Feijo y Abascal miden fuerzas: de la “estafa” a la “espantada”


Actualizado

El Partido Popular y Vox estn condenados a entenderse en Castilla y Len igual que en Extremadura y en Aragn. Feijo lo sabe; Abascal, tambin. Los populares resisten e incluso mejoran los resultados obtenidos hace cuatro aos, pero su solidez no es suficiente para evitar el zarpazo de votos que les propina el partido situado a su derecha.

Los dos plantean la ltima semana de la campaa castellano leonesa como un pulso casi personal.

Feijo vende certidumbre, conocimiento y gestin, los atributos con los que define a su candidato Alfonso Fernndez Maueco y llama a los electores de derechas a concentrar bajo las siglas del PP el voto til para gobernar sin ataduras la comunidad autnoma ms extensa de Espaa.

Abascal propugna un cambio de rumbo y exige a los populares un giro de 180 grados como condicin indispensable para permitirles, pactos y sillones mediante, poder reeditarse en el Gobierno. El lder de Vox sabe que su apoyo es imprescindible para el PP y se muestra decidido a exprimir su fuerza hasta la ltima gota igual que lo est demostrando en Extremadura y Aragn.

Feij

Ayer, Feijo y Abascal midieron fuerzas. El lder del PP en Tordesillas; el lder de Vox en Medina del Campo. Se trata de araar, araarse, hasta la ltima papeleta en esta recta final antes de las elecciones del prximo domingo.

El popular arremeti con dureza contra Vox, un partido al que acusa de presentarse para bloquear en la creencia de que la parlisis renta votos. A todas luces, Feijo tiene bien presente el varapalo que han propinado los de Abascal al primer intento de investidura de Mara Guardiola en Extremadura. Gobernar, les record ayer, es mojarse y tomar decisiones y no dar lecciones a todo el mundo aunque t no hayas hecho nunca nada. Nosotros, aadi, ofrecemos confianza, convivencia, seriedad y gestin en tanto que Vox cuando vio el toro que supone gobernar dio la espantada y sali corriendo. Feijo sac as a colacin la abrupta retirada del partido de ultraderecha de los gobiernos autonmicos en los que participaba cuando se plante la necesidad de acoger entre todas las autonomas a un total de 347 menores inmigrantes.

Abascal, por su parte, acus al PP de ser una estafa para los ciudadanos cuando se presenta como antagonista del PSOE y del Gobierno mafioso y criminal de Snchez para, despus, mostrarse dispuesto a pactar con l y repartirse jueces, sillones en RTVE y comisiones en el Congreso y en el Senado y le reproch tambin el pensar que tiene derecho de pernada sobre el voto de Vox. La izquierda pepera, aadi, se cree que estamos obligados a entregarle nuestros votos.

Nosotros a Snchez, areng Abascal, no lo queremos ver ni en pintura. Es un capo mafioso. Y el PP le hace el caldo gordo (…) La situacin de Espaa es muy grave. Est secuestrada por una mafia. Todo es un asco insoportable. Snchez le debe el poder a ETA. No tiene decencia. Y a esta mafia, recalc, no se le gana con una estafa, la estafa del PP y de Feijo.

El lder de Vox record a los populares que, si quieren pactar, tienen que rectificar e imprimir un nuevo rumbo en Extremadura, en Aragn y en Castilla y Len. Y, despus de ese pacto ser el momento, dijo, de hablar, en su caso, de conformar gobiernos.





Source link