El olvido escolar de la Transicin: «Los alumnos pueden salir de la enseanza obligatoria sin haber estudiado nada de lo que pas tras la muerte de Franco»
Hugo Alonso, de 17 aos, comenz a sentir curiosidad por la Transicin el verano pasado tras ver en el cineLa infiltrada, la historia de una polica que vivi ocho aos bajo una identidad falsa compartiendo piso con lderes de la banda terrorista ETA. Este alumno de 2 de Bachillerato del colegio Dominiques de Barcelona qued impresionado por el valor de la agente. A partir de ah, me empec a interesar por ETA y eso me llev a lo que haba ocurrido antes. Quera saber por qu haba atentados, y tambin cmo se pas de una dictadura a la democracia, recuerda. Cuando se le pregunta si sabra mencionar a personajes relevantes del periodo que va desde la muerte de Franco, en 1975, al golpe de Estado, en 1981, cita de corrido, y por este orden, a Adolfo Surez, Felipe Gonzlez, Josep Tarradellas, Jordi Pujol y el Rey emrito.
Son las 13.30 horas de un mircoles otoal, una semana antes del 20-N, en el aula de Historia de 2 de Bachillerato de Dominiques, un centro concertado catlico de 1.000 alumnos junto a la Sagrada Familia. La clase es funcional, sin mucha decoracin en las paredes, ms all de la pizarra digital, una bandera LGTBI y un par de carteles que hablan de la importancia de las emociones. ELMUNDO ha retado a Hugo y a sus compaeros a contar lo que saben de la Transicin -un tema que no estudiarn hasta la primavera-, ponindoles las imgenes ms icnicas de esa poca. Han pasado 50 aos y esas fotografas ya no estn en el imaginario de unos adolescentes nacidos al calor de los smartphones y de los reels de Instagram. Pero Hugo identifica el Espaoles, Franco ha muerto que un compungido Arias Navarro anunci en blanco y negro por televisin.
Casi todo el aula es capaz de distinguir a Juan Carlos, Sofa y Felipe, retratados como eran hace medio siglo, aunque alguno confunde a las infantas Elena y Cristina con Leonor y Sofa. A los alumnos les extraa ver a Susana Estrada exhibiendo un pecho junto a Tierno Galvn y tampoco les suenan de nada las pelculas del destape. Salvo Hugo, no reconocen ni a Gonzlez ni a Surez. Los vemos muy lejanos, se excusa Marc Basco, un alumno sorprendido por la complicidad que mostraban el presidente del Gobierno y el lder de la oposicin. Me choca que estn los dos tan tranquilamente compartiendo cigarrillos si son de partidos distintos, dice. Os imaginis a Puigdemont, Abascal, Pedro Snchez, Yolanda Daz o Feijo ponindose de acuerdo en algo?, pregunta el profesor de Historia, Pau Farrs. La respuesta es unnime: Nooooo. Pues eso pas.
Hugo, Marc y sus compaeros salen bastante bien parados teniendo en cuenta que nunca han estudiado la Transicin. No lo hicieron en Primaria, porque no se da, ni en 4 de la ESO, aunque tocaba. El temario es muy extenso y raramente da tiempo a llegar a la dictadura. Lo que pas despus de la muerte de Franco no suele darse a no ser que quiera el profesor, explica Farrs, que sostiene que los alumnos pueden salir de la enseanza obligatoria sin haber estudiado la Transicin.
Alumnas del colegio Dominques de Barcelona.
El currculo de la Lomloe, de 2022, no contempla su enseanza en Primaria y lo hace de forma muy ambigua en la ESO, donde la Historia universal -y, dentro de ella, la de Espaa- tiene que competir con muchos contenidos geogrficos y sociopolticos. A diferencia de lo que ocurra con el currculo de la Lomce, de 2014, el de la Lomloe no dice expresamente que en la ESO haya que dar la Transicin. Eso ha provocado disparidad entre CCAA. Unas lo han explicitado, dndole ms peso, en sus desarrollos curriculares (Catalua, Madrid, Pas Vasco, Canarias, Galicia, Murcia, Andaluca, Castilla y Len, Comunidad Valenciana, La Rioja y Cantabria), pero Aragn, Asturias, Baleares, Castilla-La Mancha, Navarra y Extremadura han replicado la alambicada frmula del Gobierno, muy pendiente de algunos hechos (por ejemplo, el Holocausto) pero imprecisa con otros como ste.
Y en Bachillerato? En 1 no se imparte Historia de Espaa. En 2 s, y es un tema recurrente de la Selectividad. En esta etapa deberan dedicarse unas ocho sesiones [el equivalente a dos o tres semanas de clase], pero suelen darse menos, responde Mariano Gonzlez Clavero, catedrtico de instituto en Valladolid y autor de libros de texto, que recuerda que no todo el mundo hace el Bachillerato, una enseanza no obligatoria.
Muchos estudiantes que salen del sistema educativo de forma temprana nunca llegarn a ver estos contenidos de manera reglada. Votarn en sus primeras elecciones, participarn en la vida pblica, sin que nadie en la escuela les haya explicado nada. Su visin de la historia ser la de internet, su imagen del pasado la de un videojuego, reflexiona el historiador Gutmaro Gmez Bravo en su libro Los descendientes (Crtica). Este catedrtico de la Universidad Complutense de Madrid lleva 20 aos dando clase en la carrera de Historia, la que eligen aquellos bachilleres a los que les gusta la materia. Llegan bien preparados?
