Jos Mara Aznar: “Creo que hay conversaciones de Moncloa y Vox, se retroalimentan”
Con la nueva mayora era el lema con el que el Partido Popular y Jos Mara Aznar consumaron en 1996 la alternancia democrtica en Espaa despus de 13 aos de gobiernos socialistas. El centroderecha regresaba al poder tras una larga travesa en la que Aznar integr, bajo su liderazgo, a decenas de tendencias ideolgicas desperdigadas en otras tantas personalidades y siglas. Aquel triunfo, del que se cumplen 30 aos este martes, y las dos legislaturas que le siguieron dejaron una impronta reformista que permiten al ex presidente conservar toda su autoridad moral y poltica sobre el espacio social y de valores que representa el PP. Su mensaje es que aquel “proyecto de libertad” que los espaoles ratificaron entonces est vigente y es un modelo replicable hacia el futuro.
- Se cumplen 30 aos de la primera victoria del PP. Pasado el tiempo, qu trascendencia histrica le concede y qu consecuencias tuvo para el pas?
- Fue la consolidacin de un proyecto de libertad que era la consolidacin de la democracia en Espaa va alternancia. Era la lucha contra el terrorismo y la decisin de derrotarlo. Era la conviccin y la determinacin de que Espaa fuese miembro fundacional del euro. Era la lucha contra el desempleo, la libertad econmica y la definicin de una nueva poltica atlntica para el pas. Eso era el proyecto de libertad que los espaoles ratificaron.
- Hubo quien present esa etapa como un parntesis en la historia de Espaa. Aquel proyecto fue rpidamente revertido en 2004. Por qu?
- El PSOE tena la idea de un derecho natural al gobierno y de que todo lo que no fuese gobernar era un accidente. Se equivocaron. El proyecto de la libertad era lo esencial y fue un xito para Espaa.
- Y que permanece?
- Fundamentalmente la necesidad de decir: la poltica es una ambicin de futuro y la demostracin palpable de que, cuando se practican esas polticas y se produce un liderazgo fuerte, un proyecto hacia la sociedad, el pas responde al estmulo poltico y econmico. El pas recobra confianza y, por lo tanto, tiene una capacidad para proyectarse hacia el futuro. Es lo que yo deseo que ocurra ahora
- Si pudiera entrevistar hoy al Aznar de marzo de 1996, qu consejos le dara al Alberto Nez Feijo de 2026? Qu hizo Aznar entonces que sigue siendo hoy una enseanza estratgica vlida?
- Es fundamental el proyecto y el proyecto poltico de libertad est plenamente vigente. Alberto Nez Feijo es consciente de que sus circunstancias histricas son ms complicadas que las de 1996. Ahora tenemos cuestiones existenciales referidas al sistema poltico, a la Constitucin, a la monarqua parlamentaria, a la propia continuidad histrica de Espaa, que estn en juego. Por lo tanto, teniendo las bases de aquel proyecto, hay que tener hoy todava ms determinacin.
- Usted percibe que su partido tiene claro un proyecto constructivo, ilusionante, de libertad, ms all de una mayora de aversin o de rechazo?
- S. Y creo que tiene claro que la misin del PP no es gestionar mejor de lo que han hecho otros. Eso no es especialmente difcil. El PP no tiene por qu ser un partido gestor; que tambin. El PP es la expresin de un proyecto de libertad y eso lo tiene que trasladar a todos los ciudadanos, aplicado a cada momento histrico, pero sustancialmente las bases son las mismas.
- En aquella campaa, el PP trabaj mucho la idea de moderacin y de la eficacia. La centralidad. Sigue siendo posible cuando tantos ciudadanos recompensan la confrontacin?
- S. Aquello fue la expresin final de un xito poltico. Por qu no vamos a intentar repetirlo si fue una mayora centrada de espaoles no polarizada, no radicalizada, la que dio una mayora y luego la ampli? Por qu no vamos a llamar a una amplia mayora de espaoles en una situacin muy crtica para el pas? Es nuestra obligacin hacerlo. Espaa no puede afrontar su futuro desde la polarizacin, desde los muros, sino desde la libertad. Ah es donde el PP debe estar.
- Usted gan las elecciones en plena ola de optimismo liberal. El cambio global ms importante, como sostiene en Orden y Libertad, es que las democracias estn ahora amenazadas desde dentro. En Espaa se concreta en un “bloque de ruptura”, as lo llama usted. Quines lo forman?
