Espaoles atrapados por la guerra en Oriente Prximo: “Retumbaba toda la casa, nos hemos ido de Bahrein”
Ana, su marido y sus tres hijos pequeos viven en Bahrein desde hace ms de una dcada, pero ayer decidieron abandonar el reino y cruzar el puente de 26 kilmetros hasta Dammam, la ciudad saud ms prxima. Para ponernos a buen recaudo, explica esta espaola menos de una hora despus de atravesar la frontera. El trayecto es corto, pero supone quedar a salvo de los cohetes iranes dirigidos a la sede de la Quinta Flota estadounidense que alberga la pequea isla del Golfo Prsico en la que viven.
Su caso refleja la situacin por la que pasan miles de espaoles residentes en los pases atacados por el rgimen de Tehern en represalia por su apoyo a EEUU. El Ministerio de Asuntos Exteriores est pendiente tambin de los viajeros a los que el conflicto ha pillado en el lugar equivocado. El cierre del espacio areo en algunos pases o las cancelaciones en otros les obligan a permanecer en la zona de conflicto sin un escenario claro de regreso.
En el caso de Ana y su marido, resolvieron Bahrein tras una noche en vela. Hemos salido echando leches de all. Esta noche ha sido brutal. Ha habido misiles cayendo y otros interceptados. Te dicen que es mejor quedarte en casa para evitar los restos de los misiles. Su zona est lejos de las instalaciones militares y no han tenido que ser evacuados, pero eso no ha impedido sentirse en primera lnea. Nosotros vivimos junto a un poste con sirenas. Igual que hay altavoces para los rezos, hay para las sirenas. Los nios pequeos, entre las sirenas y las bombas que caan, no han podido dormir. Retumba toda la casa: hay muchos avisos seguidos y el ruido es constante. No podemos pasar otra noche sin dormir, con sirenas y bombardeos. Los nios tienen miedo, explica.
Los avisos son constantes y llegan por duplicado. Primero suenan las sirenas y al mismo tiempo les llega un aviso a los telfonos a travs de una aplicacin gubernamental, con el consejo de que busquen refugio. Luego llega el estruendo.
Ha sido decisin propia la de marcharse, no basada en informacin oficial. Han actuado por los avisos que les llegaban de amigos que viven en la zona. Hemos salido porque hemos considerado que era lo mejor. Se prev que esta noche sea peor. Nos lo ha dicho la gente, amigos jordanos, libaneses… Hay empresas de que estn trabajando aqu que ya han sacado a su gente a Dammam, dice Ana. Nosotros tenemos amigos que se han quedado y otros han venido como nosotros. Espaoles se han quedado muchos, dice.
Su marido conoce bien la zona en la que desde ayer se refugian porque trabaja a ese lado de la frontera y la cruza cada da, algo que les ha facilitado el desplazamiento. La familia decidi residir en Bahrein, un lugar que llenan de elogios y que no pensaron que se convertira en lo que ahora es. Llevamos aqu 11 aos y nunca nos habamos sentido inseguros. No te imaginabas nunca que esto pasara en Bahrein, un pas muy seguro. Aqu no hay ni que cerrar el coche ni nada. La gente est muy triste, no lo entiende.
El matrimonio explica que ha estado en contacto con las embajadas de Espaa en Kuwait -de la que depende Bahrein- y Arabia Saud. Nos dicen que estamos en las listas de repatriacin por si fuera necesario sacar a la gente. El espacio areo de Bahrein est cerrado, pero no el de Arabia Saud. Van a esperar a ver la evolucin de la situacin en el emirato para decidir si cogen algn vuelo a Espaa que ya tienen mirado: Dammam-Yeda-Madrid. Iremos viendo, porque no sabemos nada.
En el vecino Emiratos rabes Unidos, Albert lleva afincado menos de dos aos. Desde que lleg a Dubi en 2024, no haba vivido ninguna situacin parecida. En la anterior escalada de tensin entre Israel e Irn, Emiratos rabes estaba advertido de que su espacio areo poda ser invadido. El sbado, cuando comenzaron los ataques estadounidenses, l se encontraba con unos amigos en una zona bastante desrtica al norte de la ciudad. A la tarde, ya en la urbe, empezaron a escuchar estruendos. Ah se oan explosiones, como si estuvieran interceptando misiles, cuenta, por la noche la falta de visibilidad del cielo de Dubi, por la arena en suspensin y la humedad, no nos permita ver qu estaba pasando, pero el ruido era diferente. Se distingua perfectamente que eran aviones militares volando sobre la ciudad.
