El PSC se pone al frente del ataque a los jueces por el cataln en una Diada muy minoritaria
Ya cinco das antes de la Diada, el independentismo admita que alcanzaba el 11 de septiembre en su momento de mxima depresin. Fue Llus Llach, presidente de la ANC, quien realiz el crudo y acertado diagnstico hoy confirmado. Slo 28.000 separatistas se han manifestado en Barcelona, segn el Ayuntamiento, por los 60.000 que lo hicieron el pasado ao en la capital catalana. En toda Catalua, se han congregado 41.500 personas, frente a las 73.800 de la anterior edicin.
Las grandes manifestaciones del procs -que tocaron techo en 2014 con 1,8 millones de participantes- se vislumbran demasiado lejanas y la capacidad de movilizacin de partidos y entidades separatistas contina menguando para volver a convetir la concentracin independentista del 11 de septiembre en un festejo residual, como ocurra antes de que, en 2012, el entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, arengara a los catalanes a lanzarse a las calles para marchar contra el Estado espaol, despus de haber fracasado en su intento de chantaje al presidente del Gobierno, el popular Mariano Rajoy, quien se neg a conceder el pacto fiscal a Catalua.
Hoy, en La Moncloa habita un colaborador del secesionismo, no un oponente contra el que sublevarse. Pedro Snchez otorga al nacionalismo cataln tantas concesiones como le son solicitadas para que contine sosteniendo la agnica legislatura del PSOE (ah estn los indultos, la amnista o el embrionario concierto econmico) y eso lleva al separatismo a carecer de ms horizonte que el saqueo continuado a ese Estado del que sigue prometiendo querer separarse en una fecha indeterminada.
A pesar de que acuda con el paradjico lema Ms motivos que nunca, el independentismo cataln llegaba a la Diada sin una meta reconocible. Compareca por obligacin, para cumplir con su trmite anual de reafirmacin poltica y social, pero, en el ltimo momento, dio con un enemigo al que sealar. De nuevo, la Justicia y, de nuevo, por la negativa de los magistrados a tragar con el arrinconamiento del castellano en los colegios de la regin. Que el Tribunal Superior de Justicia de Catalua (TSJC) anulase el mircoles los principales artculos del decreto de la Generalitat que blindaba la inmersin lingstica fue pretexto suficiente para volver a poner a los jueces en la diana y para dotar de contenido a una Diada vacua.
A ese argumento postrero se ha agarrado el separatismo. Al alba, durante la tradicional ofrenda floral al mrtir Rafael Casanova, el secretario general de Junts, Jordi Turull, ha llamado a movilizarse contra un Estado que est dispuesto a hacer lo que haga falta para atacar el nervio de la nacin, como es la lengua. El presidente del Parlament, el tambin neoconvergente Josep Rull, ha reclamado firmeza y determinacin en defensa del cataln porque est en peligro y el TSJC ha decidido ponerlo en an ms riesgo. Catalua necesita un Estado propio que la defienda y no un Estado en contra que la ataque, ha aadido Carles Puigdemont, en mensaje remoto remitido desde Waterloo. Por su parte, la nmero dos de ERC, Elisenda Alamany, ha urgido a actuar para que el cataln siga siendo la lengua mayoritaria.
Pero no se ha encontrado solo el independentismo. El PSC ha secundado su ataque a los jueces por defender la coexistencia del castellano y el cataln en Catalua. Como Turull, la portavoz del Govern, Slvia Paneque, ha apelado al nervio nacional y ha sostenido que Catalua es una nacin por su Historia y por la lengua que la cohesiona. Despus, el alcalde de Barcelona, el tambin socialista Jaume Collboni, ha lamentado la incomprensin y a veces hostilidad que sufre el cataln; idioma, ha dicho, que une a toda la poblacin de Catalua.
Independentistas despliegan una pancarta con el Rey boca abajo.EFE
El PSC -que no ha participado en la manifestacin que ha recorrido por la tarde las calles de Barcelona- ha dado con un comn denominador para festejar el 11 de septiembre junto a los secesionistas. Los socialistas catalanes se encuentran cmodos defensa del monolingismo en cataln, como prueba que en 2022 disearan y aprobaran junto a Junts y ERC la ley que bloque la aplicacin de la sentencia del TSJC que obligaba a impartir un 25% de castellano en todos los centros educativos de Catalua. La interesada fraternidad exhibida entre los independentistas y el PSC anticipa la reaccin del Ejecutivo de Salvador Illa a una eventual sentencia del Tribunal Constitucional (TC) que tumbe esa norma y conduzca a la aplicacin del 25% de espaol. El cataln tiene que continuar siendo la lengua propia del pas, sostuvo el mircoles el president en su discurso de la Diada, lo que permite augurar un frente unitario con el independentismo para sortear el cercano fallo del TC.
Ante la decreciente masa independentista que ha logrado congregar, Llach ha tomado hoy la palabra -con una evidente y simblica afona- para exigir a Illa que desacate si la inmersin es tumbada por el tribunal de garantas: Exigimos a nuestras instituciones que no permitan que la obsesin de un juez dinamite nuestra escuela. Desodebezcamos en las aulas, en las calles y en las instituciones. Nadie nos tiene que decir en qu lengua debemos hablar.
De vuelta a la Diada, ha resaltado la primera participacin de la lder de Aliana Catalana, Slvia Orriols, en los fastos. La alcaldesa de Ripoll fue la protagonista de la concentracin que se produce cada ao en la vspera del 11-S en el Fossar de Les Moreres, la cripta de los cados en la Guerra de Sucesin en 1714. Fracas un intento de boicot de las juventudes de la CUP, que slo lograron congregar a una veintena de personas contra Orriols. Sin altercados que la obstaculizaran, la dirigente xenfoba proclam entonces: La identidad catalana no se borrar ni a golpe de porras ni de pateras.
Ya hoy, la jefa de filas de Aliana Catalana ha vuelto a desafiar el veto del resto de partidos a su presencia en la Diada, que ha acabado por normalizarse. Desde el interior de la manifestacin de Barcelona ha defendido que acuda a dar la cara ante los sectarios que quieren echar a una parte del independentismo. A una parte tan racista como pujante del secesionismo, pues el CIS cataln concede ya a Aliana hasta 11 diputados en el Parlament, por los dos que tiene en la actualidad.
El gran ausente fue, de nuevo, el lder de ERC, Oriol Junqueras, quien se resiste a participar en la concentracin organizada por la ANC, que castig con dureza a los republicanos por su alianza con Snchez cuando slo ellos la practicaban y que tambin carg contra su partido cuando apoy la investidura de Illa como president hace poco ms de un ao. Esa traicin, an no perdonada, haca pensar que Junqueras fuera recibido con hostilidad en la concentracin. Un escenario que ha preferido evitar.