- El PSOE y sus socios, la coalicin de saqueadores; la definicin Frankenstein ya no es suficiente. Estn saqueando el Estado, la nacin espaola y la economa. Y esa coalicin de saqueadores quiere el cambio del sistema y tiene cmplices en el populismo de derecha. Hay dirigentes del populismo de derecha que quieren tambin la sustitucin de la monarqua parlamentaria, del sistema constitucional. Unos y otros se retroalimentan.
- Vox forma parte entonces de ese bloque de ruptura?
- Dirigentes de Vox. Lo que no creo en absoluto es que el electorado de Vox forme parte de ese bloque.
- El PP, en un escenario muy condicionado por el muro de Pedro Snchez, ha asumido la inevitabilidad de completar sus mayoras con Vox. Ha presentado un documento marco de aplicacin en “toda Espaa”. Qu valoracin le merece?
- Me parece muy buen documento. Reafirma que el PP es un partido nacional que acta como tal. No es una confederacin de partidos autonmicos, aunque tenga mucho peso en las comunidades. Me parece correcto que, dadas las circunstancias, se haga un planteamiento de carcter nacional. Y a partir de ah, las respuestas tienen que ser muy claras: o se quieren acuerdos o no se quieren. Si algunos piensan que la poltica es decir que no a todo, es imposible. Si la poltica es el arte de lo posible, tendra que ser un instrumento til de negociacin.
- Usted cree que el documento interpela a Vox para identificar si es un partido que dice que no a todo?
- Vox tiene que definir si es un partido que se quiere comprometer con el inters general del pas para resolver los retos que tiene Espaa. O es un partido que prefiere decir que no a todo esperando que se hunda el sistema. No tengo duda del electorado de Vox. Tengo dudas de dirigentes.
- Ese planteamiento estratgico no implica de alguna manera sucumbir a la poltica de bloques que plantea Snchez y admitir la utilidad del voto a Vox?
- Creo que consiste en hacer las cosas posibles. Los espaoles nos tenemos que dar cuenta de que necesitamos un gobierno fuerte para afrontar las prximas elecciones, que pueden ser constituyentes. Tenemos en juego la continuidad histrica de Espaa, nuestra Constitucin, nuestro sistema de monarqua parlamentaria y nuestro sistema de convivencia. Espaa necesita un gobierno fuerte, rodeado de una mayora social y poltica muy fuerte. No es lo mismo un gobierno del PP con 140 diputados y 60 de Vox que un gobierno del PP con 170 diputados y 30 de Vox. El primer gobierno no va a poder afrontar esa situacin. El segundo, s. Esa es la responsabilidad que tenemos los espaoles. Espero que los ciudadanos pasen de ser espectadores a comprometidos.
- Una de las funciones que cumpli el PP que usted presida fue la unificacin de la derecha. Al menos desde 2024 queda claro que Vox responde a un movimiento global que lo configura como un partido populista radical, con una identidad y una naturaleza opuestas. Es siquiera imaginable esa reunificacin?
- Yo no hablo ahora de unificacin; hablo del electorado. Vox ya no es solo una escisin del PP. Lo fue, pero ahora es otra cosa. Pero hay una parte del electorado de Vox muy importante que sigue comprometido. La cuestin es si los dirigentes de Vox hacen prevalecer su inters personal, que es el fracaso del PP, o el de Espaa, que es hacer un gobierno fuerte a travs del PP.
- Usted sostiene que el objetivo de Vox es sustituir al PP
- Sin duda.
- Y cmo pueden las dos fuerzas convivir as? Un partido europesta con otro antieuropeo; uno liberal, el otro populista; uno autonomista, el otro centralista…
- El ejemplo que yo he puesto: 140-60. En ese caso, Vox jugara a que el PP fracase porque es la manera en la que interpreta que puede sustituirlo. Es una frmula indeseable para Espaa porque no podr afrontar sus problemas. Y cuando estamos hablando de reconstruir la nacin no estamos para tcticas polticas.
- Cree que Vox est en conversaciones con el Gobierno?
- Creo que hay conversaciones entre el Gobierno y Vox. Lo que no s es la periodicidad y me gustara saberlo. Cuando los extremos se retroalimentan de una manera tan evidente, es un hecho cierto que esas conversaciones existen. Seguro.
- Con qu objetivo?
- Con el objetivo de eliminar y laminar al nico que puede gobernar a Espaa desde una base central constitucional, que es el PP.
- Cul es el lmite que nunca debe rebasar el PP en esa relacin con Vox?
