso de reconstruccin tras las riadas del pasado ao», aaden.
PPCV y Vox iniciarn los «contactos «para «alcanzar un acuerdo de cara a una nueva investidura, consecuente con los acuerdos suscritos en mayo entre ambos partidos para la aprobacin de los presupuestos vigentes», explican en el PP.
«En la llamada de hoy, cordial y en buen tono, no se han puesto nombres sobre la mesa de cara a una nueva investidura», aaden las mismas fuentes, que concluyen asegurando que «la direccin nacional del PP har seguimiento de esas conversaciones», sin detallar en qu consistir ese seguimiento.
La dimisin de Mazn, y la decisin de que esta no venga acompaada de un adelanto electoral, ha depositado en Vox el poder, y la responsabilidad, de determinar a qu escenario se traslada ahora la Comunidad Valenciana. Los populares, que no tienen mayora en Les Corts, necesitarn el apoyo de los de Santiago Abascal para investir un nuevo president que ocupe el Palau de la Generalitat hasta 2027. Si no hay acuerdo entre las derechas, la comunidad tendr que afrontar una convocatoria electoral forzosa.
En Vox, la postura a tomar an no est definida. Abascal ayer, en una primera reaccin tras conocerse la dimisin de Mazn, se limit a reprochar al PP el da elegido para anunciar esta renuncia y no avanz cul ser su decisin. Y, este martes, la portavoz parlamentaria del partido, Pepa Milln, ha insistido en ese sentido, sealando que los populares an no les han trasladado «qu es lo que quieren hacer». «No vamos a adelantar ningn escenario», ha dicho.
«Cuando haya una propuesta formal de qu es lo que quiere hacer el PP, porque a esta hora no lo sabemos, valoraremos», se ha limitado a decir Milln en una rueda de prensa en el Congreso en la que, sin embargo, an no conoca la llamada mantenida entre Abascal y Feijo. La dirigente s ha deslizado las bases que seguir Vox para tomar una decisin: «No vamos a actuar ni con el tacticismo poltico del PSOE con este asunto ni con la torpeza que ha demostrado el PP». «Lejos del tacticismo y la irresponsabilidad», ha insistido despus.
Fuentes del partido aseguran que Vox apoyar aquello que contribuya a dar ms estabilidad a la Comunidad Valenciana. Niegan que su decisin se vaya a tomar en funcin de las encuestas -que, ahora, estiman que los de Abascal mejoraran su resultado en esta regin, a costa del PP-, pero tampoco garantizan su respaldo a investir a otro president que puedan ofrecer los populares.
En este sentido, la portavoz parlamentaria de Vox no ha querido pronunciarse sobre el nombre que, en estos momentos, suena con ms posibilidades para ser el elegido como sucesor transitorio de Mazn: el secretario general del PPCV, Juanfran Prez Llorca. «No tengo el gusto de conocerle, ni he podido ver su trayectoria», ha afirmado Milln, pese a que el nmero dos de los populares valencianos est detrs de los grandes pactos que han cerrado PP y Vox en esa comunidad.
«Comentar esta suposicin creemos que contribuira ms a un relato meditico que a una propuesta en firme por parte del PP, que es lo que nosotros esperamos», ha defendido Milln para argumentar su silencio. La dirigente de Vox considera que valorar a los posibles sustitutos de Mazn sera una «elucubracin» que «no contribuye a la seguridad que en estos momentos necesita Valencia».
Tras la firma, ayer, de la carta de renuncia a su cargo como president, Mazn activ el reloj para decidir a su sustituto. En un plazo de 12 das -ya solo 11-, el PP deber elegir un nombre y, si Vox no lo apoya, an habra un margen de dos meses para buscar una alternativa. De no encontrarse, si las negociaciones entre ambas derechas no fructifican, la Comunidad Valenciana tendr que decidir un nuevo presidente en las urnas.

