Rufin tiene miedo: la izquierda habla como Vox
Carmen, una seora muy ilusionada, se abra paso por las filas de pblico y periodistas. Llevaba la antorcha de un ramo de flores. Bajaba la escaleras de la Galileo Galilei, la mtica sala de Madrid elegida por Gabriel Rufin y Emilio Delgado para ser entrevistados -intervenidos- por Sarah Santaolalla. Los tres haban quedado para performar la resurreccin de la izquierda que ya haba hecho resucitar a la izquierda. Performar y la izquierda son conceptos indisolubles en la ltima dcada, ms o menos. Cualquier accin es vendida como un evento, pero ya no se considera evento atender las cuestiones materiales, por lo que cada cierto tiempo se hace necesario parir otra refundacin. Ahora le toca a Gabriel Rufin, el San Pablo del independentismo, el mejor eslogan que tiene el Ayuso way of life. La ciudad es un centro de rehabilitacin.
Ajena a estas disquisiciones, como venida del plat de Juan y medio, Carmen quera dejar el ramo en los altares de Sarah Santaolalla, la VOE, o sea, la Vctima Oficial del Estado. De parte de todas las mujeres de Madrid, deca. As fue acogida cuando sali del camerino, seguida de Rufin. Los dos supuraban mesianismo, Rufin aplauda a cmara lenta, como un extra de 8 Millas. Le faltaba morderse el labio.
Haba ambiente de viaje de fin de curso, por la expectacin bajaban los 500 congregados, vibraba la posibilidad de hacer una baraja nueva de elegidos a los que colocar -el tuitero Alan Barroso ocup su puesto en el corral VIP junto a la sindicalista Afra Blanco y el tatuado Antonio Maestre a quienes se uni Ramoncn-. Hubo vahdos las dos veces que Rufin avis de la posibilidad de que Abascal sea ministro del Interior y tmidos aplausos cuando Emilio Delgado, el ms cabal, reivindic a la gente del campo.
Era la izquierda hablando como Vox. La misma izquierda que ha impulsado la sectorializacin identitaria se haca la sorprendida por la expansin de la derecha. Otra vez llegan tarde a los asuntos crticos. En esta esquizofrenia quienes pegaron primero fueron los que hacan el diagnstico en un garito: el nico millonario que ha financiado el ascenso de Vox es Pablo Iglesias. Tocaron techo cuando el independentista Rufin critic el ombliguismo.
Todos los mensajes hacan vud a Pablo Iglesias, el mejor de esta generacin. Rufin le dio la puntilla. Santaolalla solo poda lanzar eslganes contra El Hormiguero. El fantasma de Carlos H. Quero, el diputado de Vox, habitaba en el escenario. Contraprogramar la Espaa que madruga con una familia, una casa podra tener sentido si en la izquierda quedaran familias y no individuos atomizados, bots o gatos castrados. Rufin lo resumi muy al principio. Ciencia, mtodo y orden. Pues suena bastante facha.


