Las tres razones de la jueza para culpar a Mazn de las muertes de la dana: “Las cinco horas en un restaurante probaran su grosera negligencia”


Actualizado

La jueza de Catarroja que investiga la gestin de la dana llevaba meses acechando a Carlos Mazn, hasta que este martes dio finalmente el paso de pedir su imputacin al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana por los delitos de homicidio y lesiones imprudentes. El ex presidente de la Generalitat, que dimiti asediado por la presin poltica y social tras el funeral de Estado por las vctimas de la dana, mantuvo sin embargo su acta de diputado. Su aforamiento es el que le ha permitido hasta ahora permanecer al margen de la instruccin judicial, cuyo foco quiso esquivar cuando reconoci pblicamente que lleg tarde a la reunin de la emergencia.

Su nombre, sin embargo, ha sobrevolado toda la instruccin. La decisin de la Audiencia de Valencia de citar como testigo a la periodista Maribel Vilaplana, con la que comi en el Ventorro, abri la puerta a la citacin como testigos de todo el entorno ms prximo al ex presidente. Y a Mazn le atribuye ahora la jueza la responsabilidad de las 230 muertes el 29 de octubre de 2024 por su grosera negligencia: Su permanencia, absolutamente pasiva, durante cerca de cinco horas en el reservado de un restaurante probaran una presunta grosera negligencia con una grave resultado mortal.

As lo seala Nuria Ruiz Tobarra en la exposicin razonada que ha elevado al TSJ. En el escrito, de 109 pginas, la magistrada se refiere a la responsabilidad penal y compartida entre Mazn y los otros dos investigados en la causa: la ex consejera de Interior Salom Pradas y su ex nmero dos Emilio Argeso.

Segn la jueza, tres son los motivos que justifican que se investigue al ex presidente, al que culpa de la descoordinacin en la gestin de la emergencia y de la lentitud en la toma de decisiones. Por qu? Porque Mazn pas buena parte de la tarde -en las horas ms crticas de la dana- en el Ventorro. Y, a juicio de la jueza, Pradas tena el mando nico de la emergencia, pero Mazn asuma la direccin de facto.

As, el primer elemento de negligencia que atribuye al ex presidente es la minimizacin pblica e ilgica de la gravedad de la emergencia. Y el segundo, la situacin de ajenidad que le llev a permanecer en el Ventorro durante horas. Desde el punto de vista de la Presidencia de la Generalitat, de facto la emergencia se detuvo en el mismo momento en que se entr en el reservado en el restaurante, critica la jueza, para quien el Ventorro no es ni la sede de un despacho oficial ni un lugar de gestin de una emergencia.

En tercer lugar, apunta a la pasividad de Mazn, que incluso respondi a Pradas con un cojonudo cuando la entonces consejera le informa sobre las medidas que se haban tomado tras la declaracin de la alerta en el barranco del Poyo.

Ahora bien, la jueza seala incluso la eventual participacin de Mazn en el envo del ES-Alert, una cuestin clave sobre la que ha pivotado toda la instruccin y de cuyo retraso se desvincul el ex presidente. Pero, segn la magistrada, no pueden obviarse las rdenes que dio su entonces jefe de gabinete a la consejera Pradas.

Salo, de confinar nada, le escribi a Pradas por WhatsAppJos Manuel Cuenca minutos antes del ES-Alert. El hoy asesor de Mazn en su oficina de ex presidente neg ser el intermediario del presidente, algo que la jueza no se cree: La posibilidad de que el president fuera ajeno a las rdenes expresadas por su jefe de gabinete resulta ilgico. Pero esa hiptesis, absolutamente improbable, nos sita igualmente en un escenario de absoluto descontrol, sentencia la jueza.





Source link