La difcil vuelta de la residencia fiscal a Espaa complica el posible regreso de Juan Carlos I
Juan Carlos I necesita una cantidad indeterminada de millones para estar tranquilo. Al padre de Felipe VI -o Rey padre, pues en sus memorias confes que no le gusta el ttulo de Emrito- le obsesiona amasar un patrimonio suficiente para garantizar el bienestar de sus hijas y de sus nietos. Los aos en el extranjero y la incertidumbre de su futuro marcaron una necesidad que permanece dcadas despus. Por eso, la condicin que ayer hizo pblica Zarzuela para que residiera en Espaa convierte casi en imposible su vuelta.
Para salvaguardar su imagen de posibles crticas y especulaciones, y la de la Corona como institucin, debera recuperar la residencia fiscal en Espaa, explican a este diario las fuentes consultadas. La aclaracin se produce 12 horas despus de que el jueves por la tarde las mismas fuentes dejaran claro que la decisin de volver a Espaa depende exclusivamente de l. Ayer matizaron que para el regreso lo ms conveniente sera que recupere la residencia fiscal en el pas.
Don Juan Carlos lamenta en sus memorias que es el nico espaol sin pensin ni un sueldo por los 38 aos prestados de servicio pblico. El monarca no percibe ningn euro pblico desde que en marzo de 2020 su hijo le retirara la asignacin. Unos meses despus, Don Juan Carlos se march a Abu Dabi y comenz a pensar cmo vehicular sus ingresos. Lo primero fue levantar una suerte de fundacin, llamada Sumer (acrnimo de Su Majestad El Rey), en la que poder depositar ese dinero. El primer ingreso fue de 200.000 euros y, aunque sus cuentas descansan en la Abu Dabi Global Market, no es fcil acceder a ellas en una bsqueda rpida en internet.
Es ah donde, en principio, habra depositado tambin el dinero de sus memorias- Reconciliacin, editadas por Planeta- y lo percibido por vender los derechos para llevar esos recuerdos a un documental. Como no tengo dinero, necesito monetizar mi legado, explic a los pocos de su entorno que, en lugar de aplaudir la idea, le preguntaron por el motivo de escribir ese libro. La monetizacin habra ascendido a unos pocos millones de euros, menos de cinco, segn las fuentes consultadas.
Juan Carlos I quiere pasar temporadas en Espaa, pero no ser residente fiscal, porque entonces tendra que presentar una declaracin de la renta cada ao. Cuando rellenas el Modelo 100, tambin debes dar cuenta de lo que tienes fuera de Espaa, por ms ventajas fiscales que haya en otro pas, explica a este diario un fiscalista consultado. T pagas por tu patrimonio mundial en el lugar en el que eres residente fiscal, incide otro, por eso hay pases como Abu Dabi, donde es un ‘chollo’ y otros como Espaa, donde no.
Como residente fiscal en el emirato, Juan Carlos I est sometido a un rgimen muy atractivo, con un 0% de impuesto sobre la renta personal y la mayora de los ingresos, complementado con un IVA del 5% y un Impuesto de Sociedades del 9% para beneficios superiores a 80.784,79 euros. El pas destaca adems por la ausencia de impuestos sobre dividendos y plusvalas para personas fsicas.
Una ventaja a la que Don Juan Carlos renunciara si vuelve a tributar en Espaa. Algo que, segn quienes le visitan en Abu Dabi, no parece convencerle. Al Emrito le gustara un trato especial por los servicios prestados en los ltimos 38 aos. Aunque est muy contento por el impacto que ha tenido sobre su imagen la desclasificacin de los archivos del 23-F, instalarse en Madrid no parece una opcin bajo la condicin de Zarzuela.
Fue el lder de la oposicin, Alberto Nez Feijo, quien el jueves puso sobre la mesa la posibilidad de una vuelta. La desclasificacin de los documentos del 23-F debe reconciliar a los espaoles con quien par el golpe de Estado. Creo que sera deseable que el Rey emrito regresara a Espaa, escribi en sus redes sociales.
Posteriormente, el ministro de la Presidencia, Flix Bolaos, matiz que a Don Juan Carlos nunca le ha impedido regresar, y nunca le ha denegado la entrada a Espaa. Esa tarde Zarzuela record que dependa exclusivamente de l la vuelta. Y ayer puso la nica lnea roja: Ser residente fiscal en Espaa. Ahora, la decisin est en la isla de Nurai, donde Juan CarlosI se debate sobre su futuro.


