Dimite el jefe de la Polica Nacional tras denunciarle una agente por agresin sexual
El director adjunto operativo (DAO) de la Polica Nacional, el comisario principal Jos ngel Gonzlez, ha dimitido esta tarde despus de que trascendiera la citacin por parte de un juez en un caso de agresin sexual a una agente. Gonzlez era el mximo mando uniformado del Cuerpo y el hombre de confianza del ministro Fernando Grande-Marlaska, quien utiliz el Real Decreto de ayudas por la DANA para blindar la permanencia del DAO en el cargo y evitar as su jubilacin, que estaba prxima.
El Juzgado de Violencia sobre la Mujer Nmero 8 de Madrid le ha citado a declarar despus de que una polica haya presentado una querella en su contra por un presunto delito de agresin sexual. En un auto, al que ha tenido acceso EL MUNDO, el magistrado acuerda interrogar a Gonzlez “en calidad de querellado”. Adems, seala la declaracin de la supuesta vctima para el prximo 17 de marzo a las 10.30 horas. La polica asegura en la querella, consultada por este peridico, que el mximo mando de la Polica la oblig a masturbarle mientras le tocaba sus partes ntimas. Sucedi, indica el escrito, en abril de 2025 en un piso despus de que Gonzlez la obligara a abandonar su puesto de trabajo en la Comisara de Coslada para encontrarse con l “aprovechando su situacin de superioridad” en el Cuerpo.
El juez apunta que los hechos que resultan de la querella “hacen presumir la posible existencia de delitos de agresiones sexuales cuya instruccin corresponde a este rgano judicial, y practicar aqullas esenciales encaminadas a efectuar tal determinacin y, en su caso, el procedimiento aplicable”.
La denunciante mantuvo en el pasado, recoge el escrito, “una relacin de afectividad” con el DAO que “estuvo caracterizada desde su inicio por una asimetra de poder institucional manifiesta” dada la posicin de Gonzlez en el Cuerpo. La relacin, prosigue, “finaliz por decisin unilateral” de la vctima, una “circunstancia” que Gonzlez “no acept”, iniciando “a partir de entonces una conducta obsesiva de acoso y contacto no deseado que culmin con los gravsimos hechos” denunciados.
En la querella, el abogado de la vctima apunta a la supuesta comisin de delitos de agresin sexual, coacciones, lesiones psquicas y malversaciones de caudales pblicos con la agravante de abuso de superioridad.
“Esta situacin de subordinacin institucional fue sistemticamente instrumentalizada por el querellado para generar y mantener una dinmica relacional de control, dominacin y sumisin psicolgica sobre la vctima, quien en mltiples ocasiones manifest su voluntad inequvoca de finalizar la relacin, vindose impedida para materializar efectivamente dicha decisin”, seala.
En concreto, esos hechos habran ocurrido el 23 de abril de 2025, cuando la mujer se encontraba prestando “servicio activo ordinario en la comisara de Coslada”. A partir del medioda, la agente habra recibido “mltiples llamadas telefnicas” de Gonzlez “requiriendo su presencia de forma inmediata y perentoria”.
“Ante la negativa inicial y reiterada de la vctima, quien aleg razones laborales obvias, el querellado, haciendo uso explcito de su autoridad institucional, le inst e instruy para que abandonara su puesto de trabajo utilizando un vehculo policial camuflado de la comisara de Coslada, con la finalidad de reunirse con l con carcter urgente”, recoge el escrito.
La vctima se habra trasladado a un restaurante en el que el DAO estara comiendo con otro comisario. Despus de compartir un rato con ambos, Gonzlez y la mujer se trasladaron a un piso. Su superior le habra propuesto subir a la vivienda, pero ella manifest “su incomodidad y su deseo de marcharse”.
Una vez dentro de la casa, Jos ngel Gonzlez habra servido dos cervezas e iniciado “de forma inmediata un acercamiento fsico de naturaleza sexual hacia la vctima”. “Acercamiento que fue rechazado de forma verbal, expresa, rotunda y continuada por la vctima en todo momento”, aade la querella.
Pese a las negativas, el DAO habra comenzado entonces “una conducta agresiva de naturaleza sexual caracterizada por violencia fsica e intimidacin ambiental, aprovechndose de la situacin de aislamiento, superioridad fsica y autoridad institucional”.
La querella recoge numerosas presuntas tentativas de Gonzlez, que habra tocado a la mujer sin su consentimiento en sus partes ntimas. En un momento dado, y “tras conseguir zafarse del querellado y poder abandonar el domicilio, la vctima recogi el vehculo policial camuflado que haba utilizado para desplazarse hasta el lugar, se dirigi a la comisara de Coslada donde prestaba servicio, dej el vehculo, y se dirigi a su domicilio particular”.
Segn el escrito, el jefe de la Polica Nacional comenz tras aquel incidente una “campaa sistemtica, obsesiva e intensiva de acoso telefnico y manipulacin psicolgica sobre la vctima orientada a mantener el control sobre la vctima, minimizar la gravedad de su conducta delictiva, culpabilizar a la vctima de lo sucedido, impedir que interpusiera denuncia por los hechos” y “ofrecer compensaciones laborales como precio del silencio”.

