Llorca se apoya en el Gobierno de Mazn pero imprime un giro en poltica lingstica para disputar la bandera valencianista a la izquierda
Prometi una transicin tranquila y, desde luego, lo que no har Juanfran Prez Llorca es una enmienda a la totalidad a Carlos Mazn. Slo as puede entenderse que la nica cara que sacrifica del Consell de su antecesor sea la de Ruth Merino, ex de Ciudadanos y apuesta personal de Mazn para Hacienda. El resto de consejeros de Mazn repite con las mismas o nuevas competencias en el que ya es el Gobierno de Prez Llorca, que lo que s que reorganiza es el ncleo duro de Presidencia. Con la incorporacin de nombres, adems, vinculados a la etapa de Francisco Camps.
Pero los equilibrismos que ha mantenido el nuevo jefe del Consell nada tienen que ver con el viraje que ha decidido emprender en trminos de estrategia poltica. En un paso lgico y esperado, Llorca ha quitado la portavoca a Susana Camarero para drsela a Miguel Barrachina, otro perfil duro y combativo. La que fuera mano derecha de Mazn en el Gobierno, sin embargo, se mantiene como vicepresidenta primera al frente de un rea clave para Llorca, con Vivienda, Empleo, Juventud e Igualdad.
No slo eso, porque Llorca ha decidido jugrsela con un movimiento inslito hasta la fecha: ser el primer presidente de la Generalitat que se encargue personalmente de la poltica lingstica, que recaer en Presidencia. Pero, sobre todo, Llorca -valencianohablante, a diferencia de Mazn- avanza un giro en esta cuestin.
Junto al ex consejero de Educacin, Jos Antonio Rovira, el ex presidente emprendi una cruzada contra la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) que sirvi a la izquierda para agitar la bandera del valencianismo contra el PP. De hecho, la ministra de Ciencia y lder del PSPV-PSOE, Diana Morant, aprovech desde el Gobierno para salir al rescate de un organismo blindado por el Estatuto y que Vox ha querido estrangular econmicamente.
Por el contrario, Llorca no slo se declar defensor de la AVL en el debate de investidura, sino que ha colocado a Rovira en Hacienda y ahora pretende asumir la promocin del valenciano desde Presidencia. Un gesto sin precedentes que da una idea de hasta qu punto Llorca est dispuesto a dejar su sello y a marcar distancias con Mazn.
Ya lo hizo tambin con la peticin de perdn a las vctimas de la dana en su primer discurso tras tomar posesin del cargo. A ello hay que sumar el convencimiento personal de Llorca de que es necesario reconstruir los puentes rotos con el Gobierno central. En este sentido, fuentes de su entorno han confirmado que una de sus primeras decisiones ser llamar al presidente del Gobierno, Pedro Snchez, para solicitar una reunin en Moncloa.
Llorca est obligado ahora a volcarse en lo institucional para sacar adelante la gestin del Consell. Esa es la encomienda de Gnova, si bien el que an es secretario general del PP valenciano no pierde de vista el partido. Desde su entorno explican que su deseo sera ejecutar el relevo al frente del partido antes incluso de las vacaciones de Navidad, ya que Mazn tambin dijo que dimita de presidente. La direccin nacional del PP no tiene excesiva prisa, pero Llorca quiere cerrar tambin el captulo orgnico para pasar pgina.


