Dos aos de pactos y desencuentros entre Junts y PSOE: de «con nosotros no tiente a la suerte» a «la hora del cambio»
Circula en la poltica espaola, desde hace unos aos, el chascarrillo de haber sido psoeizado. Un juego de palabras que, en rigor, significa haber pactado con el PSOE y que los frutos del acuerdo no respondan a su literalidad. Sin usar esa expresin, pero con el mismo espritu, Junts per Catalunya desde durante la pasada legislatura la relacin entre Esquerra Republicana y el Gobierno de Pedro Snchez y acus al partido de Oriol Junqueras de haber entregado un cheque en blanco a los socialistas, pese a lograr cesiones como los indultos a los lderes del procs encarcelados o la derogacin del delito de sedicin y la reforma del de malversacin en el Cdigo Penal. Ahora, son los propios neoconvergentes quienes quieren evitar ser vctimas del chiste de la abduccin.
Los dos aos de legislatura han acumulado varios encuentros y desencuentros, pactos en firme o acuerdos tras las cortinas y grados de cumplimiento desiguales y, en algunos casos, sin certeza de resolucin al ser asuntos que no dependen exclusivamente del Ejecutivo, como el traspaso de las competencias de inmigracin a la Generalitat, sin una mayora que lo avale en el Congreso de los Diputados, o la oficialidad del cataln en las instituciones europeas.
Las palabras que la portavoz de JxCat en la Cmara Baja, Mriam Nogueras, pronunciaba a mediados de esta semana [Habra que hablar menos de cambios de horario y empezar a hablar de la hora del cambio] no pueden tener ya otro desenlace que el divorcio, en los trminos que la direccin establezca entre hoy y maana, ya que una nueva amenaza que se quedara a medio camino restara cualquier credibilidad al partido en lo que dure la legislatura. Y es que, en este camino hasta el ecuador, los amagos de ruptura han planeado ya en varias ocasiones.
El acuerdo de Bruselas que permiti la investidura en noviembre de 2023 ya haba nacido con una negociacin extenuante, despus de que, en la campaa del 23-J, Carles Puigdemont asegurase que Snchez no sera presidente con sus votos. Los trminos de la amnista y a quin deba cubrir o el compromiso histrico y el reconocimiento nacional hicieron tambalear el puente hacia el consenso entre ambos partidos, ya en noviembre cuando todo pareca casi atado, con un amago neoconvergente de dar carpetazo al dilogo con el entonces secretario de Organizacin del PSOE, Santos Cerdn, y forzar la repeticin electoral.
Investidura con suspense y aviso
A Snchez no le dur demasiado la tranquilidad y recibi el primer toque de atencin por parte de Nogueras en pleno debate de investidura: Con nosotros, no tiente a la suerte porque no le funcionar. Una advertencia que llegaba, adems, pocas horas despus de haber dejado en el aire el apoyo de los siete diputados de JxCat a la reeleccin del presidente. Desde el primer momento, Puigdemont quiso que quedase claro que no fomaban parte de «ningn bloque» en la poltica espaola y que la estabilidad del pacto dependera de «la negociacin pieza a pieza», ya que no haban suscrito «ningn acuerdo de legislatura».
Dos meses despus de ese inicio sobre arenas movedizas, los socialistas volvieron a salvar una pelota de partido despus de que los independentistas hubieran amenazado con tumbar tres reales decretos del Gobierno. De aquella jornada del 10 de enero, precisamente, surgi el compromiso de la transferencia de las polticas migratorias. Estamos aqu por Catalua, no por ustedes ni por el Reino de Espaa, sentenci Nogueras. Una llamada de atencin que, el secretario general, Jordi Turull, retom en septiembre, tras constatar las dificultades con que podra topar la nueva cesin que haban arrancado a principios de ao: Si incumple el traspaso de la gestin migratoria, habr consecuencias.
La cuestin de confianza
El pacto volvi a estar en un filo en diciembre y JxCat, que dijo que Snchez no era «de fiar», lleg a registrar en el Congreso una proposicin no de ley en que le instaba a someterse a una cuestin de confianza. El 24 de febrero, el secretario general neoconvergente anunci que la retiraban a peticin del diplomtico salvadoreo Francisco Galindo Vlez, el mediador internacional de las reuniones mensuales en Suiza. Esa tregua, no obstante, dur poco verbalmente. Si antes de junio no se han cumplido los acuerdos, no le vamos a seguir dando apoyo, advirti Turull a Snchez en abril.
El aviso de Puigdemont
Pas algo ms de tiempo que esa terica prrroga de seis semanas, pero, en agosto, fue ya Puigdemont el que toc a rebato: Este otoo, quizs ocurran cosas que no han pasado hasta ahora. Ni el papel del ex presidente del Gobierno Jos Luis Rodrguez Zapatero, en sustitucin del encarcelado Cerdn, en la mesa bilateral de Suiza ni la reunin con el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, en septiembre en Bruselas cambiaron las tornas.


