El Parlamento se muda a Soto
Confiamos en que vayan siendo las ltimas sesiones de control de la legislatura, no vaya a ser que alguien termine vindolas por ah fuera. Imagnese usted que le llega un vdeo de Mara Jess Montero al comisario de Economa de la Unin Europea, que ya est bastante preocupado con Espaa. En concreto imagine que le llega el crptico pasaje en el que este mircoles la ministra de los presupuestos incapaz de aprobar presupuestos le explica a Jos Mara Figaredo, de Vox, lo siguiente:
-A pesar de intentar hacer una interaccin, lo mire por donde lo mire, la justicia fiscal en Espaa que tenemos es buena y permite financiar servicios.
Solo ella sabe lo que esa frase significa, porque el monters es un idioma borgiano de hablante nico: un solo emisor y un solo receptor.
Vena Maris de mentarle el PP de Almera a Bendodo en la esperanza de que se apiaden de ella los votantes andaluces que confiesan en los sondeos que preferan a Juan Espadas. O que directamente votaran antes al tipo que restaur con nocturnidad la talla de la Macarena, que segn dicen vive ahora en Paraguay, con nombre falso y las facciones de Camilo Sesto.
Pero no es problema solamente de Maris. Nadie anduvo fino en el pleno. Nadie se prepara ya esta farsa semanal llamada sesin de control. Los parlamentarios saben que trabajan en un estudio de ensayo para TikTok, en una cmara puramente frigorfica donde Armengol congela las iniciativas de la oposicin para que no salgan aprobadas. Porque efectivamente, queridos nios: la derecha tiene hoy ms escaos que el Gobierno. Aunque muchos menos todava de los que va a tener cuando a los espaoles se les permita votar. Por eso Pedro palmar el jueves la votacin del techo de gasto; y por eso tambin, a pesar de la derrota, se negar a convocar elecciones.
No solo los diputados rasos escatiman esfuerzos en esta funcin agnica. Hasta un ministro de aspecto profesional como Carlos Cuerpo se present en el escao despeinado y sin corbata, con unas ojeras como de poeta dipsmano y la tez de una actriz amateur del gueto de Varsovia, ms o menos como si acabara de escapar del parador de Teruel o de un examen fiscal en Bruselas.
El propio Feijo se trab en el remate de su alegato. Y fue una pena, porque estaba bien escrito: «Cuando se haga una serie sobre usted, se titular Anatoma de un farsante«. Es el ttulo exacto del libro que no tengo tiempo de escribir, aunque a ese farsante le he dedicado una dcada de artculos y no creo que merezca muchos ms. Tampoco lo creen en Podemos ni en Junts. Ni siquiera ya en el PNV, donde por no hurgar en la herida del presente se remontan a los tiempos del cuartel de Intxaurrondo (magnfico nombre para rebautizar las actuales maanas de TVE). Pero cada vez cuesta ms ocultar el cadver insepulto de esta legislatura. La bancada gubernamental es un matadero de reses exanges colgando boca abajo, y el olor a festn de larvas llega por igual a Bruselas, Waterloo, Milagro, Galapagar y cierto casero de las afueras de Bilbao. La agona la huelen los propios, los rivales, los aliados y los arrepentidos: todos.
Pero el escenario central del tardosanchismo en realidad no se localiza en el Congreso sino en Soto del Real, ese pueblo mgico de la sierra madrilea cuya sola mencin tiene el poder de desatar las gargantas y refrescar las memorias. Le bast un lacnico tuit a don Jos Luis balos Meco para contraprogramar violentamente la agenda parlamentaria: «Sobre la reunin del presidente Pedro Snchez, Santos Cerdn y Arnaldo Otegi en 2018 en un casero para negociar la mocin de censura contra Rajoy, solo puedo decir lo que me contaron fuentes presenciales, y es que esa entrevista existi». Bum, que dira Otegi.
De modo que balos se suma a Koldo en la confirmacin de la cita clandestina del Gran Farsante, que por aquellos das juraba que jams pactara con Bildu («Cuntas veces quiere que se lo repita?»). Pero la revelacin es ms noticiosa por lo que anuncia que por lo que confirma. Que Bildu ha devenido el socio ms fiel del PSOE a cambio de acercar y liberar terroristas, de blanquear la marca de Can y de la alcalda de Pamplona ya lo sabamos. Lo que esperbamos es el cundo, el cmo y el dnde. Y sobre todo el cunto: cunto ms estn ahora dispuestos a destapar los tres mosqueteros del sanchismo fundacional ahora que tienen reserva en Villa Candado: balos, Koldo y Cerdn.
Bien mirado el sanchismo puede contarse como una fbula ejemplarizante de estructura circular, donde el final siempre remite al principio. Todo empez con la banda que denunci Rivera y todo termina ahora que est siendo desarticulada.


