Snchez mantiene el silencio sobre balos y acusa a los conservadores de vivir «en un Black Friday constante: liquidan principios y ponen la democracia a la venta»
Casi 48 horas han transcurrido desde que Pedro Snchez viera entrar en prisin a un segundo secretario de Organizacin de su partido. Si bien varios ministros y dirigentes socialistas se han pronunciado en las ltimas horas sobre este asunto, trasladando su «dolor» por la imagen ofrecida y acusando a Jos Luis balos de «mentir» por sus declaraciones previas al ingreso en prisin, el presidente del Gobierno an no se ha referido a este asunto. Tampoco lo ha hecho este sbado, en la intervencin que ha protagonizado durante el Consejo de la Internacional Socialista en Malta.
«Las costuras del Estado se estn tensando mucho», dijo ayer el presidente del PNV, Aitor Esteban, refirindose a la entrada en prisin de balos, pero tambin a la situacin que atraviesa Santos Cerdn, la Fiscala y la «inestable» mayora parlamentaria que sujeta la legislatura. Pero Snchez ha trasladado este sbado un parecer casi contrario: «Donde los progresistas gobiernan, las personas viven mejor, las sociedades son ms estables y las democracias son ms fuertes», ha defendido desde Malta.
As, en una intervencin en ingls, el jefe del Ejecutivo ha defendido su modelo de gobierno y, recurriendo a la metfora, ha cargado contra el opuesto, el de la derecha: «Ayer fue Black Friday. Bueno, para los conservadores, Black Friday no es solo un da. Es un mtodo poltico, un estado de mente permanente», ha criticado. Y, as, Snchez se ha extendido en este razonamiento: «Viven en un Black Friday constante. Liquidan los principios, descuentan las convicciones y ponen la democracia a la venta».
El presidente del Gobierno ha acusado a la derecha de imponer un «40%» de descuento en los servicios pblicos, de poner «en rebaja» los derechos de las mujeres, de «reducir drsticamente» el progreso social y de disminuir las «libertades que llev generaciones obtener». «La extrema derecha ni siquiera necesita gobernar. Puede sentarse y ver cmo el conservadurismo vende su propia alma pieza a pieza», ha ahondado.
Por esta va ha proseguido Snchez en su crtica al lado opuesto del abanico, acusando a la derecha tradicional de haber «abandonado sus valores para no ceder votos a la extrema derecha». Sin referirse explcitamente al panorama espaol, el presidente del Gobierno se ha extendido en los reproches que, en el marco nacional, apuntan directamente al PP: «Crean que podan controlar a la extrema derecha y la metieron en los gobiernos y la normalizaron», ha censurado, acusando a los conservadores de «copiar no solo las ideas» de la extrema derecha, «sino tambin sus tcticas». «Ahora», cree Snchez, la derecha tradicional «va a terminar perdiendo valores, y votos».
En su intervencin en el Consejo de la Internacional Socialista, que ha presidido este sbado, el jefe del Ejecutivo espaol ha apuntado a cuatro desafos en los que, a su juicio, «no podemos permitirnos dar ni un paso atrs»: el cambio climtico, la desigualdad econmica, el feminismo y la paz. En este ltimo punto, Snchez ha llamado a responder mediante el «dilogo» y la «diplomacia» a los conflictos abiertos, ha instado a acordar una «paz justa» para Ucrania y ha vuelto a reclamar que la solucin de los dos Estados se aplique para resolver la situacin en Palestina.