- Los lmites estn en ese documento. No se deben rebasar ni se van a rebasar: la Constitucin, el respeto a las leyes, al Estado de derecho, el mbito de las libertades personales… Esas cosas se van a respetar totalmente.
- Por fondo poltico de ese documento, el PP ha interiorizado un desplazamiento del centro de gravedad social hacia la derecha. Por cmo habla de la inmigracin, de las polticas climticas o de la desregulacin burocrtica. Son las recetas que demanda la sociedad de nuestro tiempo?
- S. El mundo ha cambiado y un dirigente poltico y un partido responsable tienen que adecuarse a ello. El liderazgo consiste en tener un sentido de la historia, saber que manejas circunstancias que te limitan, pero tener un claro proyecto de futuro. En el 96 se nos deca: “No vais a cumplir las condiciones para entrar en el euro”, y se cumplieron. Nos decan: “No se puede bajar impuestos”, y se bajaron dos veces. “No vais a poder derrotar a ETA con la ley”, y se pudo, con todas las consecuencias. La poltica tambin es el ejercicio de la conviccin. Para eso hay que tener un proyecto muy claro y el proyecto de libertad existe.
- Usted gan aquellas elecciones en un pas mayoritariamente de izquierdas. Hoy, sin embargo, la derecha, con dos partidos, suma ms del 50%. Hay cambio sociolgico en Espaa?
- Lo hubo entonces y se produce ahora. Es un cambio de tendencia de carcter general en Espaa. Del mismo modo que cuando en el 96 dije, recogiendo a Cnovas, yo vengo a continuar la historia de Espaa, ahora la coalicin de saqueadores dice: Nosotros queremos acabar con la continuidad de la historia de Espaa. Europa ha cometido muchos errores y Espaa tambin. Hemos perdido competitividad. Hemos practicado polticas climticas errneas que han hecho que las empresas se marchen. Hemos perdido una revolucin tecnolgica. Hemos descuidado nuestra seguridad. Lo que quiere la gente son respuestas positivas a eso. Busca referencias, elementos de futuro, y eso es lo que hace falta interpretar.
- Y tiene que ver tambin con un cambio en la idea de Espaa? Si Vox y el PP suman ms del 50%, esto es un mensaje a los nacionalismos?
- Yo creo que s, naturalmente. Alguien puede pensar que se puede poner en cuestin el sistema constitucional, la monarqua parlamentaria o la continuidad histrica de Espaa sin que eso afecte a la convivencia entre espaoles? Esas polticas estn alimentando una confrontacin entre espaoles, te retrotraen a la Guerra Civil. Y eso es exactamente donde no podemos estar.
- De qu se compone el malestar social que tanto alimenta Vox y por qu el PP no es capaz de capitalizarlo ms?
- La fortaleza de los pases la determinan en gran medida unas instituciones fuertes y, socialmente, unas clases medias poderosas. Las clases medias estn padeciendo malos gobiernos. Cuando las clases medias son ms fuertes, los pases se sienten ms seguros. El error es pensar que desde la poltica no se van a solucionar las polticas del presente. Eso no puede ser. Hablemos de la crisis demogrfica. La inmigracin no es alternativa a una poltica demogrfica: es paliativa. Uno puede decir que se marchen todos los emigrantes. Y quin hace el trabajo que hacen? Hace falta control de fronteras, que sea inmigracin legal, vinculada al empleo. Fomentar la inmigracin hispanoamericana, de las mismas races culturales, polticas, histricas… Si no, no funciona.
- Esa es una de las preocupaciones que recorren Orden y libertad: la demografa y la inmigracin, que sostiene que es necesaria. Hasta dnde llega la capacidad de absorcin de una sociedad?
- Un pas es como una habitacin: cabe un nmero determinado de personas. Pero la absorcin de una sociedad es diferente. Es muy diferente la sociedad multicultural que la sociedad plural. Yo defiendo la sociedad plural de Sartori, que es plural pero con una ley. No acepto la sociedad multicultural, con leyes diferentes. Eso rompe las sociedades.
El ex presidente Aznar y el director de EL MUNDO, Joaqun Manso, durante la entrevista
- Uno de los riesgos del giro estratgico del PP es una reaccin de frentismo. Qu espera de Pedro Snchez en estas circunstancias?
- Lo peor. La situacin de Pedro Snchez solamente la puede intentar salvar creando una crisis mayor. Y la nica crisis que tiene es la crisis constitucional.
- Qu detonante necesita Snchez para provocarla y en qu consistira?
