Cuando Perote intent limpiar el Cesid del 23-F y el ‘Informe Judenes’ lo impidi
Es uno de los captulos ms controvertidos del 23-F: particip el servicio secreto espaol, funcin entonces atribuida al Centro Superior de Informacin de la Defensa (Cesid), en el golpe de Estado? Parece evidenciarse que s, y tambin algo no menos importante: que dicha participacin se trat de ocultar, lo cual se consigui hasta ayer, con la desclasificacin de documentos oficiales sobre la asonada.
A un lado, entre lo desvelado, un somero informe del propio Cesid, de apenas cuatro pginas y sin firma, asegura, tras realizar una auditora sumaria, que seis personas de la AOME (Agrupacin Operativa de Misiones Especiales), rgano del centro, participaron en el golpe o conocan los hechos antes del [da] 23.
Entre esas seis personas hay dos que hasta ahora ya haban protagonizado ros de tinta en torno a todas las cbalas del putsch. Uno es el teniente coronel Jos Luis Cortina, jefe de la propia AOME, procesado en el juicio por los hechos y absuelto, por presunta ausencia de prueba. El otro, el capitn Vicente Gmez Iglesias, s fue condenado, convirtindose en el nico cado del Cesid.
Pero tambin hay otras cuatro que eran hasta ahora actores muy secundarios en la trama, y a las que ese documento apunta muy directamente: se trata del capitn Garca Almenta, los cabos Rafael Monge y Moya Gmez, y el sargento Sales Maroto. Se cree que ese informe inculpatorio fue elaborado en su momento por el agente Juan Alberto Perote, mano derecha del posterior director del Cesid, Emilio Alonso Manglano, que se le encarg, segn fuentes conocedoras de los servicios de inteligencia. En l se atribuye a estos agentes un papel muy activo en los hechos, incluso con misiones de control en la zona de Las Cortes, facilitadoras del golpe.
Al otro lado, entre lo desclasificado ahora se encuentra tambin la otra cara de la moneda: la herramienta que precisamente contribuy a exculpar al Cesid de cualquier contribucin al golpe en esos turbulentos aos de la post Transicin: el llamado Informe Judenes, apellidado como su autor, el teniente coronel Juan Judenes.
ste recibi el encargo de investigar los hechos con carcter no judicial por parte del director interino de la casa, Narciso Carreras, y despus de tomar declaracin a los implicados en apenas 11 das evacu un informe exculpatorio, aun registrando grandes incongruencias en sus relatos, de forma que, leda 45 aos despus, causa pasmo.
No puede deducirse con certeza ninguna participacin de personal de la unidad en la preparacin o ejecucin del fallido golpe del 23 de febrero, dice Judenes, dejando a tensiones internas las acusaciones de unos mandos contra otros en el seno de la AOME, y colgndole a esas circunstancias las teoras que apuntaban en direccin contraria a sus conclusiones.
El Informe Judenes incluso exonera al capitn Vicente Gmez Iglesias, despus condenado en el procedimiento judicial. Una copia de ese informe fue hallada muchos aos despus, a finales de los aos 90, por el juez Garzn, cuando Perote fue encarcelado por llevarse documentos sobre aos de investigaciones ilegales del Cesid (los clebres Papeles de Perote). Ahora, al fin, el documento ve la luz al completo, pero tambin se evidencia que fue un enjuague, al desclasificarse junto al otro informe que apunta a la ms que probable participacin de espas del Cesid.
De izquierda a derecha, Emilio Alonso Manglano, Jos Luis Cortina y Juan Alberto Perote, todos ellos miembros del Cesid.El Mundo
Ms madera, en todo caso, para el eterno debate en torno al papel del Cesid el 23-F. Apoy el golpe, o en realidad lo vigil, o incluso lo alent y dej hacer a los conjurados en espera de que se estrellaran (la teora del golpe blando condenado al fracaso)?
Perote lleg a asegurar hace ahora 25 aos que en realidad Cortina fue quien subordin a Tejero a los designios de Armada y Milans del Bosch, y que incluso cre una divisin, llamada SEA (Seccin Especial de Agentes), para ayudar a Tejero a sublevarse. El agente dej dicho tambin que a los elementos de aquel grupo se les conoca dentro de la casa como los siniestros, y que en realidad operaban por orden de Javier Caldern, hombre fuerte del Cesid.
Estos agentes, supuestamente los cuatro hacia los que ahora se vuelve el foco de la Historia con la desclasificacin, fueron acusados en su momento por dos de sus compaeros, Camacho y Parra, que igualmente declararon en ese sentido ante Judenes. Quien zanj, sin empacho, sobre el papel: Si bien algn detalle concreto puede ser opinable, no deben perderse de vista las circunstancias en que se produjeron [las actividades de los agentes].
Sin embargo, segn el otro informe ahora conocido, el capitn Garca Almenta, el sargento Miguel Sales y el cabo Monge Segura conocan los hechos concretos antes de que ocurrieran. Cortina, se consigna, lleg a reunirse en das previos al 23-F con el nuncio del Vaticano y con el embajador de EEUU, Mr. Toduman.
El capitn Garca Almenta dispuso de los medios, emisores, receptores y vehculos y los distribuy al sargento Miguel Sales, al cabo Rafael Monge y al cabo Jos Moya Gmez para el apoyo de la columna que se dirigi a las Cortes, se relata. El capitn Gmez Iglesias se mantuvo en contacto con el capitn Garca Almenta y dirigi al cabo Rafael Monge en la marcha hacia el Congreso. Incluso el sargento Sales Maroto y el cabo Moya Gmez realizaron misiones de control en la zona del Congreso, en favor de los golpistas. Una vez fracasado el golpe, explica el documento, en la Unidad se dio orden de activar la Operacin Mster, se corrigieron fechas, con lo que se justificaban los movimientos de la Unidad. Haba que maquillar.
Quin activ esa Operacin Mster, segn el informe del propio Cesid? El comandante Cortina, reunido con Almenta, Sales y Monge. Despus se advierten contradicciones en las declaraciones de todos ellos. En solidaridad con la investigacin que puso en el foco a estos agentes del servicio secreto espaol, cuatro agentes causaron baja. Ninguno de esos mandos fue siquiera procesado.
El propio Judenes recoge en su informe que Gmez Iglesias se quita de enmedio ese da alegando sufrir un clico nefrtico, pero luego opera desde la Plaza de Las Cortes, y que Almenta ordena entregar a Moya, Monge y Sales tres coches con placas falsas y una frecuencia de radio diferente a la del grupo, en orden a realizar una misin.
De una forma u otra, segn todos los datos e indicios, el Cesid particip y estuvo informado. Lo dijo durante aos Armada, que estuvo siempre en contacto con Cortina, para liarlo an ms: El golpe fracas por culpa del Cesid. Ahora bien, alentndolo hacia el fracaso, infiltrndolo o apoyndolo?


