El primer pacto de la nueva era Feijo-Abascal, pendiente del discurso de Vox tras el acercamiento de Guardiola


Actualizado

Vox tiene hoy por delante la primera decisin para que se comprueben realmente sus intenciones de cara a su recorrido poltico en los prximos tiempos, tanto en los gobiernos autonmicos como en unas elecciones generales. Su apuesta en Extremadura es la ‘prueba del algodn’ para comprobar si aquella conversacin entre Alberto Nez Feijo y Santiago Abascal de hace dos domingos ha servido para allanar la batalla interna en el tablero del centroderecha (con el avispero tejido en la regin extremea y Mara Guardiola como protagonista) o si realmente su postura definitiva es ir por libre, no aceptar ningn pacto, no entrar en los ejecutivos e intentar asaltar ‘a cuchillo’ el liderazgo en este espacio poltico que ha abarcado histricamente el Partido Popular.

Frente a este contexto, Mara Guardiola se afan ayer todo lo ms que pudo en la reconciliacin para salvar el gobierno de la Junta con un discurso pacificador, buscando puntos comunes, tendiendo puentes y realizando todos los guios posibles con el nico objetivo de conseguir al menos la abstencin el viernes en la segunda votacin, ya que el apoyo explcito hoy parece una autntica quimera.

As las cosas, ms no pudo esgrimir la baronesa del PP en la primera de la sesin de investidura (esta maana tienen su rplica el resto de grupos parlamentarios), entrando de lleno en los temas estrella de Vox: inmigracin y campo. Somos partidos diferentes, pero no somos incompatibles, ni existen muros. Fue su eje central del discurso, una declaracin de intenciones inicial antes de mirar a la bancada del partido de Abascal -ahora ocupada por 11 diputados, en la anterior legislatura por 5- siempre con tono afable. Fue todo lo contrario que cuando se giraba hacia los socialistas con su pauprrima representacin de 18 escaos donde llegaron en su da hasta a tener 39, con Ibarra, partidario de la abstencin a Guardiola, aunque sin escucha de la gestora sanchista en la que ha quedado el partido en Extremadura. No necesito su abstencin, quiero su respeto al resultado de las urnas, afe Guardiola a la descabezada bancada socialista, en plena guerra interna para la sucesin de Miguel ngel Gallardo, que tambin mueve sus piezas estos das en reuniones internas.

En cualquier caso, Guardiola no enga a nadie en un giro estratgico obligado, apuntado ya en aquella entrevista la semana pasada en OkDiario y con la entrada de Gnova en las negociaciones. Eso s, siempre con el aval, indudable, de un gran 43% de los votos el pasado 21 de diciembre, que ya son apoyos, pero insuficientes para la mayora absoluta, que son precisamente los cuatro escaos que necesita hoy, de 29 a 33, para ser proclamada presidenta. En 48 horas, con una abstencin de Vox lo conseguira. Hay tiempo, hay partido por delante. La semana pasada no lo haba Y si no, a esperar otros dos meses antes de que suene la bocina de la repeticin electoral.

Guardiola destac que el primer ao de su gobierno en la legislatura anterior con Vox funcion. Por qu entonces poner muros?, esgrimi la candidata: Aqu no estamos ni por Pedro Snchez, ni por Santiago Abascal, ni por Ione Belarra, ni por Alberto Nez Feijo… sino por las mujeres y hombres de Extremadura. Humaniz el mensaje, llevndolo al terreno extremeo, siempre con los pies en el suelo: No tengo el apoyo de Vox, reconoci y hasta lanz un posible epitafio: Nada dura para siempre. Pero luch, vaya s luch por su supervivencia: No voy a regodearme en la diferencia, sino a centrarme en lo que nos une, saliendo directo su telegrama a la sede de Bamb, sin conocer an la respuesta: La inmigracin es una oportunidad si se gestiona con rigor. Extremadura necesita una inmigracin que venga a construir. Que venga a trabajar, a aportar, a formar parte de un proyecto comn. El Gobierno no puede poner cupos separatistas en inmigracin.

El que escribi el discurso -bien articulado, con el beneplcito de Mara Guardiola- saba donde tena ayer su target, el pblico al que iba dirigido, y puso el acento en materia agraria, el otro gran eje discursivo de Vox: Se permite la entrada de productos en la UE, como los de Mercosur o el arroz de Camboya y Myanmar, sin que cumplan esas exigencias a las que se obliga a nuestros productores. Sin herramientas, no se podr producir de forma rentable sin una reciprocidad que alivie las exigencias del Pacto Verde, ser imposible competir. Palabra de Guardiola. Ser suficiente? Vox guarda silencio. Quizs sea la mejor seal, aunque hoy todo lo que diga sonar a estruendo. El viernes, quin sabe, no tanto…





Source link