- Convocar las elecciones sobre la base de un cambio de sistema. Con eso le basta. Los populismos no respetan las normas, cambian los sistemas desde dentro. Snchez no necesitar un explcito referndum para derogar la Constitucin. Lo har por la va de hecho.
- Habla de una alteracin del modelo de Estado?
- Las aspiraciones quedan muy claras. Al afectar a la Constitucin, afecta a la propia continuidad del Estado y de la Nacin. La situacin poltica es tan insoportable, el saqueo es tan grande, que hay una parte del pas que est muy fatigada. Lo que hace falta es llamar a la reaccin til, posible, no a la poltica del no, que es la que produce la no reaccin.
- Ve a Snchez con la fortaleza como para enfrascarse en ese desafo?
- No tengo la menor duda. Estamos viendo elementos que seran inconcebibles hace tiempo: ministros que son candidatos a las comunidades, pero que son sacrificados. Estamos viendo cmo se saquea el Estado y hay diputados y concejales que lo aceptan, la presin y el chantaje permanente… Cmo van a salir? Solo pueden salir intentando crear una crisis mayor. Ya la intentan crear todos los das. Gobernar de espaldas al Congreso. Sealar como prevaricadores a los jueces. Poner en libertad a los terroristas en las calles. Son elementos muy claros de un proceso de degradacin institucional.
- Usted tiene dicho que conserva ms consensos con Felipe Gonzlez que con Vox. Es imaginable que las bases del PSOE regresen a esos consensos?
- No en el corto plazo. Y va a depender mucho del resultado electoral. Si el PP tiene una mayora slida, el cambio en el PSOE es mucho ms probable. Si tiene una mayora exigua, las posibilidades de no cambio en el PSOE son mucho ms reales. Y eso es lo que se est jugando.
- Visit usted a Juan Carlos I en Abu Dabi. “El Rey que trajo la libertad”, dijo de l. En qu medida cree usted que es urgente que l regrese a Espaa?
- El regreso a Espaa es algo muy deseable, pero sobre todo es muy importante que los espaoles reconozcan la trascendencia histrica de lo que representa el Rey Juan Carlos. Y que luego podr haber cometido errores. Pero ser el Rey de las libertades y la democracia es un hecho histricamente formidable, sobre todo para una institucin como la Corona, que se nutre de tradiciones del pasado. Y que se reconozca el xito del predecesor de Felipe VI es muy bueno. La Corona de Espaa es una garanta y Don Juan Carlos lo ha demostrado, el rey de las libertades y la democracia, que se opone a un golpe de Estado, como despus su hijo. Eso es una garanta de convivencia y de seguridad para los espaoles. Hay que alentarla.
- Usted describe en su libro un escenario en el que el actual Gobierno est dejando a Espaa sin las reformas que necesita. El contexto global es muy exigente y gran parte de los ciudadanos, especialmente los jvenes, exigen soluciones expeditivas y hay partidos dispuestos a ofrecrselas. Est el PP preparado para ese escenario?
- Una cosa son polticas expeditivas y otra, que sean posibles. Porque las polticas basadas en el no o que estn predestinadas a no gobernar, son polticas intiles. La poltica del no no vale para nada. Un partido que tiene unas responsabilidades con su pas debe comprometerse con sus necesidades. Eso es un partido responsable. Lo otro es un partido oportunista. Los jvenes deben pensar en su futuro. Estamos construyendo sociedades en su contra, cuando lo que tenemos que hacer es construir sociedades a su favor. Pero para eso hay que hacerlo posible.
- Hay un cambio en la cultura poltica que tiene que ver con la revolucin tecnolgica. Estn preparados los partidos tradicionales?
- Ni los tradicionales ni ninguno. En Espaa debera haber una conversacin sobre cules son las consecuencias de la inteligencia artificial. No la hay. Ni sobre eso ni sobre nada, porque la polarizacin lo impide. Hay que hablar del desarrollo de la inteligencia artificial en su aplicacin econmica, en su afectacin al modo de vida de las personas, a los sistemas educativos y a la propia existencia del ser humano.
- La encrucijada en la que se encuentra el PP, como todos sus partidos hermanos en el humanismo liberal europeo, tiene bastante que ver con la cultura poltica que promueve Donald Trump desde Estados Unidos. Cul es su camino?
