Elecciones Catalua 2024: Un duelo poltico y personal entre Snchez y Puigdemont que sentenciarn la abstencin y los indecisos


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La campaa catalana ms extraa que se recuerda, sin apenas ambiente electoral en la calle, marcada por la falsa dimisin de Pedro Snchez y con el principal lder nacionalista celebrando sus mtines en Francia por miedo a ser detenido, acab con la sensacin de que el 12-M ser un duelo poltico y personal entre el presidente del Gobierno y Carles Puigdemont. Aliados en el Congreso por la Ley de Amnista, que debera aprobarse a final de mes, pero enfrentados en Catalua por el control poltico y econmico de la Generalitat.

Unas elecciones que abrirn una etapa poltica diferente en Catalua y que dejarn atrs el llamado proceso independentista, pero no as la eterna amenaza y voluntad nacionalista de materializar en los prximos aos la autodeterminacin. A la que Junts y ERC consideran que, tras fracasar en 2017 con la va unilateral, llegarn de forma ms rpida y efectiva forzando al Gobierno la celebracin de un referndum pactado con el Estado y, por tanto, vinculante.

Un cambio estratgico que, sin embargo, no hace peligrar el poder nacionalista en Catalua. Gobierne Junts o el PSC, en las diferentes frmulas de coalicin que el fragmentado mapa electoral nacido del 12-M les permita, el statu quo construido por Jordi Pujol, y mantenido por los sucesivos gobiernos de la Generalitat los ltimos 46 aos, seguir intacto.

ILLA EL “CONVERGENTE”

As se ha encargado de garantizarlo Salvador Illa -en muchos momentos eclipsado por Snchez- durante una campaa en la que ha hecho ms guios a los convergentes que quieren actualizar el peix al cove (pragmatismo) y no se fan del regreso de Puigdemont -con fotos de Illa con Miquel Roca, elogiando a Pujol y fichando al mossoJos Luis Trapero-, que a ese 40% del electorado del PSC que dice no apoyar la amnista.

Unos votantes socialistas que pueden ser decisivos en el resultado del domingo si retiran su apoyo a Illa, en un escenario general en el que la fragmentacin del voto dificultar la formacin de alianzas de gobierno. Sin que ningn partido se atreva a descartar, ahora mismo, que un fracaso del primer debate de investidura, que como muy tarde deber celebrarse el 24 de junio, desemboque en otras elecciones.

Volcado en la campaa para que la probable victoria del PSC pueda ser vendida como el aval de la sociedad catalana a la amnista y la poltica del dilogo, lo que le dara un fuerte impulso para la campaa de las europeas, Snchez se ha dedicado a enfangar la campaa con su melodrama particular. Dando vueltas y tumbos a los supuestos ataques de bulos e injurias recibe, pera convertir el 12-M en una suerte de plebiscito sobre su persona y apelar al voto emocional de las bases socialistas. Con otro objetivo claro para el PSC: evitar por primera vez que el nacionalismo sume mayora en el Parlament.

Enfrente, Puigdemont que, sin renunciar al horizonte de la independencia y a presentarse como el nico que puede parar los pies a Snchez, ha hecho una campaa con un tono marcadamente presidencialista y alejada de la radicalidad unilateralista. Un guio de complicidad y un mensaje de tranquilidad dirigidos a los sectores empresariales y a las clases medias que, cansadas de la instabilidad del procs, no quieren que con su regreso lo haga tambin los disturbios en la calle y las instituciones.

Por ello, Puigdemont ha reivindicado su ADN pujolista y se ha aprovechado de la mala gestin de ERC en la Generalitat para presentarlos como unos incapaces. Con aparente efectividad, ya que los sondeos vaticinan una batacazo republicano.

En este contexto de enfrentamiento entre Snchez-Illa y Junts, el lder del PP, Alberto Nez Feijo, ha tenido una presencia continuada en Catalua para avalar a Alejandro Fernndez como el candidato de la Constitucin y el nico que puede romper el statu quo nacionalista y suponer un cambio real en Catalua. Visiblemente preocupados por dar el sorpasso a Vox -partido que en las encuestas repite los resultados de 2021 gracias sobre todo al voto joven-, los populares recurrieron tambin a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Daz Ayuso, con mucho tirn popular en Catalua, y endurecieron el discurso respecto a la inmigracin ilegal y la inseguridad.





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