El Tribunal Supremo reclama “una mayor cooperacin” de las plataformas digitales “para cortar los mensajes de odio”


El Supremo ha ratificado una condena por delito de odio en una sentencia que fija criterios para orientar a los tribunales y que solicita “una mayor cooperacin” a las plataformas digitales para frenar este tipo de delitos.

El caso analizado no es precisamente complicado: el condenado grit “negro de mierda, te voy a matar” al dueo de un bar de Valencia porque la mquina de tabaco se le haba tragado un euro. Cuando se person la Polica Nacional, solt un “negro de mierda, os vamos a tirar del barrio, nos estn estafando, monos”, y recrimin a los agentes que le trataran as, “siendo espaol, y a ellos no”. Los agentes le sacaron del bar y le dieron el euro perdido, que al parecer estaba en el suelo. El hombre tir la moneda, se march y volvi al rato con un palo y haciendo gestos de cortar algn cuello. Acab detenido.

El Supremo desestima el recurso del condenado y mantiene la sentencia de la Audiencia Provincial. Por un delito cometido con ocasin del ejercicio de los derechos fundamentales y las libertades pblicas se imponen seis meses de prisin, 1.080 euros de multa y tres aos y medio de inhabilitacin para profesin u oficio educativos en el mbito docente, deportivo y de tiempo libre. Por las amenazas leves, 180 euros de multa.

Entre la multitud de mensajes de la resolucin, de la que ha sido ponente el magistrado Vicente Magro, uno va dirigido a las plataformas que controlan las redes sociales. “Internet y las redes sociales se han convertido en los medios tecnolgicos ms empleados para la comisin de este tipo de actos delictivos, y odiar en internet al diferente no es libertad de expresin, sino odio al diferente”, indican los magistrados.

“Se odia por raza, religin, ideologa, gnero, discapacidad, entre otros factores, como recuerda la mejor doctrina, exigindose una mayor cooperacin de los prestadores de servicios para cortar los mensajes de odio”, aaden.

La sentencia indica que resulta “muy comn” un supuesto como el que estn abordando, de “odio al diferente por el color de su piel y su raza”. Y eso “no es leve, sino que integra una expresin de odio, sin que se pueda aceptar que queden al margen del reproche penal los ataques a las personas por el color de su piel y raza, o por su condicin de ser, o no, espaoles, ya que integra expresiones excluyentes y de rechazo de que permanezcan en nuestro pas”. Expresiones as, concluye, “encuentran reflejo tpico en el texto penal”.

‘Caso Vinicius’

Otra referencia recuerda el caso del futbolista Vinicius. “El odio no se manifiesta en privado, por regla general, sino que se hace pblico para ahondar ms en la herida de la vctima para que no solo l o ella, sino la sociedad entera, conozca que esa persona debe ser odiada por ser diferente. Por ello, existe una amplia manifestacin de delitos de odio en espectculos pblicos, sobre todo en campos deportivos donde se exponen con gravedad frases dirigidas a vctimas por su raza diferente, circunstancia que no debe ser ‘devaluada’ en su gravedad, al integrar un delito de odio”.

El caso del delantero del Real Madrid acab el ao pasado con cuatro condenas por delitos de odio a quienes colgaron en un puente, junto a un cartel que deca “Madrid odia al Real”, un mueco que asemejaba a Vinicius Jos Paixao de Oliveira Junior. Tambin hubo cinco hinchas del Valladolid que asumieron un ao de prisn por sus insultos racistas. Estas condenas llegaron tras un acuerdo con los acusados, por lo que no llegarn al Supremo. Si lo hicieran otras similares, las pautas marcadas en la sentencia notificada hoy apuntan a la condena.

El Supremo indica que, en el caso que analiza, el ataque a la vctima “se produce por su exclusin social por no tener la nacionalidad espaola, lo que integra el delito de odio”. “Pero es que, adems, utiliz el trmino ‘negro de mierda’ con clara intencin de odiar a la vctima por razn de su raza y color de piel, atacndole en su dignidad ante semejante expresin que, desgraciadamente, se utiliza con suma frecuencia, incluso en espectculos pblicos y, sobre todo, deportivos, profiriendo esta expresin no solamente en tono despectivo, sino como expresa manifestacin de odio al diferente por su raza”.

“No caben en un Estado social, democrtico y de derecho”, prosigue la sentencia del Supremo, “ataques a las personas por su condicin de ‘no espaoles’, como si los agentes de polica tuvieran que tratar a estos de una manera diferente a quienes tienen nacionalidad espaola. Esta referencia supone claramente una discriminacin integrante de exclusin social”.

En varias ocasiones, vuelve sobre las redes sociales. “Los delitos de odio son una forma grave de discriminacin y violencia verbal o escrita, y estos delitos se pueden llevar a cabo tanto de un modo directo, mediante la interaccin personal, como en el entorno de la ciberdelincuencia, donde el odio por redes sociales tiene una manifestacin muy extendida”.





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