Delcy ala a Snchez con Trump
Delcy Rodrguez ha emergido como un personaje geopoltico fascinante. Largamente caricaturizada como zascandil de dictadorzuelo de telenovela, encarna hoy la pieza que hace que todo el puzzle encaje, y que se hagan posibles las alianzas ms improbables e, incluso, indeseables.
Delcy es la mujer que siempre ofrece una salida al callejn sin que parezca que la cosa vaya con ella. De paso se procura una propia. Para tal fin hace que confluyan sobre s los intereses de actores tan diversos que, aunque finjan lo contrario, demuestran no ser tan distintos. Donald Trump y Pedro Snchez son dos ejemplos palmarios.
Parte de la estrategia de supervivencia del presidente espaol consiste en encabezar cuantos ms titulares mejor como anttesis de su homlogo estadounidense. En la forma, es coherente con el eslogan con el que justifica ante los suyos su salvfica resistencia en La Moncloa sin el apoyo del Congreso: la necesidad de hacer frente a la internacional ultra. Es una posicin ms retrica que real, pero sirve para ir tirando.
La intervencin a las bravas de Trump en Caracas para capturar a Nicols Maduro puso al presidente espaol ante una encrucijada que est logrando solventar con la flexibilidad de quien no tiene huesos en el cuerpo. Es un ejercicio de aprovechamiento de lo que dice condenar que exige paladearse, aunque sea como una almendra amarga.
Por fascculos: el Gobierno espaol se ha defendido habitualmente de las acusaciones de connivencia con Maduro alegando que jams lo ha reconocido como presidente porque no tena la legitimidad de las urnas. Perdi las elecciones frente a Edmundo Gonzlez, candidato de Mara Corina Machado, a quien Snchez nunca menciona y an no ha felicitado por el Nobel, y las rob. La postura espaola abrazaba una equidistancia falsa entre el chavismo y la oposicin que, de facto, blanqueaba al rgimen y le permita no alterar sus alianzas en el Grupo de Puebla que apadrina Rodrguez Zapatero.
Tras la captura de Maduro, Snchez lider la reaccin europea frente a EEUU por vulnerar la legalidad internacional y se sum a la de la izquierda latinoamericana. Cuando vio que no era Mara Corina Machado, sino Delcy quien se quedaba al frente del Gobierno, decidi relajar la agresividad.
Con Delcy ratificada por la Casa Blanca, lo primero que ha hecho Jos Manuel Albares es sugerir a la UE que le retire las sanciones y adelantar su reconocimiento como presidenta encargada. Encargada por quin? Por una asamblea votada de forma fraudulenta? Por los venezolanos? No. Por Trump. La Delta Force convertida en fuente de legitimidad democrtica para el Gobierno espaol es algo que no vimos venir. Como tantas cosas. Para que despus todo el mundo se ponga estupendo con el derecho internacional.
Delcy es el cruce de los caminos que atraviesan las investigaciones de los casos hidrocarburos y Koldo. A Delcy le informaba Vctor Aldama, clave de bveda de las dos tramas, de los movimientos de la oposicin en Madrid, y Delcy era la aliada de Zapatero, el hombre de Snchez en Venezuela, y de Richard Grenell, el de Trump. Delcy estaba y est en todas.