No le sorprende que Emiratos pueda ser sealado, es un pas relativamente alineado con Occidente y crtico con Tehern. Sin embargo, insiste en que muchos proyectan desde fuera una imagen ms dramtica de la real. Me escriban pensando que nos haban atacado, explica a EL MUNDO pero muchos misiles han sido interceptados y los restos que se encuentran son de drones. La duda es si han sido desactivados o cayeron porque se les acab la vida til.
Como espaol afincado en el extranjero, est dado de alta en el Registro de Matrcula Consular de la Embajada espaola en Emiratos rabes Unidos. Desde el inicio de la escalada de tensin, la Embajada no se ha puesto en contacto con l por ningn canal oficial. A travs de otros contactos espaoles en la ciudad, recibi un audio de un supuesto trabajador de la embajada -el cual no ha podido comprobar si es verdico- en el que se daban ciertos consejos para mantenerse a salvo.
Cuando los misiles empezaron a caer el sbado, Marina (32) y Elena (29) se encontraban en la Mezquita Sheikh Zayed de Abu Dhabi. Lleg una alerta mvil. Nos avisaba de ‘una posible alerta de misiles’ y que nos refugisemos en un lugar seguro y cerrramos ventanas. Y nosotras estbamos en plena mezquita…, explica Marina por telfono. As que fuimos al locker a recoger nuestras maletas y corrimos al Aeropuerto de Abu Dhabi internacional. Al llegar nos encontramos con que estaba todo cancelado, concluye. La excursin de un da para visitar la capital de los Emiratos rabes era su ltima parada en un viaje familiar por Dubi; no tenan alojamiento reservado ya que se supona que volaban de regreso a Espaa en esta pasada madrugada.
En el aeropuerto coincidieron con cuatro espaoles, y el grupo consigui reservar un apartahotel (470 euros la noche). No sabemos cuntos das estaremos aqu, lamenta Marina. Es un poco catico. El hotel se adapta a las indicaciones del Gobierno (espaoles), pero hemos mandado un mensaje a la embajada, porque son ellos quienes se tienen que poner en contacto con el hotel para activar este protocolo de ‘salvaguardar’. Ms all de ello no ha habido ms contacto con la embajada. En la tarde de ayer, su agencia de viajes les comunic que les haba conseguido un vuelo para el mircoles.
El tambin malagueo Michael, de 33 aos, estaba esperando junto a su mujer embarazada, sus dos sobrinos (7 y 9 aos) y otros dos adultos en la puerta de embarque para volver a Espaa. La ayuda de un polica del Aeropuerto les sirvi para ser trasladados a un hotel que, asegura, se est haciendo cargo la aerolnea y el propio Gobierno de Emiratos rabes Unidos. “Nuestra situacin es de incertidumbre”, dice, “por parte de la embajada [espaola] estamos dejados. Por suerte, el alcalde de Mlaga nos ha ofrecido toda la ayuda posible para contactar con la embajada de Emiratos en Mlaga”.
Michael y su mujer en una foto reciente en Dubi
Desde el sbado estuvo llamando a la embajada. “Despus de ms de 50 llamadas“, como asegura, “por fin contestaron”. La nica recomendacin que le dieron desde la Embajada espaola en el emirato fue que estuviera atento a sus redes sociales que “iran publicando”. “A m sorpresa le pregunt [al miembro de la embajada] que si no necesitaba nuestros contactos o telfonos y me dice que no, que est atento a las publicaciones”. Michael lleg a preguntar si caba la posibilidad de “reagruparlos” a todos los espaoles por si sala algn “avin de repatriacin”.
La historia de Elena, Marina y Michael se une a la de otros 35 turistas malagueos atrapados en Emiratos rabes Unidos. La de Ana y su familia, as como la de Albert representan a los 30.000 espaoles residentes en el Golfo y pases vecinos que viven en este contexto de incertidumbre.


