Dos aos de investidura de Snchez: cerco judicial a su entorno, corrupcin en el PSOE pero «determinacin» para llegar a las elecciones «en su mejor momento»
En vsperas de la sesin de investidura de Pedro Snchez de la que este domingo 16 se cumplen dos aos, el PP convoc manifestaciones de muchos miles de espaoles para protestar por el pacto con Junts en el que se cambi La Moncloa por la Ley de Amnista, considerada inconstitucional y una traicin a Espaa. As lo haba pensado tambin el PSOE antes de que las generales de julio del 23 le hicieran rehn de los votos de Puigdemont. El candidato a presidente hizo de la necesidad virtud y fue investido. Pedro Snchez saba que la investidura era lo ms difcil y que una vez all, la democracia espaola otorga amplios poderes al jefe del Ejecutivo. Que solamente puede ser removido del cargo por una mocin de censura, una cuestin de confianza o una convocatoria anticipada. Las dos ltimas posibilidades dependen de l. Junts, al contrario de lo que presuma Puigdemont y sostena el PP, no tiene capacidad para tumbar a Snchez y provocar elecciones. Salvo que opte por pactar con el PP y Vox una mocin de censura.
Dos aos ms tarde ha quedado en evidencia que, si un presidente quiere, como es el caso, tiene resortes ms que de sobra para permanecer en el cargo. Con o sin mayora parlamentaria. Con o sin casos de corrupcin. Con o sin presupuestos durante toda la legislatura. Con o sin numerosos sumarios abiertos que afectan al partido gobernante.
En estos dos aos, Snchez ha vivido en una montaa rusa a punto de caer al vaco. Ha visto cmo los jueces imputaban a su mujer, a su hermano y al fiscal general del Estado; estuvo a punto de tirar la toalla por su situacin familiar en los cinco das de abril, su ltimo secretario de Organizacin est en la crcel acusado de corrupcin, y el penltimo, Jos Luis balos, ya en el banquillo por lo mismo. Adems de haber asestado un golpe seco y duro al relato feminista del presidente. El trato hacia las mujeres de balos y su lugarteniente Koldo es motivo de vergenza para los socialistas. Adems de todo ello, el Gobierno de coalicin ha sufrido severas derrotas parlamentarias y una oposicin sin piedad que slo ha permitido el consenso para elegir al CGPJ, y de milagro.
Regalo de aniversario
A pesar de todo ello y de parecer que est cercado por todas partes, el presidente del Gobierno se dispone a resistir hasta completar la legislatura. Mientras que la oposicin del PP y de Vox lo ve acabado y lo califica como parntesis en la Historia de Espaa, Snchez -como dijo el ministro de la Presidencia en el Congreso en vsperas de los dos aos de mandato- se convertir en 2026 en el presidente ms longevo de la democracia. Slo superado en aos de gestin por el ex presidente Felipe Gonzlez. El parntesis del que habla Feijo durar nueve aos en 2027, ao en el que expira la legislatura.
Casualmente, el regalo de aniversario ms valioso se lo ha proporcionado el abogado del Tribunal Superior de Justicia de la UE, dictaminando que la amnista no choca con el derecho de la Unin, ni es una autoamnista. La tesis ms repetida por Gonzlez y el PP desde la aprobacin de la ley.
Lo ms notable de estos dos aos ha sido la fortaleza personal y determinacin poltica de Pedro Snchez. Llegar a las elecciones en su mejor momento. Y sern disputadas. La economa funciona. La vivienda ser lo nico que importa electoralmente. Y a Feijo no le va bien, no sabe qu hacer con Vox, sealan fuentes prximas al presidente. Snchez carece de crticas internas dentro del PSOE –Page resiste casi en solitario-, nadie le ha pedido que asuma su responsabilidad poltica por haber nombrado a dos presuntos corruptos sucesivamente para controlar el partido, y los ministros asisten con admiracin y asombro a la capacidad del jefe del Gobierno de normalizar algunas cosas inditas en la democracia que incumplen las reglas de compromiso institucional marcadas por todos los presidentes. Como incumplir la obligacin constitucional de enviar el proyecto de ley de presupuestos al Congreso. Tampoco los casos de corrupcin parecen haberle penalizado en su intencin de voto. Ni sus mltiples cambios de opinin cuando son necesarios para conservar su puesto.
Tiene la habilitad de normalizar situaciones que son anmalas y de resistir ofensivas que a cualquier otro le hubieran llevado a tirar al toalla. La clave de su continuidad a pesar de todo la tiene sin duda la oposicin destructiva y muy desagradable que estamos sufriendo. Y la debilidad de un Feijo que no convence ni a los suyos, resumen dirigentes socialistas.
Nosotros vamos a seguir trabajando para conseguir mayoras y aprobar leyes, como hemos hecho desde 2018, a pesar del impasse en el que se encuentra Junts por sus malos pronsticos electorales, sealan fuentes de Moncloa.

