Los empleados de Quirón en la sanidad de Ayuso llevan sus protestas a la Fundación Jiménez Díaz y amenazan con una huelga | Noticias de Madrid


La campaña de protestas laborales que Comisiones Obreras inició hace tres meses en los hospitales controlados por Quirónsalud dentro de la sanidad madrileña ha llegado este martes al centro emblema del grupo, la Fundación Jiménez Díaz. Alrededor de unas 100 personas se han concentrado al mediodía a las puertas de este gran hospital privado que simboliza también el modelo de cooperación público-privado madrileño, ahora en cuestión por el Gobierno de Pedro Sánchez. El sindicato asegura que el diálogo está roto y que planea una huelga “inédita” durante los años de control de Quirón el martes 21 y el jueves 23 de abril.

Los trabajadores se han concentrado en el lado del hospital de la glorieta de Cristo Rey donde al mediodía han llamado la atención con silbatos, bocinas y humo rojo. CC OO cree que Quirón está lucrándose a costa de la plantilla. La batalla política de la izquierda contra la presidenta Isabel Díaz Ayuso ha alentado sus reclamaciones. A la protesta han acudido la portavoz autonómica de Más Madrid, Manuela Bergerot, la diputada de ese partido Marta Carmona y la diputada socialista Sara Bonmatí.

Un líder de CC OO clamaba al megáfono contra la compañía. “Llevamos años reivindicando mejoras en este centro de excelencia que ha ganado sus reconocimientos gracias a los trabajadores. ¿Y qué hace la empresa? Mirar para otro lado y todo para la buchaca”, gritaba este representante del sindicato, Samuel Mosquera. Sus compañeros le jaleaban: “Ayuso escucha, rómpete la hucha”.

La vida del hospital continuaba inalterada. Una mujer con bata blanca y brazalete de voluntaria dirigía en la entrada el intenso tráfico de pacientes. A pocos metros, la compañía exhibe una pantalla de casi tres metros en la que presume de premios al hospital y a sus médicos.

La protesta empaña las noticias sobre estudios que encumbran año tras año a este hospital como el mejor de España y que son difundidas con orgullo por la presidenta Isabel Díaz Ayuso. Pero según CC OO, bajo ese aura de “excelencia” se oculta un “maltrato” a los trabajadores de este hospital, conocidos como conchitos porque este centro históricamente era apodado La Concha.

La campaña de movilizaciones comenzó a finales de noviembre y ha llevado las concentraciones a los tres hospitales de la Comunidad de Madrid que gestiona Quirón (Villalba, Rey Juan Carlos de Móstoles y Valdemoro). Esta cuarta protesta se da en la Fundación, un centro mucho mayor y que reporta a Quirón muchos más ingresos.

La empresa factura anualmente a la Comunidad en torno a 1.000 millones de euros a cambio de dar servicio a la ciudadanía en esos cuatro hospitales. Los críticos han denunciado desde hace años que el sistema es opaco y oneroso para las arcas públicas, pero el foco se ha vuelto más intenso en los últimos dos años, al calor de la investigación judicial a la pareja de Ayuso, Alberto González Amador, dueño de una consultora que trabaja para Quirón. La izquierda madrileña ha bautizado a Ayuso como la “Quironesa” y el presidente Sánchez se ha sumado a esa campaña al atacar recientemente en el Congreso al PP: “Han convertido Madrid en un casino donde Quirón siempre gana”.

El conflicto político escaló este mes con la aprobación por el Consejo de Ministros del anteproyecto de ley para limitar las privatizaciones. La ministra de Sanidad, Mónica García, ha dicho que la ley busca acabar con “el chiringuito” de Quirón en Madrid. Sin embargo, la norma tiene límites. No tiene carácter retroactivo, así que no tumbaría las colaboraciones privadas ya existentes, y no es un veto tajante a estas fórmulas, sino que busca que sean un último recurso. Además, la debilidad parlamentaria del Gobierno hace improbable que la ley salga adelante.

Ayuso ha respondido que el Gobierno de Sánchez quiere acabar con la sanidad madrileña. Desde hace tiempo se ha rendido en elogios al grupo Quirónsalud, del que ha dicho que “pertenece al mejor grupo sanitario de Europa”, en referencia a la matriz alemana Fresenius, y que “parte de los mejores hospitales de España pertenecen a este grupo”.

CC OO es mayoritario en los tres hospitales concesionados y el segundo con más representación en Quirón. Sus movilizaciones no son secundadas por el resto de sindicatos. De hecho, en diciembre el sindicato se quedó solo durante un choque con el gerente de la Fundación, Javier Arcos, quien les acusó delante del resto de representantes de haber fomentado “un clima de violencia” que había alentado sabotajes. Los miembros de CC OO se levantaron indignados, pero los otros sindicatos no apreciaron coacciones.

Fuentes de CC OO informan de que la empresa ha tratado en las últimas semanas de aplacar los ánimos con mejoras puntuales pero insuficientes que decide de forma unilateral. Este mismo martes los responsables de los departamentos de la Fundación anunciaron a sus empleados un aumento en el pago de las horas extra. La empresa no ha respondido a EL PAÍS sobre este asunto.

Mosquera dice que el siguiente paso son las huelgas. Ya hay convocadas dos asambleas para votar esta medida, el 18 de marzo en Villalba y el 23 de marzo en el Rey Juan Carlos de Móstoles. Quieren que se sumen los otros dos hospitales, Valdemoro y la Fundación. Los paros se celebrarían el martes 21 y el jueves 23 de abril.

¿Tiene algo que contar? Escriba al autor a fpeinado@elpais.es



Source link