El PP ampla su poder en A Corua e inviste a la primera alcaldesa de Ribeira tras una tensa mocin de censura entre abucheos y gritos de «traicin»
Los gritos de «traidores», «caciques», «mentirosos» y «corruptos» retumbaron este lunes en el saln de plenos de Ribeira (A Corua) hasta obligar a la Presidencia a pedir calma en reiteradas ocasiones e incluso obligando a los equipos de seguridad a desalojar a una de las vecinas del recinto. Pese a ello, y en ese clima de mxima tensin, el Partido Popular ha logrado sacar adelante una mocin de censura contra el gobierno tripartito que gobernaba en el municipio -BNG, PSOE y Partido Barbanza Independiente (PBBI)-, gracias al apoyo de tres ediles de esta ltima formacin.
El movimiento pone fin a dos aos de mandato y convierte a Mariola Sampedro en la primera mujer en presidir el municipio corus. «No hay honra ms grande que ser la primera alcaldesa del lugar en el que nac, ni responsabilidad mayor que servir a todos mis vecinos y vecinas», proclam visiblemente emocionada, intentando hacerse or entre los gritos y pitidos de los afines al BNG que abarrotaban el saln. Ya investida, Sampedro insisti en su primer discurso en que la mocin era «un acto legtimo, democrtico y profundamente responsable» fruto de los problemas estructurales del ejecutivo tripartito.
Una de las vecinas afines al tripartito, siendo escoltada fuera del edificio.EFE
Frente al tono comedido de los populares, el exalcalde Luis Prez Barral (BNG) ofreci un discurso encendido. Denunci que se trataba de «una mocin sin motivo objetivo» y acus a los impulsores de «traicionar a su propio electorado«. En el momento de mayor tensin, seal individualmente a los concejales independientes: «Si reparan en esos rostros, vern las caras de la traicin; no solo al gobierno de Ribeira, sino tambin a sus votantes. En esos rostros se guarda la corrupcin, los corruptores que han hecho posible una mocin que no se sostiene en ningn motivo objetivo», afirm.
La mocin, que cierra dos aos de desencuentros internos en el tripartito, abre una nueva etapa en el municipio y ampla el poder del Partido Popular en la regin. Mariola Sampedro hereda un consistorio dividido, con heridas an abiertas y una oposicin dispuesta a fiscalizar cada paso. Ella, por su parte, asegura tener claro el rumbo: «Trabajar por una Ribeira de progreso y oportunidades, donde sea un orgullo nacer, crecer y tambin envejecer, con servicios de calidad desde la cuna hasta la vejez».
Con este movimiento, Galicia suma ya una docena de mociones de censura en apenas dos aos. El ritmo se ha acelerado desde que el pasado junio se anulase la clusula de la ley electoral que permita bloquear una mocin si su xito dependa del voto de un concejal trnsfuga.
En este caso, se trata nicamente de concejales de una formacin distinta al alcalde cesado que han decidido romper con el tripartito, pero la cifra no deja de reflejar el clima poltico voltil que atraviesa la poltica local gallega.
Tras el pleno, una multitud de vecinos sali a recibir a la nueva alcaldesa. «Este era un pacto contra natura. El Bloque Nacionalista Galego gobernaba con la izquierda y, solo para asegurarse la investidura, lleg a pactar con el PBBI, un partido de corte muy conservador, as que era cuestin de tiempo que se rompiera», comenta Javier, uno de los centenares de vecinos que se haban congregado alrededor del Concello esta maana.



