Ayuso comparecerá en la Asamblea el 5 de marzo para explicar el polémico cese de su consejero de Educación | Noticias de Madrid

Isabel Díaz Ayuso comparecerá el 5 marzo a petición propia por el polémico cese del consejero de Eduación, que se marcha muy criticado por el ala dura del PP y los propios asesores de la presidenta. Emilio Viciana cayó en desgracia al no conseguir desatascar la ley de financiación de las universidades públicas y al escuchar demasiado, según el entorno de Ayuso, a Antonio Castillo Algarra, un excéntrico dramaturgo, ultracatólico, que guiaba desde el exterior las políticas de educación y cultura en Madrid.
A eso se suma que Viciana llevó a la Fiscalía un caso que, si se tira del hilo, llega a Enrique Ossorio, actual presidente de la Asamblea y a Rocío Albert López-Ibor, consejera de Hacienda. López-Íbor se encarga básicamente de todo el día a día en la Comunidad, la parte administrativa, por lo que su papel en el Gobierno es clave. Viciana tenía el deber de poner la documentación de Eduación a servicio de la Fiscalía de lo que se conoce como el caso FP, una serie de irregularidades detectadas en la construcción de centros educativos. Para sortear las adjudicaciones, se troceaban las partidas en contratos pequeños.
Esta serie de factores originaron la tormenta perfecta que fulminó a Viciana. La oposición había pedido su comparecencia, pero también ella misma. La presidenta podrá explicar los motivos que la llevaron a tomar esta decisión, aunque ya han sido revelados por este periódico y otros medios de comunicación.
Viciana ha intentado marcharse en buenos términos, pero no ha sentado nada bien en el PP que insista en que fue una dimisión. “Destituido”, zanjan en Sol. Tampoco que Algarra haya acusado al principal asesor de la presidenta, Miguel Ángel Rodríguez, de intoxicar a la prensa para lanzar el mensaje de que él era una persona nociva en el entorno de la presidenta y era necesario cortar de raíz el asunto. Fuera Viciana, tres diputados del PP y otros dos directores generales de máxima importancia en la Consejería, el de universidades y el de secundaria, se marcharon por su propio pie.
Todos ellos eran conocidos como Los Pocholos, por su pinta de niños de barrio rico. Habían asistido como alumnos a la academia de estudios y de arte y eran gente de plena de confianza de él. Cuando Ayuso le pidió que le recomendara gente en 2023, en su afán por renovar el grupo parlamentario popular, Algarra le dio sus nombres. Eran externos al PP y eso creó cierta resistecia entre la vieja guardia. Ahora, los veterenos sonríen al verlos salir por la puerta de atrás.

