El antdoto del Gobierno contra la pornografa en menores llegar con dos aos de retraso


El Gobierno est preocupado por los efectos dainos que est teniendo la pornografa entre los menores de edad. Pero la herramienta que ha diseado para reducir su consumo, el sistema de verificacin de edad, se pondr en marcha con al menos dos aos de retraso. Los trabajos tcnicos de esta aplicacin, integrada en la Cartera Digital Beta y conocida popularmente como pajaporte, han concluido un ao ms tarde de lo previsto. Adems, Espaa se ha sumado al proyecto de la UE para ofrecer una solucin similar en los pases comunitarios y eso demorar que este mtodo de identificacin digital llegue a los ciudadanos. No ser hasta por lo menos 2026 cuando se termine el proyecto piloto de la CE y pueda generalizarse su uso.

Fuentes del Ministerio de Transformacin Digital, que dirige scar Lpez, explican que la aplicacin ya est desarrollada y que ningn otro pas europeo va tan avanzado como Espaa, pero que el deseo del Gobierno es ir de la mano de la UE.

No era esa la intencin del predecesor de scar Lpez, Jos Luis Escriv, cuando en julio de 2024 anunci que, con la publicacin de las especificaciones tcnicas, haba culminado la fase del diseo de la herramienta y que la fase de desarrollo durara algo ms de dos meses, de forma que est disponible para todos los ciudadanos al final del verano, anticipndose Espaa as al resto de pases.

El reglamento europeo eIDAS 2 establece la obligatoriedad por parte de las plataformas de contenidos de aceptar el uso de carteras europeas de identidad digital como muy tarde en octubre de 2027. Pero Espaa quera dar una solucin antes, con la mayor celeridad, por los preocupantes datos que le llegaban sobre el acceso de menores a contenidos para adultos y sus posibles consecuencias.

El mayor informe

El Gobierno ya no tiene tanta prisa pero sigue preocupado. Precisamente scar Lpez estuvo ayer, junto al presidente Pedro Snchez y la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, en la presentacin de la investigacin sobre los efectos de las pantallas ms ambiciosa que se ha realizado en Espaa hasta la fecha, con una muestra de cerca de 100.000 nios y adolescentes.

Este estudio, en cuya elaboracin ha participado Red.es, entidad dependiente del propio Ministerio de scar Lpez, reclama mecanismos de verificacin de edad efectivos y advierte de que un 8% de alumnado estara haciendo un consumo problemtico de pornografa, que podra tener consecuencias psicosociales relevantes, como el aumento de sentimientos de culpa o malestar, la afectacin de la autoestima y la dificultad para establecer relaciones afectivas equilibradas, adems de limitar el desarrollo de la sexualidad.

La investigacin, realizada tambin por Unicef, la Universidad de Santiago de Compostela y el Consejo General de Colegios de Ingeniera Informtica, deja entrever que el problema exige una solucin urgente porque un tercio de los casi 100.000 entrevistados consume pornografa diaria, semanal u ocasionalmente y el 73% admite que le resulta bastante fcil o muy fcil acceder a estos contenidos para adultos.

El primer acceso al porno se produce, de media, a los 11,5 aos, segn este estudio. Los chicos son conscientes de que estos contenidos no les sientan bien: ms de la mitad ve que ofrecen una imagen distorsionada del sexo, incitan a presionar a otras personas para realizar determinadas prcticas sexuales o tratan mal a las mujeres. Los investigadores alertan que estos usos problemticos suelen estar fuertemente asociados con problemas de nivel emocional y una peor calidad de vida, reflejndose en mayores niveles de ansiedad, depresin, somatizacin e incluso de riesgo suicida.

Bandazos

Ante este consumo daino para los menores, el llamado pajaporte podra funcionar para reducirlo, al menos de forma disuasoria y en combinacin con otras medidas. La herramienta, que ha dado muchos bandazos (inicialmente fue diseada por la Agencia de Proteccin de Datos, pero luego se apropi de ella el Ministerio de Transformacin Digital), suscita muchas dudas entre los juristas y expertos en ciberseguridad porque el hecho de tener que presentar un DNI para verificar la edad, aunque se haga de forma annima y no quede almacenado en ninguna parte, podra restringir el derecho a la intimidad de los adultos.

El Ministerio de Transformacin Digital sostiene, sin embargo, que la aplicacin es totalmente garantista con los datos porque slo se limita a decir si el usuario es o no mayor de edad y genera un QR para poder acceder de forma annima.

El otro instrumento novedoso que tiene el Gobierno contra los peligros de las pantallas es el anteproyecto de Ley para la Proteccin de los Menores en los Entornos Digitales. Esta norma ha sufrido casi tantos contratiempos como el pajaporte, pues surgi de Sira Rego (IU) aunque finalmente se la qued el ministro de Justicia, Flix Bolaos (PSOE). Actualmente se encuentra en el Congreso de los Diputados, donde se estn produciendo una serie de comparecencias de expertos en torno a la norma. A pesar de que su tramitacin es urgente, el plazo de ampliacin de enmiendas se ha ampliado en una veintena de ocasiones.

La fragilidad parlamentaria del Gobierno de coalicin amenaza con dejar en el aire una norma que pretende elevar de 14 a 16 aos la edad para acceder a redes sociales y que obligara a que todos los dispositivos electrnicos tengan controles parentales gratuitos instalados por defecto, entre otras medidas.

La investigacin que se present ayer y que clausur el presidente del Gobierno, Pedro Snchez, es la mayor que se realiza en Espaa (con una muestra de casi 100.000 nios y adolescentes) sobre el impacto de la tecnologa en los menores. Algunas preguntas de la encuesta permiten comparar la situacin con un estudio anterior de 2021 y sus autores ven cierta mejora que refleja mayor concienciacin social en torno a los peligros de la tecnologa, segn explica Jos Mara Vera, director ejecutivo de Unicef Espaa, que ha participado en la elaboracin del trabajo.

Ha descendido un poco el porcentaje de menores con mvil propio (del 94% al 92%), de menores que llevan el mvil a clase (del 59% al 53%), de menores que duermen con el telfono(del 58% al 47%) y de menores con ms de un perfil en una misma red social (del 61% al 57%).

Tambin ha bajado el sexting (del 26% al 15%), la aceptacin de desconocidos en redes sociales (del 57% al 39%), la prctica de quedar en persona con gente conocida a travs de internet (del 21% al 15%) y las propuestas sexuales ‘online’ por parte de adultos (del 9,8% al 8%). Adems, ms de la mitad de los encuestados (sobre todo las chicas) comienza a manifestar cierta necesidad de desconexin digital a juzgar por las respuestas de la encuesta.

Hay que seguir muy preocupados y no se debe bajar la alerta, pero los datos reflejan que los chicos y chicas empiezan a ser conscientes de los daos, y eso se extiende al entorno familiar, educativo y regulatorio, as como al sector privado, aunque ste va muy atrs, indica Vera.

El estudio advierte, por otro lado, que a uno de cada tres adolescentes su pareja le controla el mvil o las redes sociales. Adems, los investigadores han visto que las conductas de riesgo se duplican cuando los entrevistados duermen con el ‘smartphone’ en la habitacin o ven a sus padres utilizando sus telfonos durante las comidas.





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