El Vaticano acepta la renuncia del obispo de Cdiz acusado de abusos sexuales


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El Vaticano ha aceptado la renuncia del obispo de Cdiz-Ceuta, Rafael Zornoza Boy, quince meses despus de que cumpliera 75 aos, edad en la que todos los prelados deben poner su cargo a disposicin del Papa. Hasta ahora Roma no se haba dado ninguna prisa en aceptarla. La decisin llega tras la publicacin en El Pas del testimonio de un antiguo seminarista que lo acusa de presuntos abusos ocurridos en los aos noventa, cuando Zornoza era formador en el seminario de Getafe. La aceptacin oficial se publicar este viernes en el Bollettino, aunque por el momento no se nombrar sucesor. La dicesis gaditana quedar regida temporalmente por un administrador apostlico, previsiblemente uno de los obispos auxiliares de Sevilla.

La filtracin de la investigacin vaticana, la suspensin de actividades del prelado gaditano y el reconocimiento por parte del presidente de la Conferencia Episcopal, Luis Argello, y del cardenal de Madrid, Jos Cobo, de la verosimilitud de la denuncia han precipitado la aceptacin de la renuncia. A diferencia de lo habitual, an no se nombrar a un sucesor. La celeridad en apartar a Zornoza esta misma semana se explica tambin por la inminente reunin de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal, prevista para la semana prxima, que se iniciar con una visita a Roma el lunes de su comit ejecutivo, al que recibir en audiencia el papa Len XIV. Los obispos no queran acudir a Roma ni comenzar una plenaria con un obispo en ejercicio investigado por pederastia, por lo que la admisin de la renuncia ha sido acelerada para alejar al episcopado del foco meditico. La designacin de un administrador apostlico tambin aleja a Zornoza de Cdiz (de hecho, se ha trasladado ya a vivir a la capital de Espaa) y facilita preparar la llegada del nuevo obispo sin la presencia polmica de su predecesor.

Con todo, debe sealarse que a Zornoza le tenan ganas desde hace tiempo. Los tres anteriores obispos gaditanos –Aoveros, Dorado Soto y Antonio Ceballos– haban sido de lnea progresista. Desde su llegada a Cdiz en 2011, procedente de Getafe, donde era obispo auxiliar, fue recibido con recelo por una parte del clero y laicado gaditano que se hallaba acomodado a la orientacin pastoral de sus antiguos prelados. Durante estos quince aos, Zornoza ha sufrido innumerables campaas de desprestigio y difamacin, aunque hasta ahora no se conocan denuncias de abusos sexuales, que se remontaran a ms de tres dcadas atrs, en la dicesis de Getafe.

Rafael Zornoza fue siempre un hombre de monseor Francisco Jos Prez y Fernndez-Golfn. Desde su ordenacin sacerdotal, en 1975, coincidi con l en la parroquia madrilea de San Jorge, de la que Golfn era prroco. Cuando este fue designado obispo auxiliar de Madrid (en tiempos del cardenal Rouco), Zornoza pas a ser su secretario particular y ms tarde lo acompa a Getafe, al ser designado primer obispo de la nueva dicesis. En 1992, con la inauguracin del seminario, Zornoza ingres como formador y, en 1994, fue nombrado rector, cargo que desempe hasta 2006, cuando el Vaticano lo eligi obispo auxiliar de la dicesis getafense.

Su mentor, el obispo Golfn, falleci repentinamente en el ao 2004 y Zornoza impuls poco tiempo despus el inicio de su proceso de beatificacin. Entre las virtudes que se destacaban para llevarlo a los altares se pona especial nfasis en su amor al sacerdocio, manifestado en su vida ministerial como director espiritual del seminario de Madrid y creador del primer Seminario de Getafe, que pronto se consolid como uno de los centros con mayor nmero de vocaciones en Espaa. Sin embargo, el papa Benedicto XVI detuvo el proceso y de aquella causa de beatificacin nunca ms se supo.

Pese a los chismes y habladuras del seminario de Getafe y de la posible existencia de una mafia lavanda, durante ms de 30 aos no haba existido ninguna denuncia formal de abusos. La nica conocida es la que ahora recae sobre el obispo Zornoza, por hechos presuntamente ocurridos cuando era formador.

La vctima, segn el diario El Pas, habra sufrido acoso desde los 14 a los 21 aos, aunque con 14 aos est claro que no haba ingresado en el seminario. El mismo lunes, en que se conocieron las informaciones, el obispado de Cdiz public una nota de prensa en la que se daba cuenta que Zornoza declaraba que la noticia era muy grave y falsa y anunciaba que suspenda su agenda para poder defenderse y tratarse del cncer agresivo que padece.

A partir de ah, todo ha sido un cmulo de despropsitos. La gestin del primer obispo espaol acusado de pederastia no ha podido ser ms nefasta. En primer lugar, por el repentino diagnstico de ese cncer, tildado adems de agresivo, del que nadie tena conocimiento y que no haba impedido que el obispo Zornoza desarrollase una apretada agenda hasta el domingo anterior a la publicacin de la noticia. En segundo lugar, porque se ha revelado que la investigacin acerca de aquellos hechos se haba iniciado haca cuatro meses y el metropolitano de la provincia eclesistica, el arzobispo de Sevilla, Jos ngel Saiz Meneses, haba derivado la instruccin judicial al Tribunal de la Rota, con sede en Roma. No obstante, el obispo -que ya haba presentado su renuncia haca ms de un ao- continu desarrollando su ministerio con toda normalidad. Ahora, al hacerse pblica la investigacin, tanto el presidente de la Conferencia Episcopal como el cardenal de Madrid afirman que la denuncia es verosmil.

Es cierto que durante este perodo hubo sede vacante tanto en Roma como en la nunciatura en Espaa, pero esa explicacin no casa con el hecho de que se han llevado a cabo algunas sucesiones episcopales de prelados ms jvenes que el propio Rafael Zornoza, como sucedi en la dicesis de Crdoba con Demetrio Fernndez o en la de Urgel con Joan Enric Vives. No se comprende por qu Zornoza sigui en activo y esa bomba de relojera ha explotado ahora. Quin filtr la denuncia saba bien el dao que provocara justo la semana anterior a la audiencia del comit ejecutivo de la Conferencia Episcopal con el Papa y al inicio de su asamblea plenaria, con un obispo titular con proceso cannico abierto desde el pasado verano. Solo cannico porque los hechos se hallan prescritos en la legislacin civil espaola.

Ahora, se abrir en la dicesis de Cdiz-Ceuta un perodo de interinidad, sin obispo residencial y con un administrador apostlico. Una solucin in extremis para intentar contener el escndalo. Realmente no se pudo gestionar peor: ni por Zornoza ni por la propia Santa Sede. La ocultacin, el disimulo y la opacidad siguen reinando en la Iglesia Catlica en los casos de pederastia homosexual en el clero, especialmente en el episcopado espaol, que sigue sin cumplir ni aplicar estrictamente las normas expresas para combatir tales prcticas que dict, en su da, Benedicto XVI.





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