La llamada desesperada de Reyes y Filomena en Paiporta: “Que nos vamos a ahogar aqu porque no viene nadie a socorrernos, por Dios”
Reyes Gmez muri el 29 de octubre ahogado en su casa en el centro de Paiporta porque nadie le avis del peligro y nadie acudi a socorrerle. Con 80 aos y en silla de ruedas, la riada provocada por la dana le atrap junto a su mujer Filomena en su casa, una sola planta baja convertida en una trampa mortal. All encontr El Mundo dos das despus a su hija, su nieta y su sobrina, velando un cadver que an nadie haba podido recoger. Las marcas de barro superaban el dintel de las puertas, por eso no se explicaban cmo Filomena, tambin a sus 80 aos, pudo encaramarse a una uralita del patio para salvar la vida.
Reyes pidi ayuda una y otra vez mientras el agua iba entrando en la vivienda al servicio de teleasistencia de la Generalitat Valenciana. 15 llamadas cruzaron a cul ms angustiosa que la jueza de Catarroja ha incorporado a la instruccin de la causa. En la transcripcin de las conversaciones con la operadora, ya le dicen que han llamado a la polica porque el agua les est entrando, pero no cogen el telfono. Ella les contesta que el 112 “estn colapsados”.
Su hija ya les avisa de que no puede llegar “porque est todo inundado” y Filomena intenta ponerse en contacto con una vecina “para que nos saquen de aqu”, pero no lo consigue. “Si no, pnganse lo ms alto que puedan de casa, de acuerdo? Sbanse a una encimera si es necesario“, le indica la asistencia. “Mi marido no puede ponerse en alto“, le contesta. Es entonces cuando se temen lo peor: “Que nos vamos a ahogar, que nos vamos a ahogar aqu, porque no viene nadie a socorrernos, por Dios”.
Familiares de Reyes en la puerta de la casa donde falleci.
Les insisten en que la ayuda va a llegar, pero dudan. “Y si no vienen, qu hacemos?nos ahogamos aqu?”, le responde. “Intentad poneros a salvo en una superficie donde no entre mucho el agua”, le repiten y ellos insisten en que “tenemos la planta baja solo, no tenemos arriba nada. Nos vamos a ahogar aqu, nos vamos a ahogar”, se lamenta Filomena.
En los siguientes contactos, el agua alcanza ya el medio metro de altura, la corriente es fuerte en la calle y ni su hija ni los vecinos pueden auxiliarlos. “Como no llamen a los bomberos o a la polica no podemos salir“, se lamenta Reyes que, angustiado, le pregunta “si va a ir menguando el agua o sigue entrando”.
“Yo no soy meteorloga, caballero, estoy intentando llamar a los servicios de emergencia, pero tienen las lneas colapsadas, no lo cogen”, le precisa la operadora, a lo que Reyes responde: “Tendran que tener un poco de informacin, de si viene ms o menos. Si viene menos, nos animamos, y si viene menos, que sea lo que Dios quiera”, acaba diciendo este vecino de Paiporta.
Nada cambia en toda la tarde a pesar de los avisos a los servicios de emergencia. No acuden y el agua va subiendo en casa de los Gmez. “Que ahora nos est entrando agua hasta por el patio, aqu nos ahogamos, nos vamos a ahogar”, le dice Filomena, sin poder creer que los bomberos no acudan: “Qu nos van a dejar que nos ahoguemos aqu?“.
Esa es la ltima conversacin registrada aquella tarde. Reyes se ahog y sus familiares velaron su cuerpo en un colchn en el saln durante dos das. Filomena sobrevivi con la angustia de ver morir a su marido sin que nadie les avisara ni les rescatara.



