Ayuso: “El Gobieno de Sánchez es el gobierno del terror” | Noticias de Madrid
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha repasado este lunes todas las polémicas y temas de actualidad que rodean la gestión nacional, así como las que la tienen a ella como protagonista, durante un desayuno informativo organizado por Europa Press. Ayuso ha definido al Ejecutivo de Pedro Sánchez como un “gobierno del terror”. Según la presidenta, cualquier empresa, embajador, artista o periodista que no manifieste su apoyo explícito al presidente, Pedro Sánchez, “es perseguido, atacado y expulsado”, pero que no se atreven a expresarlo en público para no “ser acuchillados en plaza pública”. Sobre el Gobierno central, Ayuso ha dicho que “no hay nadie al volante” y ha señalado al fiscal general del Estado como la punta de lanza de una operación contra ella, mientras el fiscal cuenta con la Abogacía del Estado para defenderse y otros recursos después para “amnistiarlo”, dijo Ayuso.
Ayuso ha centrado su embestida hacia todo lo que huela a socialismo y se ha mostrado tan diferente del actual Gobierno hasta el punto de estar “trabajando desde el lunes a primera hora”. De la quema solo ha librado al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Paje, del que dijo es uno de los pocos socialistas libre. “Una voz acorde con cualquier manchego que no soporta que le diga que tendrá que aceptar las deudas catalanas por la convivencia”, ha dicho Ayuso.
En la descripción de su modelo económico, Ayuso ha defendido el término recién estrenado en su reciente viaje a Londres, “liberalismo a la española”, que defiende desde la familia y la Corona a recortes de impuestos, servicios públicos y colaboración con la empresa privada, ha dicho en hotel Villa Magna frente a un auditorio en el que se encontraban la mayoría de sus consejeros y el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.
Ayuso ha cargado también contra la supuesta pretensión de Sánchez de controlar los medios de comunicación y ha centrado sus balas en el grupo PRISA, editora de EL PAÍS, y RTVE. Sobre PRISA, ha acusado al Gobierno de intentar “meter mano” de la misma forma que ha hecho con Telefónica, cuyas acciones fueron adquiridas por el Estado para blindar la empresa frente al capital saudí. De la Televisión pública, ha dicho que es “un ente público que está quebrado por una deuda que supera los 700 millones de euros, pero hace competencia desleal a empresas privadas con dinero público y una línea editorial que no es tendenciosa, es que es instigadora de bulos de manera obsesiva”.
Ayuso redoblaba de esta forma sus ataques contra la cadena pública por la emisión de 7.291, el documental sobre las muertes en las residencias de Madrid, cuya emisión trató de manipular. Precisamente sobre la pandemia, la presidenta de la Comunidad ha negado que su Gobierno diera cifra de fallecidos, “que los hubo en toda España”, ha añadido.
En la entrevista posterior con el periodista Javier García Vila, la presidenta ha defendido su gestión durante la pandemia y ha repetido que no deja de recibir c”artas de familiares de fallecidos que dicen sentirse abochornadas y dolidas al ver como se retuerce la verdad”. “Pero, ¿sabe lo que pasó de verdad?”, le ha preguntado al periodista sobre los motivos que esconden su controvertida gestión: “Que pasamos de 30 a 65 escaños y nunca un gobierno autonómico había crecido tanto así que se decidió atacarnos”.
Para confirmar su teoría, Ayuso ha leído uno de los pocos folios que llevaba impresos en una carpeta. Era un mensaje sacado por la UCO del teléfono del jefe de gabinete de Juan Lobato, a finales de diciembr,e donde este le pedía a Lobato hacer el “máximo ruido” sobre este tema.
Cuando ha sido preguntada por los dos nuevos delitos por los que se investiga a su pareja, Alberto González Amador, ha aludido a hermano de Pedro Sánchez. “A él casualmente [a González Amador] le abren una inspección fiscal, pero no se la abren al hermano de Pedro Sánchez, que cobra dinero público con un puesto a dedo y fuera de España”. Ayuso se ha desligado del destino jurídico de su pareja. “La próxima vez que empiece una relación le voy a preguntar: ¿tienes una inspección fiscal? ¿Hay alguna posibilidad de que en el futuro te la puedan abrir?”, ha ironizado.
En cuanto a la Ley de Memoria Democrática y la placa en la Puerta del Sol para recordar que fue sede de la Dirección General de Seguridad durante el franquismo, Ayuso ha dicho que “jurídicamente no tiene un pase. La comunidad tiene sus competencias y su patrimonio”. ¿Qué problema hay en una placa?, le he preguntado el periodista. “Lo que quieren es decidir de forma sectaria qué es franquista o qué no lo es”, ha respondido.
La presidenta también ha enfrentado al Gobierno central por el reparto de inmigrantes y ha anunciado que llevará a los tribunales, pese a que todavía desconozca cuál será finalmente el resultado del acuerdo. “No sé el tiempo que tardarán [en aplicar en llegar los menores migrantes no acompañados] ni tampoco sé el número de los que recibiremos”, ha comentado. La semana pasada en la Asamblea de Madrid, Ayuso asumió que tendrá que aceptar los 700 migrantes no acompañados que llegarán desde Canarias porque no dispone de competencias “ni en migración, ni fronteras, ni en seguridad”. “Así que cumpliré con la ley me guste o no”, dijo. Para Ayuso, la receta que debe dar Ayuso ante el problema de la emigración es “trabajar en los países de origen”.
No obstante, Ayuso ha vuelto a insistir en su llamada a la Unión Europea, ante cuyos tribunales llevará el caso del reparto de menores, al decir que “a ver si se enteran de que muchos de ellos van luego a Francia, a Suiza…”. Precisamente sobre política internacional, a la que ha dedicado una parte importante de su intervención, Ayuso ha dicho estar preocupada por un mundo que “se está cerrando en bloques” y ha insistido en su “liberalismo a la española”, que ha definido a través de una batería de términos: familia, vida, esfuerzo, trabajo, la empresa, la propiedad, la ley a la ley, la seguridad jurídica, las calles, el mestizaje, la tradición, la innovación, la historia, unos excelentes servicios públicos, la Corona, la Constitución y “la capital de esta gran nación”.