El giro del PP logra en 24 horas “conversaciones fluidas y continuas” con Vox
En 2023 dijeron que queran entrar en los gobiernos. En 2024 se salieron. En 2025 dijeron que no queran entrar en el de la Comunidad Valenciana, y que no volveran a entrar en ninguno. En 2026 han dicho que s a entrar en el de Extremadura, pero ahora parece que ya no quieren. Es importante clarificar qu quiere Vox, porque el PP necesita certezas de estabilidad. En el equipo de Alberto Nez Feijo encuadran su nuevo documento marco para las negociaciones con Vox en una estrategia mayor para reconducir las relaciones y, sobre todo, para dejar claros los lmites del nuevo terreno de juego. Los populares estn dispuestos a pisar terreno contrario, pero sin contradecir sus principios.
Feijo ha puesto a su mano derecha, Miguel Tellado, al frente de las negociaciones con Vox. Y eso ya ha comenzado a dar frutos, segn ha sabido EL MUNDO. Ya ha habido ms llamadas. Las conversaciones son fluidas, son continuas y el objetivo es que esto se pueda solucionar cuanto antes, explican las fuentes.
De hecho, segn ha sabido este diario, el presidente de Aragn, Jorge Azcn, se reuni ayer en Madrid con Tellado. Y este se ver con Vox en Extremadura esta misma semana, junto a Mara Guardiola. Esa reunin servir para calibrar las opciones de la primera sesin de investidura en Mrida, el 3 de marzo.
Es decir: a pesar de que Abascal recibi ayer con cajas destempladas el documento del PP, el deshielo es real, y se ha producido en menos de 24 horas. El catalizador fue la conversacin telefnica entre los dos lderes, el domingo por la tarde. La mano tendida del PP est aqu, y, escuchado Santiago Abascal, Vox tambin tiene voluntad para llegar a acuerdos, asegur ayer Tellado.
Un contacto que se fragu la semana pasada en el equipo ms cerrado del presidente del PP. Una vez que ya haban perfilado el giro estratgico que queran dar, y que ya estaba decidido de antemano, se pas a la segunda fase del plan: retomar el contacto con Abascal. Y despus de eso, alinear a los barones populares. Todos los concernidos estn de acuerdo.
El documento marco contiene medidas duras contra la inmigracin, contra los subsidios o contra el presunto adoctrinamiento en las aulas, y estos son sintagmas ideolgicos que entran con facilidad en el electorado del PP en Castilla y Len o en Aragn. Como en Madrid. Pero no tanto en Galicia o en Andaluca.
Hay un claro endurecimiento del discurso. Sobre todo, si se compara al Feijo de la Xunta, hace cuatro aos, con lo que dice ahora. Feijo no ha cambiado. Lo que ocurre es que la poltica nacional te lleva a temas que la poltica autonmica no te lleva, rebajan en su equipo.
Feijo ha asimilado el mandato de las urnas en Extremadura y Aragn, con una tendencia a la que se sumar con toda probabilidad Castilla y Len. El lder del PP sabe que toca entenderse con Vox y que, de hecho, esa es la mejor manera de lograr que la formacin de Santiago Abascal deje de depredar a los populares. Quiere tomar el control de las negociaciones para que el marco cambie de PP contra Vox, a PP y Vox contra Snchez.
As desactiva el discurso de Vox contra el bipartidismo, asegura los gobiernos regionales y saca de la agenda a Vox como antisistema, explica uno de sus ms estrechos colaboradores. La estrategia es clara: que, desde ahora, Feijo participe del caudal poltico de las CCAA, pero no como mero receptor, sino como el lder de una orquesta a su servicio. Se acabaron las manos libres para los barones. Al menos, para los que dependan mucho de Vox. Es importante el matiz de cantidad.
Sea como fuere, lo cierto es que ahora los relojes de los negociadores ya estn de nuevo sincronizados. La clave es no mantener la provisionalidad en las CCAA, con la vista puesta fundamentalmente en Guardiola, que se estaba chocando contra el muro de la indiferencia de un Vox que apenas le haba concedido a su equipo tres reuniones de 20 minutos. Ella es el clavo del abanico de toda la operacin. Aragn esperar.
As lo explica otro de los principales dirigentes del PP: Vamos a salvar a Guardiola. Estamos fuertes, pero es verdad que no podamos entrar en el juego de un PP bueno y otro malo. Si Vox quiere acuerdos, acordamos. Si Vox quiere joder la alternativa, que lo explique. Snchez lo agradecera. Eso s, el verbo negociar hay que conjugarlo bien. Por qu? Porque por cada metro de terreno que cede el PP, Abascal reclama otros dos.
En ese sentido, para Gnova la clave es obtener un compromiso de Vox para apoyar los presupuestos autonmicos y que la estabilidad no pueda devenir en una espiral subastera como las que sufre Snchez.
Lo que reclama el documento marco de Feijo es que Vox firme que apoyar los cuatro presupuestos de la legislatura, consensuados entre ambas formaciones en funcin de su peso en votos, claro. Pero la direccin de Bamb no lo ve. Nosotros no podemos ofrecer un sanchismo de derechas, tenemos que ofrecer otra cosa. Necesitamos garantas. A la poltica espaola le falta serenidad, insisten.
Abascal dijo ayer que no se puede tratar a Vox como salvajes, reclamndoles cosas bsicas como el cumplimiento de la ley. Y despach el documento del PP con displicencia: Pretender domar a Vox es algo que yo creo que no es correcto y es empezar con mal pie. No nos consta el rechazo de Vox a ninguno de los puntos ah recogidos. A ninguno, contestan en Gnova. Que diga qu no le gusta, retan, antes de recordar que no es un texto del PP para Vox. Es del PP para el PP. Y ser una gua para nuestras conversaciones.
La portavoz del PP Ester Muoz le pidi a Abascal que no se crea esas etiquetas que le pone la izquierda porque nadie lo trata como un salvaje por el mero hecho de entregar un documento con propuestas.
En Gnova hay buenas sensaciones. Creen que quiz no se note an, pero la derecha espaola ha cambiado y Moncloa est ms cerca, tras este giro de guion. Lo solemniza as un asesor de Feijo: Apunta el 23 de febrero de 2026: fue el da que Feijo gan las elecciones generales.