- Que los europeos seamos capaces de reaccionar seriamente. Los dos nicos partidos centrales que quedan en Europa son el PP de Espaa y la CDU. Si uno analiza el documento estratgico de seguridad de los EEUU, es un desatino. Decir que la fortaleza de Europa va a volver disolviendo la UE y entregando los Estados europeos a los nacionalismos extremos es invitar a que Europa vuelva a la guerra. Es un gravsimo error desde la perspectiva tambin de EEUU, al que le interesara unos aliados europeos bien ordenados, no en pugna y en pelea.
- S, pero es creble que el Partido Demcrata revirtiese las prioridades de seguridad nacional teniendo en cuenta que la rivalidad con China es sistmica?
- Estoy seguro de que las matizara. No he conocido ningn presidente de los EEUU deseoso de que desaparezca la Unin Europea.
- Trump proyecta de s mismo una vocacin de poder sin restricciones. Podemos esperar que los contrapesos le sirvan como lmite?
- El Tribunal Supremo acaba de decir claramente que los aranceles eran inconstitucionales. No puede haber aranceles si el Congreso no los autoriza. Eso es un ejemplo de que la separacin de poderes funciona, el Estado de derecho sigue funcionando. Y eso es una garanta para todos, porque EEUU ha sido un foro de libertad en el mundo y un faro a seguir. Es muy relevante, una gran esperanza de futuro.
- El canciller alemn, Friedrich Merz, hizo un diagnstico muy parecido al que hace usted en Orden y libertad, en el sentido de que asistimos al fin del orden liberal, y de reclamar un pilar europeo independiente que sirva para sostener el vnculo transatlntico. Es la receta para revitalizar la Alianza?
- No tengo dudas. Revitalizar la Alianza es interpretar las circunstancias polticas actuales para intentar hacerla ms fuerte. Las alianzas ms fuertes siempre han triunfado sobre los poderes dictatoriales. Es algo que EEUU tiene que comprender. Es mucho ms fuerte con el sistema de alianzas. Por eso China y Rusia quieren romper el sistema de alianzas. Lo que no tiene sentido es que quiera EEUU.
- En su discurso en Mnich, Merz enumera cinco pases como los lderes de Europa. Pero no cita a Espaa.
- Eso es responsabilidad de los espaoles, que nos hemos levantado de la mesa hace mucho tiempo. Estamos perdiendo la capacidad de decidir. El primer ministro de Canad dijo: “Si no ests en la mesa, eres parte del men”. Espaa se levant de la mesa en 2004. Y no hemos vuelto. Si queremos volver, tenemos una oportunidad de oro. El pas que en estas circunstancias de cambio de era tome las decisiones adecuadas, estar bien colocado y podr afrontar el futuro con ms garantas.
- Y su partido s tiene claro su idea de Europa y del vnculo atlntico?
- La tiene clara. Recuperar esa poltica atlntica forma parte esencial de los intereses de Espaa de cara al futuro. Espaa no puede estar ausente de Hispanoamrica, en mala relacin con EEUU y ausente tambin de las decisiones europeas.
- Marco Rubio volvi a plantear un choque civilizatorio entre dos ideas de Occidente. Cree que es una mano tendida que se puede aprovechar o precisamente lo contrario?
- Creo que es una mano tendida. La sustancia del discurso de Marco Rubio es la de Estados Unidos como actor predominante en el mundo. El asunto est en si se quiere hacer con aliados o no. Marco Rubio lo expresa y desea hacerlo con aliados. A partir de ah, los europeos tenemos que asumir nuestras responsabilidades.
- [Pregunta antes de que EEUU atacara a Irn] Hay un fuerte despliegue estadounidense en Oriente Prximo. Usted sera favorable a una intervencin militar en Irn?
- El rgimen de Tehern es absolutamente opresivo. Financia el terrorismo, a todos los enemigos de la libertad. Es un riesgo para la seguridad de los europeos y para la estabilidad del mundo. Que no existiese el rgimen de los ayatols sera muy buena idea.
- Y qu esperanza nos queda en Venezuela? Hay una amnista, pero Mara Corina y Edmundo siguen teniendo proscrito el regreso.
- Porque deban haber estado en el pas. Tienen todo mi respeto y toda mi admiracin. Lo que pasa es que el sitio de Mara Corina y Edmundo es Venezuela. No van a poder volver porque cuando tenan que estar, no estuvieron. Ese es un problema para la Venezuela del futuro. Con el tiempo, si las circunstancias internas norteamericanas lo aconsejan, habr cambios en Venezuela.
- Cree que la actuacin del presidente Zapatero ha sido tan influyente como se sospecha?
- S, all y aqu, y no para bien.