Vienen con un conocimiento muy reducido, responde. Se equivocan, confunden las figuras, colocan en la democracia cosas que han ocurrido en la dictadura. Les cuesta situar a Arias Navarro o a Fraga, no conocen de nada a Tierno Galvn e incluso con el Rey cometen muchos errores. Me veo obligado a subtitular las diapositivas con los nombres para que sepan quines son, admite.
Coincide con l Emilio Cerd, profesor de Historia en un instituto pblico de Madrid, que tambin ve lagunas muy grandes en los jvenes: Alguna vez me han puesto en un examen que el primer presidente de la democracia era Barajas, porque confunden el aeropuerto y Adolfo Surez.
Alumnos del instituto Jos Luis Lpez Aranguren de Fuenlabrada (Madrid).
El instituto pblico Jos Luis Lpez Aranguren de Fuenlabrada (Madrid) es un centro grande, de 1.700 alumnos. En la clase de Historia de 2 de Bachillerato el jefe del Departamento, Diego Lpez, ha reunido a 18 alumnos que contarn a EL MUNDO lo que saben de la Transicin, que estudiaron en 4 de la ESO y volvern a abordar en el tercer trimestre. Surez les suena ms que Gonzlez pero menos que Franco y, sobre todo, que el Rey Juan Carlos. Han odo hablar del asesinato de los abogados de Atocha y conocen lo que es ETA. Sobre los GAL habla Pablo Montero de Espinosa, de 16 aos, futuro fisioterapeuta o enfermero: Eran terroristas haciendo contraterrorismo en nombre del Gobierno. Nerea Recio, alumna de 17 aos que quiere estudiar Biomedicina, dice que la Transicin es la etapa ms importante del siglo XX y que da forma a lo que tenemos ahora. Joshua Flix Tatis, de 17 aos e hijo de padres dominicanos, sentencia que la muerte de Franco es un periodo importante porque es el fin de la dictadura y pide que se estudie mejor porque se ensea muy deprisa y a final de curso.
La falta de concrecin del currculo estatal lleva a ms diferencias regionales. Los alumnos del Aranguren destinarn a la Transicin entre cinco y seis sesiones porque en Madrid la Historia de Espaa tiene cuatro horas a la semana. En Dominiques de Barcelona dedicarn cuatro sesiones porque la materia slo cuenta con tres horas semanales y, adems, tienen que aprenderse tanto la Historia de Espaa como la Historia catalana.
Y el contenido? Depende del profesor, pero siempre orientado a la Selectividad. Les explico las alternativas a la muerte de Franco, con el bnker, los de la reforma y la oposicin que viene del exilio. Hablamos de Surez, de las elecciones y de la Constitucin, de los Pactos de la Moncloa y de la restauracin de la Generalitat, del Estatuto de los Trabajadores, del 23-F…, enumera Diego Lpez, profesor en el Aranguren, que dice que la enseanza de este periodo ha cambiado mucho en los ltimos aos. La Transicin no se ve ahora como en los 90, cuando todos estbamos ms contentos del pas que tenamos. En los ltimos tiempos ha ganado peso la idea de que no fue slo debido a un acuerdo entre las lites polticas, sino por la presin desde abajo.
Alumnos de 2 de Bachillerato del instituto Jos Luis Lpez Aranguren de Fuenlabrada.
Yo les planteo temas para el debate: hasta qu punto la Transicin fue una poca de acuerdos? Quin ha votado al Rey? Por qu es tan difcil reformar la Constitucin? Le doy importancia al contexto de la tensin en las calles, porque rompe con el tpico de la Transicin pacfica y de consenso, apunta Pau Farrs, de Dominiques.
Gmez Bravo sostiene que durante muchos aos se ha dado una visin demasiado endulcorada de la Transicin porque parece que se muere Franco y ya todo es estupendo y porque en el relato tradicional se sobredimensiona la figura del Rey. Considera que, en todo caso, los alumnos no valoran el significado de salir de una dictadura y entrar en una democracia y no logran conectar con este momento como s lo hicieron las generaciones anteriores. Esa desafeccin o falta de vnculo emocional con un pasado an reciente tiene relacin, en su opinin, con el incremento de estudiantes con una visin muy ideologizada de la Historia. Los datos del CIS muestran que, en estos tiempos de polarizacin, los jvenes estn ms descontentos que antes con la democracia. Si, en 2009, entre el 7% y el 8% vean la dictadura como una posible alternativa, hoy ese porcentaje ha crecido hasta el 17% o el 18%.
No lo ven cercano. Han nacido en una Monarqua constitucional y en una UE muy normalizada, con los derechos ya alcanzados y una democracia que no tienen que pelear, interpreta Manuel Sanguino, director del Aranguren, que conoce a alumnos que confundieron al golpista Antonio Tejero con Fernando Tejero, el actor de La que se avecina. Para ellos no es una historia vivida como para nosotros y eso hace que, cuando les hablas de la UCD, es como si les hablaras de Atapuerca. aade el catedrtico Gonzlez Clavero. Gmez Bravo concluye: Mientras la historia reciente no se estudie en las aulas desde los primeros cursos, seguiremos a expensas de la reutilizacin de nuestro pasado y se impondrn los contenidos validados nicamente por el nmero de likes o de descargas en internet.




