El hospital no vio que Acorn vena con un rin y vrtebras fusionadas, y paga 300.000 euros: «No saban cunto tiempo iba a vivir mi hijo»


El embarazo fue, cuenta siete aos despus Cristina, completamente normal. Ni alto riesgo ni nada.

Esos singulares meses en la vida de una madre en que el vuelo de una mosca desata el ms profundo de los temores para ella fueron un paseo, excepto porque tena que cuidar de mis dos hijas ya nacidas, que entonces tenan 9 y 5 aos.

En la gestacin slo se registr un contratiempo: En determinado momento me dijeron que el percentil [de tamao] estaba un poco alto. Por eso, si durante el embarazo te hacen tres ecos, a m me hicieron cuatro. Pero sin ms: me dijeron que todo estaba bien.

La cosa cambi tras el parto, tambin normal. La primera noche, Acorn haca un ruido raro al respirar. A la maana siguiente el pediatra confirma un soplo en el corazn, y se rasca la barbilla ante la primera radiografa al beb: Ha salido movida, hay que repetirla, dice Cristina que dijo el mdico.

Y yo pens, sigue: Por qu tienen que hacerle placas? Era raro, nunca haba odo que a un recin nacido se le hicieran radiografas.

La segunda radio lo destapa todo: Acorn ha venido al mundo con varias costillas cambiadas de lugar -en un lado faltan y en el otro sobran-, varias vrtebras fusionadas, otras crecidas en exceso -con unas aletas extraas-, y no est claro que su pequeo cuerpo de apenas 24 horas de vida incluya los dos riones.

Nada de lo cual haba sido visto en ninguna de las ecografas que durante el embarazo se les hicieron a madre e hijo. No vieron absolutamente nada. Nada.

Dentro de ese primer ao, en el que Cristina no dio pie con bola -estaba aterrada-, una pediatra tuvo el tacto y la inteligencia emocional de mejorar las cosas: Me dijo que disfrutara de mi hijo, porque con lo que tena no se saba cunto me iba a durar… Por suerte es una pediatra que ya no est en el centro de salud.

Explica Cristina que hasta dos aos despus de su nacimiento -repetimos, dos aos-, en el hospital, el central de Lanzarote (163.000 habitantes), llamado Doctor Jos Molina, no fueron capaces de certificar que, en efecto, el cro tena un solo rin.

Hoy Acorn, que va para los siete aos, parece a simple vista un chaval normal, pero tiene algunas limitaciones de movilidad -no puede levantar los brazos con normalidad, por ejemplo-, y exige fisioterapia y cuidados constantes.

No precisamente cercanos: Hacemos 70 kilmetros dos veces por semana para eso desde nuestra casa en Playa Blanca, y varias veces al ao tenemos que ir a Las Palmas.

El chaval no tiene, por suerte, grandes problemas de salud: El rin que tiene suple al que no, se ha hecho un poco ms grande y filtra ms… Pero es verdad que Acorn va a tener que estar de mdicos de por vida. Por eso nos fuimos a la Justicia y denunciamos.

Despus de que su reclamacin administrativa no obtuviera respuesta, el juzgado de lo Contencioso 3 de Las Palmas acaba de condenar al Servicio Canario de Salud a indemnizar con 300.000 euros a la familia de Cristina y Acorn -asistidas por Adrin Carriedo y Alexandra Dubn, de Carriedo Legal-, por no transmitir a los padres del menor una informacin veraz sobre el desarrollo del embarazo, que les permitieran decidir la interrupcin, o al menos lograr las medidas adecuadas para la asistencia al menor.

Llegamos al nudo gordiano moral de la historia, de Cristina, hoy 36 aos, y su hijo Acorn: A ver, yo es que si me dicen que viene as, tengo la posibilidad de pensar en abortar. Ahora, ya nacido, es mi hijo y lo quiero con locura, pero si me lo dicen antes, por lo menos puedo plantermelo.

La condena est recurrida, en todo caso, por la comunidad canaria: Pese a las evidencias, han recurrido, como recurren todo en estos casos, dicen los letrados que han asistido a Cristina y su hijo.

La sentencia, a la que ha accedido este diario, se apoya en un informe forense que valora las pruebas hechas a Cristina durante el embarazo como muy limitadas, porque no hay vdeos y tampoco estn todos los cortes precisos para buscar lo que se vio tras el nacimiento.

La Justicia seala que en las pruebas que se le hicieron al feto dentro del seno materno no se vean bien ni los riones, ni la columna, ni el corazn… Lo hicieron claramente mal, y por eso no vieron lo que tenan que ver, dice Cristina. Puede concluirse que no se realizaron las ecografas adecuadamente, reza la sentencia.

Acorn pas los primeros 15 das ingresado mientras le hacan todo tipo de pruebas, con Cristina en casa, porque tena que cuidar de mis hijas.

Desde un primer momento los mdicos le asignaron posibilidad de vacterl, el sndrome de malformaciones congnitas en el que hay cinco puntos que puedes cumplir, y mi hijo tena tres… Lo que pasa es que no nos lo dejaban nada claro: no saban exactamente cmo iba a crecer y no se queran pillar los dedos.

La psiquiatra dice que la sensacin humana menos transitable es la incertidumbre: Yo estuve aos con la sombra de cmo iba a crecer. Me decan que no saban si iba a caminar, aquella pediatra me dijo que igual en unos meses ni viva… Era insoportable, la verdad.

Sobre el rin, nos dijeron que en las pruebas apareca un bultito, pero que era imposible saber si tendra los dos hasta que creciera… Y cuando cumpli dos aos nos confirmaron que, en efecto, tena slo uno.

No estamos en los aos 80, no somos animales, sigue Cristina, torrencial: Dicen que el incluso el corazn de un feto es difcil verlo, pero, no ver el rin? Es una locura. Decid denunciar muy pronto, no porque quisiramos el dinero: porque lo necesitamos para todo lo que va a necesitar Acorn. No puede levantar bien los brazos, y en la espalda habr que colocarle un cors, u operarla. Y los cuidados de todo eso, cuestan.

El nio tiene una discapacidad del 38% de momento, porque se va reevaluando cada equis tiempo. Cristina por supuesto tuvo que dejar su trabajo, de quiromasajista, para cuidarle todo el tiempo, y estar pendiente de l… Bueno, y los primeros aos estaba completamente deprimida.

Todo por unas ecografas mal hechas. Te da mucha rabia, pero ahora hay que vivir con ello, termina.





Source link