La Fundación Robert Capa prohíbe al Ayuntamiento de Madrid la utilización del nombre del fotógrafo | Noticias de Madrid
Mal comienzo para el espacio cultural de Peironcely, 10, en Entrevías, que pretendía convertirse en referencia para el mundo de la fotografía. El Centro Robert Capa, que gestiona el legado del fotógrafo húngaro, ha prohibido al Ayuntamiento de Madrid la utilización de su nombre después de que este diera la espalda al proyecto impulsado por una plataforma de vecinos y artistas que han luchado por salvar de la demolición la vivienda de ladrillo donde Capa tomó la icónica fotografía de la Guerra Civil aparecida en el New York Times.
“Desautorizamos categóricamente este nuevo rumbo unilateral y no autorizaremos, respaldaremos ni permitiremos el uso del nombre, la imagen o el legado fotográfico de Robert Capa para ningún centro, exposición o proyecto ubicado en Peironcely 10 que no esté liderado, aprobado y gestionado en total acuerdo con la Plataforma #SalvaPeironcely10”, señala la carta enviada por el International Center of Photography (ICP) de Nueva York, la institución fundada por Cornell Capa, que actúa como depositaria y garante global del legado fotográfico e histórico de Capa. “Cualquier intento de vincular el nombre de Robert Capa a este nuevo plan municipal carecerá de respaldo internacional y de legitimidad institucional”, añade la carta.
El Ayuntamiento de Madrid había anunciado la semana pasada la creación de un Centro de Experimentación Cultural Robert Capa. Un proyecto dirigido a jóvenes en riesgo de exclusión, impulsado por el Área de Cultura, Turismo y Deporte, encabezada por Marta Rivera de la Cruz, en colaboración con el Área de Políticas Sociales, dirigida por José Fernández, en el que la Fundación José María de Llanos se encargaría de la programación.

Sin embargo, el enfoque que tendrá la vivienda, que será un centro cultural para jóvenes en lugar de un centro de interpretación de la Guerra Civil, ha irritado a la Plataforma #SalvaPeironcely10, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Madrid (FRAVM) y distintas agrupaciones vecinales de Puente de Vallecas, como La Paz, La Viña, Kasko Viejo, Palomeras Bajas o Puente de Vallecas-San Diego. Todas ellas denuncian “la maniobra” del consistorio para entregar el edificio a la Fundación José María Llanos, una entidad que consideran “ajena” al proyecto original y cuya presencia “dinamita una década de trabajo vecinal, académico e internacional para crear el Centro Robert Capa para la interpretación de los bombardeos aéreos de Madrid y ha provocado la reacción de destacadas entidades culturales fuera de nuestras fronteras”, insisten desde la plataforma.
“A la prohibición dictada desde Nueva York se suma el bochorno europeo. La Capa Haus Initiative de Leipzig (Alemania) ha remitido otro escrito al consistorio en el que lamenta que se destruya la oportunidad de ‘hermanar’ ambos edificios. Además, la institución alemana desacredita la excusa municipal sobre la idoneidad del proyecto, avalando rotundamente a los vecinos: «Nuestra iniciativa quedó profundamente impresionada por el alto nivel académico y artístico del trabajo realizado por #SalvaPeironcely10. Nadie más puede dar vida a este lugar único (…). Esta casa podría ser la joya de la corona del trabajo por la paz», añade la carta.
Después de décadas de abandono, Marta Rivera de la Cruz había anunciado un ambicioso programa para jóvenes con varias líneas de trabajo vinculadas a las artes plásticas, con talleres de pintura y clases escénicas de teatro y danza, además de clases de música y composición. Una tercera sala estaría dedicada a novela, poesía, ensayo y guion cinematográfico.
Si bien es cierto que el Ministerio de Política Territorial y Memoria Democrática inició el proceso para declararlo como Lugar de Memoria Democrática, finalmente se convertirá en un recurso para los niños y jóvenes del barrio.
El objetivo del Ayuntamiento es poder abrir el centro, de 400 metros cuadrados, en 2028 tras un año de estudios. Tras su adquisición en 2021, el proyecto se ha visto ralentizado por el mal estado del inmueble, en el que el Ayuntamiento invertirá más de un millón de euros. Los arquitectos municipales tuvieron que realizar un estudio exhaustivo sobre la viabilidad de llevar a cabo un proyecto para conservarlo.
En un último intento por revertir los planes para Peironcely, 10, el International Center of Photography (ICP) de Nueva York, que ha peleado junto a los vecinos por el rescate del lugar, ha pedido “respetuosamente al Ayuntamiento de Madrid que reconsidere esta decisión, reubique el proyecto social previsto en otro de los múltiples espacios municipales disponibles y adecuados en el distrito, y respete el consenso de una década para proteger la memoria histórica de Madrid y del mundo”.

