Los jueces discrepantes del TC denuncian que el aval a los ‘dedazos’ en Fiscala provoca un «lamentable retroceso en la lucha contra la inmunidad del poder poltico»
El Tribunal Constitucional dio ayer va libre a los ‘dedazos’ en la cpula del Ministerio Fiscal. Lo hizo dividido entre la mayora progresista y la minora conservadora al estimar los recursos de amparo del fiscal Eduardo Esteban, quien ser promovido a la mxima categora de la carrera aunque no ocupar la plaza de fiscal de Sala de Menores.
La decisin del Pleno no ha estado exenta de polmica ya que la anulacin de los nombramientos de Esteban como fiscal de Sala de Menores por parte del Tribunal Supremo puso de relieve la sesgada poltica de nombramientos de la ex fiscal general del Estado Dolores Delgado, basada en afinidades asociativas, ideolgicas y amistades personales ms que en el mrito y la capacidad.
La sentencia del Constitucional, ponencia del magistrado Ramn Sez, corrige al Supremo ya que considera que «desvirtu el rgimen legal de nombramiento discrecional y otorg un trato desigualitario al recurrente en amparo en el acceso al cargo por razn de su menor especializacin en menores frente a otros candidatos». Apoyaron esta tesis la vicepresidenta Inmaculada Montalbn y los magistrados Mara Luisa Balaguer, Mara Luisa Segoviano, Laura Dez y Juan Carlos Campos, adems del ponente.
Por su parte, durante la deliberacin, anunciaron la emisin de voto particular los magistrados Ricardo Enrquez, Enrique Arnaldo, Concepcin Espejel y Jos Mara Macas.
En un voto conjunto, al que ha tenido acceso EL MUNDO, Arnaldo, Espejel y Macas critican la nueva usurpacin de funciones del TC frente al Alto Tribunal. La sentencia del Tribunal Constitucional se coloca en un rol impropio de revisin de un razonable criterio interpretativo de la legalidad ordinaria por parte del Tribunal Supremo (..) El TC excede el canon de enjuiciamiento que le corresponde, indican estos magistrados.
«Efecto desalentador»
Adems, en el voto particular, se sostiene que el fallo sobre la plaza de fiscal de Sala de Menores provocar sin duda un efecto desalentador en el control jurisdiccional de los nombramientos discrecionales por parte del Gobierno y de las administraciones pblicas. Supondr, en consecuencia, un lamentable retroceso en la lucha contra las inmunidades del poder pblico.
De igual manera, estos magistrados critican que el recurso de amparo constitucional, pensado como un remedio extraordinario para tutelar a los ciudadanos frente a los abusos de los poderes pblicos, se termina convirtiendo en el presente caso en una suerte de contra-amparo, en el que el TC, so pretexto de amparar al recurrente (a quien en ningn caso el TS ha vulnerado su derecho al acceso a los cargos pblicos en condiciones de igualdad), lo que viene en realidad es a apuntalar una resolucin del poder ejecutivo por completo ajena a los principios constitucionales de igualdad, mrito y capacidad que deben presidir todo nombramiento para un cargo pblico, incluso los de aquellos de carcter discrecional.
Arnaldo, Macas y Espejel recalcan que exista una base legal y un desarrollo normativo interno, «que todos los peticionarios deban conocer previamente, que permita advertir la relevancia del mrito derivado de la especializacin en la materia de menores para ocupar la plaza del Fiscal de Sala que, precisamente, es el responsable de la coordinacin y supervisin de la actividad del Ministerio Fiscal en materia de proteccin y reforma de menores».
Eduardo Esteban no tena dilatada experiencia en Menores frente al otro aspirante a la plaza, el fiscal de Sala Jos Miguel de la Rosa, gran experto en la materia. «Dicho de otra forma, no parece fcil dirigir, coordinar, organizar, unificar o supervisar aquello que no se conoce», agrega el voto particular.
«Afinidad ideolgica»
De igual manera, en el voto se defiende que el Tribunal Supremo «debe fiscalizar el ejercicio de la discrecionalidad». Aaden que «la propuesta de nombramiento formulada por la fiscal general del Estado [en referencia a Dolores delgado] y hecha suya por el Gobierno, ahora avalada por la sentencia de la que se discrepa, considera que, en realidad, los conocimientos en la materia de menores son perfectamente prescindibles para ocupar la plaza de Fiscal de Sala Coordinador de Menores. Se trata por supuesto de un argumento buscado de propsito a fin de alcanzar el resultado apetecido de designar para desempear ese puesto no a un fiscal escogido entre quienes acrediten ms cualificacin, mayor aptitud, sino a quien se considera prximo por presumibles razones de afinidad ideolgica».
Tambin emitir voto particular el magistrado Ricardo Enrquez quien mostr ayer en el Pleno su desacuerdo con la decisin de la mayora al entender que la corte de garantas de nuevo se ha convertido en tribunal de justicia ordinaria, suplantando las funciones de la Sala Tercera.

