Vox escenifica su ruptura interna en el Ayuntamiento de Madrid y sus concejales anuncian que votarán por separado | Noticias de Madrid



El divorcio del Grupo Municipal Vox en el Ayuntamiento de Madrid entre el portavoz del partido, Javier Ortega Smith, y el Comité Ejecutivo Nacional ya es irreversible. Arantxa Cabello, escogida como su sustituta el pasado jueves, ha anunciado que la Secretaría General del Pleno del Consistorio le ha permitido al partido de extrema derecha anunciar su voto de forma individual. Así, el presidente preguntará ahora a Ortega Smith su posición de voto y la de los dos concejales que apoyan su continuidad —Carla Toscano e Ignacio Ansaldo—, y a Cabello y Fernando Martínez por separado: “Nosotros hemos pedido algo que también asiste a los concejales, que es la votación individual, porque los concejales están elegidos por los ciudadanos, independientemente de que estén bajo el paraguas de un partido político. Tenemos derecho a votar por separado. Y nosotros ayer [por este lunes] pedimos a la Secretaría del Pleno que nos concedieran ese derecho y nos lo han concedido”.

Antes de que comenzase la asamblea de este martes, Ortega Smith ha atendido a la prensa para poner en valor su trabajo al frente del grupo municipal y ha cargado contra la Ejecutiva nacional de su partido, que dirige Santiago Abascal. “Algunos tendrán que explicar por qué han querido poner a Vox en la tesitura del enfrentamiento y la división”, ha espetado tras acusar al líder de la formación, aunque sin mencionarlo directamente, de “entorpecer” la labor de su grupo.

Abascal ha advertido a Ortega Smith de que él y el equipo que ha nombrado son quienes toman las decisiones. Asegura no tener “ninguna mala conciencia con ello”. Además, le ha recordado al portavoz del partido que ha sido él quien ha ganado desde 2014 todas las elecciones a presidente de la formación política. Así lo ha afirmado durante una entrevista en el programa Espejo Público de Antena 3, en la que no ha querido entrar en el fondo del asunto. “Todos los afiliados tienen que cumplir las normas internas y respetar nuestros estatutos”, ha recalcado tras señalar que la desobediencia a la dirección nacional “no es una rebelión, es otra cosa”, que no ha especificado, pero que ha indicado que no tiene importancia.

La guerra interna que atormenta a Vox es fruto de la gestión del dinero del partido, según la concejala y portavoz de Más Madrid en el Ayuntamiento, Rita Maestre: “Al final, el gran reemplazo del que hablaban desde la extrema derecha no es nada más que el de todos los fundadores y miembros más antiguos del partido por la cúpula de amiguetes en torno al gran líder, Santiago Abascal. ¿Y para qué? Pues para gestionar la pasta, porque desde luego democracia no va a traer a su partido”.

La actual situación de Vox es el último capítulo de la lucha fratricida que divide al partido desde noviembre, cuando la Ejecutiva de la formación política defenestró a Ortega Smith como portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados. El que fue en su día uno de los promotores del partido, con sede en la calle Bambú, no está dispuesto a soltar la portavocía municipal y así lo ha defendido desde que la formación que ayudó a fundar exigiera su marcha. En solitario y con el carné de afiliado en la mano, ha asegurado que solo dejará su puesto si el resto de concejales de Vox en el Ayuntamiento ―son cinco en total, él incluido― así lo decide. La elección del portavoz compete al grupo municipal, por lo que el relevo del exsecretario general está en manos de sus compañeros.

La Secretaría General del Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha desestimado este martes la pretensión de Vox de sustituirlo, por lo que este vuelve a ejercer dicha función en la asamblea que celebra el consistorio. Así consta en un escrito firmado por el secretario general del pleno, Federico López de la Riva. Da respuesta a los textos remitidos al consistorio por parte del secretario general de Vox, Ignacio Garriga, y resuelve “mantener inalterada la estructura y el número de miembros del Grupo Municipal Vox en el Ayuntamiento de Madrid”.

Con esta redacción, la formación política se conserva intacta, al menos hasta que el partido culmine el proceso interno para tratar de expulsar de la militancia a Carla Toscano, Ignacio Ansaldo y Ortega Smith, e informe de ello a la Presidencia del Pleno para que los tres puedan pasar al bloque de no adscritos. El escrito de la Secretaría General del Pleno del Ayuntamiento es claro: “La expulsión ha de revestir carácter definitivo para atribuir al concejal la condición de no adscrito en el seno de la corporación local, en aras de no vulnerar su derecho a la participación política y habida cuenta de la merma de derechos económicos y políticos que comporta dicha conversión”.

Por ello, concluye que la adopción de una medida cautelar o provisional de carácter interno por parte de un partido político, que afecta en el presente caso a tres concejales de VOX, carece de efectos sobre la composición de los grupos municipales, dado que todavía la medida no tiene un carácter definitivo. La suspensión del cargo no se contempla durante la tramitación del expendiente en la normativa aplicable.

“No resulta jurídicamente admisible equiparar una suspensión cautelar con una expulsión definitiva, por lo que no concurre causa legal que justifique su pase a la condición de miembros no adscritos. Lo contrario supondría una vulneración del derecho de participación política reconocido en el artículo 23 de la Constitución Española”, cierra el texto.

La fractura entre los cinco concejales de la formación en el Ayuntamiento de la capital es absoluta. Ortega Smith mantiene el respaldo expreso de Toscano y Ansaldo. Por su parte, los otros dos ediles de Vox, afines a Abascal, carecen de capacidad suficiente para materializar la destitución. Pero una semana después de que Arantxa Cabello recibiese la orden de asumir la portavocía en Cibeles, ella calcula 30 días para asumir el encargo.

La concejala ha explicado el procedimiento interno de su partido ante los medios: “Primero hay 10 días para hacer alegaciones, luego hay dos recursos, uno de reposición y otro de alzada, con unos plazos, creo recordar, de 5 y 10 días. Entonces, aproximadamente un mes”. Entiende que cuando todo se resuelva y haya una resolución definitiva, “los que no han acatado la orden del Comité Ejecutivo Nacional tendrán que pasar a no adscritos”.

Política migratoria

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha preguntado irónicamente a Ortega Smith si él puede hablar de empadronamientos ilegales dada su situación en el partido en el que milita, con un expediente de suspensión abierto. Esa ha sido la contestación del regidor municipal a la pregunta realizada por su oponente en el Pleno de Cibeles sobre los supuestos padrones ilícitos en la ciudad, de los que ha responsabilizado al “negocio de las mafias del tráfico de las personas”.

Almeida ha afeado a Ortega Smith su “superioridad moral”, que cree que comparte con la izquierda, al considerar que dicen una cosa y hacen la contraria. El regidor ha acusado al portavoz de Vox de formalizar un “empadronamiento fake en San Cugat del Vallés para poder votar allí en las elecciones generales, siendo, por cierto, candidato al Ayuntamiento de Madrid porque un mes después se presentó como cabeza de lista del grupo municipal Vox”. El alcalde le ha invitado a elevar el debate al Congreso de los Diputados en su condición de diputado nacional al tratarse de una cuestión de política migratoria.



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